11 de novembre 2007

Banderas, banderías y banderazos

Banderas, banderías y banderazos
José Antonio Pérez Tapias. Filósofo y diputado socialista

Con el trasiego en torno a la bandera que estas últimas semanas estamos padeciendo –motivos hay para temer que dure hasta las elecciones generales- me acuerdo de una de tantas frases sentenciosas de Elias Canetti: “Las banderas son viento visualizado”. Así es, y bien hace el escritor y Premio Nobel en hacernos observar tal cosa obligándonos a reparar, además, en que, con sus colores, no se trata de una mera visualización física, sino de una visualización simbólica. De ahí la potencia significativa de las banderas y su condición de símbolo sometido –todos lo están en una época descreída como la nuestra- al conflicto de las interpretaciones. El caso de las banderas es especial en cuanto a la capacidad de generar litigios en torno a ellas, habida cuenta de que surgieron en contextos de confrontación, como seña de identidad colectiva para señalar la diferencia con los otros, como emblema marcador del territorio en virtud del ondear sobre él, como referencia imprescindible para ejércitos en pie de guerra. Es decir, las banderas nacieron como símbolos en torno a la guerra, o cuando menos potencialmente belicosos, lo cual también se constata históricamente en la consolidación de las mismas como símbolos de las naciones que emergieron a través de conflictos entre Estados, de procesos de ruptura en algunos de ellos o por revoluciones en su seno que dieron paso a la conformación de una nueva realidad estatal desde la conciencia nacional. Todo ello se prolonga de alguna manera en las más diversas “banderías” que en torno a las banderas a veces se aglutinan.

Por fortuna, como tantas cosas en la vida de los humanos, a lo largo de los siglos también las banderas se han civilizado. Aparte del uso de banderas en contextos no políticos –banderas deportivas-, en el ámbito político encontramos banderas de paz, banderas bajo las que se reconocen Estados democráticos sin ardor guerrero y hasta banderas que pretenden simbolizar colectividades creadas más allá de identidades nacionales. Podemos traer a colación la bandera de la ONU o la bandera de la Unión Europea –no se nos escapa el significado en cuanto a la reelaboración simbólica de las soberanías nacionales (¡tan menguadas!) de las dificultades en el seno de la UE para lograr una aceptación por parte de todos los países miembros de una bandera común reconocida como tal, como se ha evidenciado en la tramitación del nuevo Tratado de la Unión ahora en curso-.

Con todo, el caso es que, con su carga simbólica, la cuestión relevante en lo que afecta a cada bandera, tomando pie del pensador de origen búlgaro y orígenes sefardíes con el que hemos iniciado nuestra reflexión, es la que se refiere al viento en que se mece. ¿Es viento democrático, de convocatoria a la ciudadanía compartida, de llamada al empeño colectivo en torno a objetivos de justicia? ¿O es viento de confrontación desatado por nacionalismos excluyentes, o activado por intereses espurios que enarbolan banderas de todos para encubrir pretensiones particularistas? En todas las “guerras de banderas” hay que hacerse estas preguntas para no quedar atrapados en conflictos de banderías. No olvidemos que las banderas son símbolos, con capacidad de incidir en los sentimientos y de movilizar las pasiones de los colectivos que se identifican con ellas, como el autor de “Masa y poder” nos recuerda, y que a los símbolos les pasa lo que al fuego: quien juega con ellos se acaba quemando.

La derecha española, con mucho de españolista, debería recapacitar sobre la manipulación que está haciendo de todo lo que afecta a la bandera de España, para no propiciar regresión alguna en el tratamiento civilizado y civilizador que en nuestra democracia hemos hecho de ella y de otros símbolos nacionales. Con intención de acapararlos, y de ostentar el monopolio en lo que respecta a la interpretación ortodoxa de lo que significan, lo que está haciendo es precisamente dañar consensos anteriormente logrados para que la bandera española sea de todos y provocar que, por el contrario, vuelva a ser signo de bandería partidista. Inevitable es tal lectura cuando se ve la resistencia que emana de la derecha a que el viento que mantiene en el aire a la bandera constitucional roja y gualda no sea compartido por las banderas de las respectivas comunidades autónomas, por lo menos, y también por la de la Unión Europea. Enarbolar unilateralmente la bandera de España, sin ni siquiera disimular descaradas pretensiones apabullantes y tics excluyentes, plasmados en el afán por colgar solitarias banderas de gran tamaño de enormes mástiles en plazas de evidente significación histórica, muestra un interés monopolizador e impositivo que no beneficia nada a la convivencia política en una sociedad tan compleja y plural como la nuestra. Y hay que añadir que los excesos de unos con sus banderas no justifican los excesos reactivos de otros con la que debe ser de todos.

Un poco de sentido común, subrayando lo de “común”, es necesario para un uso razonable de un símbolo con tanta fuerza y mucha historia detrás. Forma parte de ésta la desvalorización de los símbolos nacionales por el abuso que hizo de ellos la dictadura franquista, al considerarlos como exclusivos de la España nacional y católica frente a la “anti-España” que intentó liquidar, así como también es historia reciente el intento de recuperación consensuada de los símbolos políticos que hemos hecho de la mano de la Constitución. La lealtad a ésta, y el respeto recíproco que nos debemos como ciudadanos, incluye el no utilizar la actual bandera de España para andar a banderazos, sembrando discordia a cuenta de la crispación que electoralmente se quiere rentabilizar. Lo que es de todos, hagamos que efectivamente sea para todos.

(Artículo publicado en La Opinión de Granada el 7 de Noviembre de 2007)

VENEZUELA HACIA OTRA VICTORIA POPULAR

VENEZUELA HACIA OTRA VICTORIA POPULAR
Ángel Guerra Cabrera
08 de noviembre de 2007


El objetivo estratégico principal de Estados Unidos a escala internacional es derrocar a Hugo Chávez y arrancar de raíz la revolución bolivariana cualquiera que sea el costo en sangre. De lograrlo, Washington haría cambiar a su favor la correlación de fuerzas al sur del río Bravo: colocaría en una coyuntura muy delicada a Cuba, Bolivia y Ecuador y privaría a América Latina en su conjunto de los enormes recursos morales, políticos, humanitarios, económicos y geoestratégicos contenidos en el tándem Habana-Caracas. Por algo la CIA ha creado un departamento ad hoc para “ocuparse” de Cuba y Venezuela.

Abocada a la retirada o la estampida en Irak sin haber podido alcanzar el propósito de apoderarse del petróleo, la potencia del norte enfrenta en la escena mundial el ascenso imparable de China, Rusia e India, un Pakistán fuera de control –todos esos países con armas nucleares–, el incierto desenlace de la eventual aventura bélica en Irán y la verosímil amenaza de perder definitivamente su hegemonía económica. Resulta, pues, desesperadamente importante para ella recuperar, como sea, el antes exclusivo coto latinoamericano, lo que exige aplastar la creciente sublevación de sus pueblos. Pero lograrlo es una misión imposible mientras arda en Venezuela la llama de la rebeldía.

No estamos ante una novedad histórica. El imperialismo estadounidense nunca aceptó gobiernos populares en América Latina ni en los tiempos en que su posición mundial era mucho más sólida, aunque cumplieran escrupulosamente –como en Venezuela actualmente– con todos los requisitos de la democracia representativa. Basta citar como ejemplos en la segunda mitad del siglo XX el derrocamiento por medios violentos, con base en planes elaborados por Washington, de los presidentes Jacobo Arbenz (1954), Juan Bosh (1964) y Salvador Allende (1973). El siglo XXI se inauguró precisamente con el frustrado golpe de Estado contra Chávez (2002) y sucesivas intentonas desestabilizadoras, destacadamente el sabotaje a la industria petrolera (2002-2003). Pero no obstante que el líder venezolano ha salido airoso y fortalecido de todas ellas, Estados Unidos se emplea de nuevo a fondo para derribarlo.

Ahora bien, Hugo Chávez es un hueso muy duro de roer. Revolucionario brillante, poseedor de gran capacidad de maniobra, conserva y está en proceso de ampliar un apoyo popular cada vez más consciente en su país, su prestigio es ascendente en Latinoamérica y en el mundo, las encuestas revelan que ganará holgadamente el referendo sobre la trascendental reforma constitucional y cuenta con el respaldo de la fuerza armada. Por otro lado, la oposición/contrarrevolución está desmoralizada y desarticulada por las continuas derrotas ante su adversario y carece de importancia electoral.

Ya que en buena lid democrática es imposible vencer a los bolivarianos, la Casa Blanca se ha visto obligada otra vez a elaborar una estrategia supuestamente eficaz para acabar por la fuerza con Chávez y el aluvión de pueblo que lo acompaña. Para ello ha orquestado una campaña propagandística internacional destinada a presentar un ejercicio democrático ejemplar –el debate popular libérrimo y exhaustivo de la reforma constitucional venezolana y su inminente aprobación en referendo– como una maniobra de Chávez para perpetuarse indefinidamente en el poder y concentrar todas las decisiones. No importa el medio del sistema que sea en cualquier lugar del planeta: todos repiten lo mismo. Es la preparación sicológica de la opinión pública que precede a las agresiones yanquis.

Complementariamente, lanzar a la calle a los vástagos de la burguesía a ejercer violencia contra las fuerzas de seguridad, cometer actos de vandalismo y, sobre todo, provocar la represión, todo manipulado por la fábrica de mentiras como una rebelión estudiantil contra el poder constituido. El escándalo internacional abriría la puerta a la intervención extranjera. Pero lo que dio resultado en Serbia, Ucrania o Georgia, donde no había un movimiento popular ni un partido revolucionario organizados y en pie de lucha, fracasará en Venezuela, como veremos en las próximas semanas. Hugo Chávez ha llamado a sus partidarios a permanecer en la calle todo el tiempo que sea necesario y a luchar por el sí en el referendo dentro de las normas constitucionales.

Lo veremos: la contrarrevolución será derrotada por el pueblo movilizado y lo más que podrá conseguir su patrón imperialista es una mayor radicalización del proceso bolivariano. Allá ellos.

Ángel Guerra Cabrera

10 de novembre 2007

UNA OPINON SOBRE LA ACTUALIDAD DEL PSPV

UNA OPINIÓN SOBRE LA ACTUALIDAD DEL PSPV
Andrés Perelló
7 de noviembre de 2007

Quienes se preguntan si tengo opinión sobre la situación actual del PSPV saben que, efectivamente, sí la tengo. Me resulta más difícil opinar sobre física cuántica o los agujeros negros del espacio... pero sobre el PSPV ni es difícil opinar, ni es una entidad abstracta sobre la que cueste opinar. En tanto que organización política, pública, e instrumento de los progresistas para cambiar la sociedad y evitar los desmanes y las desigualdades que procura el egoísmo exacerbado de las derechas, está sujeto a la opinión pública y a la crítica.

La creación de cualquier Gestora es una respuesta a una situación irregular y por tanto es una solución excepcional, reglamentaria, desde luego, que responde a un "infrecuente político".

Quienes ocupan responsabilidades en una Gestora, yo las he ocupado en una ocasión, saben que tienen una legitimidad delegada y temporal por cuanto no han recibido el respaldo directo de los afiliados en un Congreso.
A partir de ahí, sus miembros deben ser consciente de que han de proceder de la manera más transparente, más dialogada y más imparcial posible.
Que pueden producirse tentaciones sectarias que supongan una involución en el grado de pluralismo conseguido hasta hoy, desde 1997, es una desagradable posibilidad. En la actual Gestora hay tanto personas que no han creído nunca en el pluralismo interno como otras que lo han defendido y lo seguirán defendiendo por coherencia con su concepción de la policía y del partido. El comportamiento de cada uno dará de sí lo que tenga que dar. Yo a priori confío en todas ellas.

Personalmente combatiré, si remotamente llegara el caso, todos los comportamientos que puedan tener visos de sectarismo. No hemos andado desde 1997 hasta aquí, para ahora tirar por la borda los avances conseguidos que, aunque ahora parezcan diluidos, son muchos, y con el tiempo volverán a manifestarse en toda su plenitud.

Lamento que la Gestora, además, se dé en las circunstancias que se ha dado. Ni el partido lo merecía, ni Ignasi Pla tampoco. Con independencia de los errores que se le puedan achacar en el asunto que ha provocado su dimisión, o en otros, lo cierto es que: ya había anunciado que no se iba a volver a presentar, que, acertada o no, hubo una decisión del Comité Nacional del PSPV que determinó que no se iba a dar un proceso congresual extraordinario, y en eso se estaba. Y que, más allá de los reproches o de otros análisis más profundos que se puedan hacer, lo que es evidente es que Pla aceptó y practicó el pluralismo y creyó que la iniciativa política desde el pluralismo es posible. Nadie estuvo sin poder opinar o estar representado en la dirección del partido. En lo que se refiere a la composición de la Gestora quizá, a priori, no podemos decir hoy lo mismo.

Y dicho esto, considero que el objetivo ahora es ganar las elecciones generales, que no es poco, contando con todos los que pueden, o podemos, aportar algo, y después preparar un Congreso Ordinario que nos dé una dirección legitima, plural y lo más preparada posible, para afrontar las elecciones de 2011 con posibilidades de victoria, que falta le hace a nuestra Comunidad.

Si la Gestora consigue hacerlo así habrá cumplido con éxito su misión. Si da muestras de tener otras tentaciones, se equivocará, logrará aglutinar un frente contra ella, y no habremos avanzado nada, aunque algunos crean que han recuperado alguna parcela que consideraban perdida.

A estas alturas de siglo, y con los años de partido que lleva la mayoría de nuestros militantes y la experiencia institucional que muchos tenemos, no tener amplitud de miras, no arriesgar a hacer de este partido el mejor instrumento de la izquierda para dar una alternativa a los problemas de los ciudadanos y a los que genera la derecha, sería un error que nos costaría muy caro. Que nadie se equivoque, los militantes de este partido quieren sentirse consultados, útiles a la organización, y no están muy dispuestos ya a aceptar decisiones tomadas en cenáculos o imposiciones de jefes de clan. No podemos aceptar en nuestro partido lo que rechazamos en la sociedad cuando lo hacen otros, la derecha del PP por ejemplo.

Y a los que hasta ahora no son más que compañeros que han manifestado sus aspiraciones de ser candidatos a Secretario General, él día que las norma internas lo establezcan, solo dos recomendaciones: que se olviden de lo suyo y se pongan en lo de todos, las elecciones generales, y no tengan prisa, cuando se abra el plazo tiempo tendrán de decir lo piensan y como piensan seducir a los afiliados para que les confíen la máxima responsabilidad de nuestro partido, porque hasta hoy, la verdad es que no han dado demasiadas muestras claras de lo que quieren como aspirantes a candidatos en su día. Ser candidato, y luego resultar elegido, es algo más que una cuestión de biología o de tener más o menos amistades. Hay que manifestar que se tiene una propuesta para el partido, un equipo competente, una trayectoria personal que avale lo que se dice, y capacidad reconocida para aceptar y afrontar todas las exigencias que la democracia y la izquierda plantean: tolerancia, voluntad de respetar el pluralismo, capacidad para proponer y para sostener lo que se dice y una honestidad basada en una ética con exigencia en lo político y en lo económica, y quizás algunas otras, pero creo suficiente con estos y con lo escrito hasta aquí, para que los que me reclamabais una opinión o los que decíais que estaba callado porque estoy en el Senado, tengáis una evidencia de que no es así.

Después de 30 años en la militancia política diaria, que alguno crea que el Senado es un lugar para comprar silencios me da risa, porque si lo tomo en serio me daría pena por las pocas luces que tienen esos planteamientos.

15 d’octubre 2007

PATRIOTISMO DE VERDAD

PATRIOTISMO DE VERDAD


Cándido Marquesán MillánHistoriador. Agrupación Socialista de Alcañiz

Con una mezcla de estupor y pesadumbre acabo de contemplar las acciones del Partido Popular en torno a la Fiesta del 12 de octubre-no se sabe a ciencia cierta qué se celebra, si es la Fiesta de la Hispanidad, la de la Raza, de España, de la Virgen del Pilar…- , sobresaliendo el vídeo diseñado por los asesores de imagen del Sr. Rajoy, o el escrito que todos los alcaldes populares debían leer. Por más vueltas que le doy, no tengo muy claro por dónde empezar. El grotesco vídeo, auténtica proclama nacional-católica y su puesta en escena pueden servir de un manual de semiótica. Está todo: la bandera, el toque bibliotecario, el semblante serio, grandes dosis de caudillismo, el haber sido grabado el discurso, como si estuviéramos al borde del precipicio. Para añadir más leña al fuego, convertir el desfile del 12 de octubre en un acto de protesta contra el presidente Rodríguez Zapatero ignoro qué réditos electorales acabará dando, mas no parece serio este proceder en un partido que tarde o temprano llegará al poder. Debe, tiene que ser en las Cortes, en el debate parlamentario, donde se da a conocer la alternativa política a la ciudadanía. Aprovecharse de un acto presidido por el Jefe del Estado y de homenaje a las víctimas en misiones de paz, para llevar a cabo políticas partidistas y de desgaste político del adversario no parece serio ni responsable.

Además este uso monopolístico descarado de todo un conjunto de símbolos por parte de un partido político no me huele bien. Sin cuestionar la importancia que para algunos pueden tener los himnos, las banderas, las fiestas nacionales o los desfiles militares a la hora de forjar un sentimiento nacional, considero que por envolverse en una bandera, entonar un himno, festejar con pompa y boato una fiesta nacional, o asistir a un desfile militar no se es más patriota. No debemos olvidar lo que dijo a finales del siglo XVIII, Samuel Johnson “el patriotismo es el último refugio de los canallas”. Tal como acaba de señalar Jesús Maraña. Me parece más acertada la definición de “patriotismo” hecha por Mauricio Virolli, entendido como la capacidad de los ciudadanos de comprometerse en la defensa de las libertades y de los derechos de las personas. Para el politólogo italiano la virtud cívica o política se define como el amor a una patria, entendiéndola no como una vinculación a la unidad cultural, étnica y religiosa de un pueblo, sino como amor a la libertad común y a las instituciones que la sustentan.

Esa virtud cívica es la que se debe fomentar, por ello “Es urgente instruir a los jóvenes sobre la historia de nuestra patria, enseñarles a amar a quienes lucharon por nuestra libertad”. El autentico patriotismo es que ningún ciudadano, ninguna ciudadana quede expuesto a la miseria y sus lacras ni abandonado a su suerte en tiempos de desventura. Es que todos tengan exactamente los mismos derechos, los mismos deberes y las mismas libertades y oportunidades, de verdad, sea cual sea su cuna o su sexo. Es que cada persona esté protegida en sus necesidades elementales. Es que todo el mundo adquiera tanta cultura, tanta educación y tanta formación como sea posible, para vivir mejor, para ser útiles y para ser difíciles de manipular y someter. Es que la justicia sea igual para todos, y que las cargas y alivios sociales sean escrupulosamente proporcionales a las posibilidades de cada cual. Es que, en caso de duda, nos pongamos siempre de parte de los débiles, que para neutrales ya están (o deben estar) los jueces. Este es el verdadero patriotismo. Y como el movimiento se manifiesta andando, el auténtico patriotismo se manifiesta a la hora de no poner trabas a que todo un colectivo de españoles, enterrados todavía en las cunetas, se les reconozca como merecen y que determinados símbolos fascistas desaparezcan de los edificios públicos. En condenar una dictadura que dio origen a uno de los períodos más tenebrosos de la Historia de España. En ayudar a que todo un conjunto de instituciones políticas y sindicales, o particulares españolas recuperen su documentación, que les fue robada injustamente para poner en marcha una vergonzosa represión. En reconocer de una manera auténtica una España plural, no de boquilla. En permitir que determinadas personas españolas sin discriminación alguna de sexo puedan regularizar jurídicamente su situación personal. En no boicotear los intentos de paz para tratar de solucionar una de las lacras más graves de la democracia española. En valorar en su justa medida el esfuerzo encomiable en atender a todo un conjunto de personas españolas dependientes que no se valen por sí mismas. En saber reconocer todo un conjunto de medidas de carácter social como: cheque-bebe, servicio gratuito de dentista para los niños, cheque para que los jóvenes puedan acceder a la vivienda. En permitir que toda la juventud española sea educada en todo un conjunto de valores ciudadanos.

Ese es el auténtico patriotismo. No el de envolverse en banderas, ni el de entonar himnos, ni el festejar fiestas, ni presenciar desfiles militares. Tristemente conocemos a donde nos ha conducido ese patriotismo. Ojo, esa concepción del patriotismo, produce miedo a muchos españoles. Y entre ellos estoy yo.

MONARQUÍA Y DEMOCRACIA EN ESPAÑA

MONARQUÍA Y DEMOCRACIA EN ESPAÑA

Marcos Roitman Rosenmann
El Clarin. 13 de octubre de 2007


La casa real de los Borbones es la única cuyos imperios ganados sobre la base de la usura, el expolio, el sometimiento y la violación de los derechos de los pueblos de la vieja Hispania y sus colonias fue restaurada en el siglo XX. En tanto institución política, es parte de un pasado antidemocrático cuyas formas de ejercicio del poder no están acordes con el despliegue de una ciudadanía plena.

Pensar en un jefe de Estado vitalicio de renovación hereditaria fuera de la ley, como es el caso español ya que sigue sin jurar la Constitución que se firma en las cortes constituyentes el 6 de diciembre de 1978, es un contrasentido.

Si además agregamos la discriminación de genero por la ley sálica, estamos ante un oscuro régimen político impuesto tras el franquismo. A pesar de ser las monarquías un anacronismo histórico, su presencia se debe a una lucha contra la revolución democrática, comenzando en Inglaterra y siguiendo en los Países Bajos, salvo excepciones como la francesa, que acabó con ella; su mantenimiento en el siglo XIX y XX es puro continuismo. En la Europa del este, su par, el zarismo, tuvo su debacle con la revolución rusa. Y más allá del tipo de Estado, la monarquía no encaja en la construcción de una sociedad abierta al pleno ejercicio del desarrollo de las libertades y la igualdad jurídica de los derechos fundamentales. Disfrutar de una nobleza y de cortesanos vinculados con una Cámara de Lores formalmente constituida o implícitamente articulada, con títulos nobiliarios que le otorgan favores, supone romper el criterio de la movilidad social ascendente y una falta de coherencia en la legitimidad del estado social de derecho solventado en la idea de la democracia como práctica plural de control y de ejercicio del poder. Si no se puede elegir al máximo dirigente de un país, ni siquiera el concepto de democracia representativa cabe aplicar. Por ello ninguna, repito, ninguna monarquía ha sido restaurada en el siglo XX, quizás por vergüenza. Lo cierto es que el movimiento ha sido en sentido inverso: se han sustituido por su carácter reaccionario. Hoy no se trata de guillotinar a sus miembros, ni hablar mal de sus linajes. Hablamos de construcción política y proyectos sociales. No discutimos acerca de la benevolencia y la corrupción de carácter, sino de formas de gobierno y sus implicancia para la vida cotidiana, un ejemplo de transparencia, de ética y de convivencia. En España ni las cuentas se pueden tener. No se sabe lo que se gasta, ni lo que se tiene.

Las monarquías dieciochescas no cansadas ni de mandar, para subsistir han sido conceptualizadas como parlamentarias salvando el escollo de ser un régimen periclitado. Con ello se quiere hacer notar que la figura de la reina o el rey cumple una función protocolaria. Nada más falso. El caso de Bélgica, donde el monarca abdicó por 24 horas cuando su ciudadanía aprobó el aborto en referendo, mostrando su desagrado y asumiendo un consejo de regencia para más tarde volver a sentarse en él, es prueba de su poder.
En España, la restauración es parte del proceso de transición comprendido entre 1969, fecha del nombramiento del príncipe en las cortes del tirano como sucesor en la jefatura de Estado a su muerte, hasta la elección del PSOE (1982). En este periodo se fragua el acuerdo entre el franquismo modernizador, encabezado por Manuel Fraga –creador más tarde de Alianza Popular–, los tecnócratas, ideólogos articulados con las reformas políticas de UCD, Adolfo Suárez, Martín Villa, Juan José Rosón y una oposición liderada por el PSOE adscrita a la monarquía, junto a un Partido Comunista que renuncia a la ruptura democrática renegando de la forma republicana de gobierno. Así, con la muerte del tirano, el 20 de noviembre de 1975 no se produce un vacío de poder. Las instituciones están en pleno rendimiento. La destrucción de una oposición al establecimiento de la monarquía se produce entre 1972 (reunión de Munich) y 1976, reprimiéndolo, cuyo clímax estuvo en la creación de la plataforma de organismos democráticos, labor que dejó en manos del PSOE y del PCE. Así, la reforma política que disuelve las cortes en referendo el 15 de junio de 1976 se alza como continuidad posfranquista sin Franco. Fraga es contundente al señalar el éxito del proyecto. Sólo se reforma aquello que se quiere mantener. Con estas palabras tranquilizaba a los militares, a la Iglesia católica y a la banca.

¿Pero en que consiste el mito de la democracia monárquica española? En dos relatos. El primero plantea que los españoles votaron la monarquía con la Constitución en 1978 y que su instauración es, por tanto, democrática, ya que la Constitución es democrática, una tautología. Aquí no se separa el origen bastardo acordado en las cortes franquistas y se olvida que por la cadena de sucesión quien debía, en caso de acceder, era don Juan de Borbón, el padre del rey. La carta de Juan Carlos I pidiéndole a su padre dicho acto es significativa. Encubrir esta realidad ha supuesto recrear otra. Se construye un falso demócrata. Emerge un rey forjador del consenso político, lleno de virtudes. Se trata de fortalecer la corona. Conclusión: sin el rey no hay transición democrática. El relato es claro: el entonces príncipe engañó a Franco. Le hizo creer que mantendría los principios del movimiento, los cuales juró, razón por la cual no jura la Constitución si no cometería perjuro. Es decir, no le engaña. Pero sus acólitos presentan otra versión: aniquiló al franquismo, legalizó a los enemigos de su mentor, comunistas y socialistas. Es un demócrata. Si éste es el primer mito, el segundo está dentro de la contingencia y se refiere a la intentona golpista del 23 de febrero de 1981. En ese instante, se dirá, se mantuvo leal al orden constitucional, impidió que las fuerzas armadas derrocasen a la frágil democracia. Salva a España. Gracias a su persona gozamos de libertades, paz y democracia. ¿Pero es verdad? Lo cierto es que se mantuvo en silencio durante siete horas. Además, mantenerse fiel a la Constitución era su deber; no es tan cierto que su talante fuese democrático. Las pruebas presentadas por los generales y cuerpos de seguridad indican que la casa real dio luz verde. Pero la maniobra se torció. Aun así, en España, una sociedad cortesana, bobalicona y miédica asume que sus monarcas son intocables, por ello censura revistas, lleva a la cárcel a quienes queman retratos y se retrotrae al siglo XVIII, quizás porque nunca ha salido de él, aunque lo crea, sigue siendo provinciana y caciquil, por ello monárquica.

Ni la monarquía ni sus mitos se sostienen. Es tiempo de la república, así sólo sea por memoria histórica y por dignidad democrática. Su pueblo se lo merece.

09 d’octubre 2007

IS Y VICENT GARCES A BRUSELAS

IS Y VICENT GARCES A BRUSELAS

José Cobos Ruiz*

Diario de Córdoba. 06/10/2007

La semana pasada tomó posesión ante la Junta Electoral Central como miembro del Parlamento Europeo. Una labor para él que, a buen seguro, sabrá desempeñar con brillantez, tras una dilatada vida dedicada a la política. Porque mi buen amigo, el valenciano Vicent Garcés i Ramón (Lliria, 1946), ha sido en ella casi de todo, especialmente en el antiguo Reino de Valencia, desde que, entre 1979 y 1987, ejerciera como concejal en el Ayuntamiento de aquella capital. Diputado provincial, entre 1979 y 1983, y brillante parlamentario en Les Corts, entre 1987 y 1999.

Desde su salida de la primera línea institucional ha ejercido como miembro del Comité Nacional del PSPV-PSOE y en la portavocía federal de Izquierda Socialista, corriente de la que fue fundador y de cuyo buen hacer puedo dar cumplida fe, por pertenecer ambos desde hace varias décadas a su coordinadora federal. Con anterioridad, durante los años 80 y 90, ha sido miembro del Comité federal, dirigente de la Federación de Partidos Socialistas de España y del Partit Socialista del País Valenciá, entre los años 1975 y 1978, año éste último en el que se afilió al PSOE y con anterioridad incluso, en la segunda mitad de los años 60, delegado del Sindicato Democrático de Estudiantes en la Universidad valenciana, donde más tarde se incorporaría como docente a su prestigioso claustro de profesores. A comienzos de los años setenta ejerció en Chile, durante el Gobierno de Salvador Allende, como colaborador del Ministerio de Agricultura, época en la que estuvo afiliado a su partido socialista.

Pero si destacada fue su trayectoria política, más aún lo ha sido su gran labor profesional. Ingeniero agrónomo por Valencia, estudió también en el célebre Institut Agronomique Mediterranéen de Montpellier, donde se especializó en Planificación y Desarrollo Rural. El doctorado lo cursaría en el Institut National Agronomique de París, especializándose más tarde en Desarrollo Económico y Social por el Institut d´Etudes pour le Développement de la capital del Sena. Entre 1975 y 1979, impartió docencia en el Departamento de Política Económica de la Universidad de Valencia, así como, desde 1999 hasta la actualidad, en el Departamento de Economía y Ciencias Sociales de la Universidad Politécnica de la capital del Turia.

De igual modo, ha participado en multitud de Foros y Congresos, habiendo dejado su brillante impronta como ponente en Porto Alegre, La Habana, Cancún, México DF, Florencia, Mumbai, Atenas o París entre otras capitales, en las que aportó su saber de carácter técnico y social con numerosos estudios sobre campesinado, desarrollo rural y poder local, reforma agraria, seguridad alimentaria, etc... Ha sido Consultor Regional de la FAO/ONG-OSC para Europa en varias ocasiones, entre ellas en Montpellier (Francia) en el año 2004 y en Riga (Letonia) en el 2006. Fue corredactor en Porto Alegre, en marzo de ese mismo año, de uno de los cinco documentos base, titulado Estado y Sociedades Civiles, acceso a la tierra y desarrollo rural: reforzar las capacidades para nuevas normas de gobernanza. Es autor y coautor de varios libros de su especialidad, así como de un buen número de artículos científicos y de opinión en diversos medios nacionales e internacionales, habiendo sido también director de contenidos de la prestigiosa serie audiovisual Los Latidos de la Tierra. Profesionalmente, pertenece entre otras instituciones públicas o privadas al Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Valencia, a la Asociación Española de Economistas Agrarios, a la Real Sociedad Económica de Amigos del País, al Consejo Asesor del Instituto Valenciano de Investigación y Formación Agroambiental, a la Fundación para el área mediterránea-latinoamericana, a la Association por l´Amélioration de la Gouvernance de la Terre, de l´Eau et des Ressources Naturelles de Paris.

Todo ello, mientras preside el prestigioso Centro de Estudios Rurales y de la Agricultura Internacional (CERAI-España), en calidad de lo cual ha participado esta misma semana en la Diputación cordobesa, como ponente en el Seminario Internacional sobre Derecho a la Alimentación y Soberanía Alimentaria que, organizado por la Cátedra de Estudios sobre el Hambre y la Pobreza, del área de solidaridad de la UCO, se inauguró el pasado día 3 por Federico Mayor Zaragoza , con la intervención al día siguiente del ministro Miguel Angel Moratinos, quienes reunieron en torno a ellos a un nutrido grupo de especialistas en el tema.

Sin duda, después de tan dilatada vida política y profesional, el profesor Vicent Garcés llega hasta tan significativa instancia. Algo importante, desde luego, para quien como él tiene tanta capacidad para aportar con sumo rigor en la Alta Magistratura europea. Allí, en el Parlamento de Bruselas, será la voz de la corriente de Izquierda Socialista del PSOE, dándose la mano con otros compañeros de la izquierda. Todo un honor, sin duda, para quien ya desde antes de su toma de posesión ha dejado su buen hacer, y aún no siendo partícipe de la posición adoptada por su predecesora en el cargo, Rosa Díez, sí que ha querido afirmar sobre ella que "hace falta mucha valentía y coherencia para hacer lo que ha hecho". Ese es el verdadero talante y la categoría humana y política de Vicent Garcés, al que deseo lo mejor en su nueva etapa que emprende en el corazón del Viejo Continente. Para él, salud y res publica.

* Catedrático

25 de setembre 2007

MORIR EN AFGANISTÁN

MORIR EN AFGANISTÁN

JOSÉ ANTONIO PÉREZ TAPIAS.
Diputado socialista. Miembro de la Comisión de Defensa del Congreso

Noticias de muerte llegan, una vez más, desde Afganistán. En aquella tierra de clima duro y orografía endiablada, donde sobrevive un pueblo cansado de guerras y sojuzgado por la intransigencia del fundamentalismo más fanático, han encontrado la muerte dos soldados del Ejército español, junto a un intérprete autóctono, cuando una mina explotó al paso del vehículo blindado en el que iban. Sus nombres se añaden a la luctuosa nómina de miembros de nuestras Fuerzas Armadas también fallecidos allí, sea por ataques de los talibanes, sea por accidentes ocurridos en el curso de las operaciones militares en las que participaban. La sociedad española, desde el gobierno hasta los medios de comunicación, pasando por las más diversas instituciones, tras hacerse eco de la noticia, expresa su dolor y lo transmite a los familiares y compañeros de los muertos a través de sus representantes. Los cauces de la solidaridad se activan en un momento difícil como éste.

En medio del dolor, cuando el luto se hace notar a través de silencios y símbolos, preguntas insoslayables atraviesan los corazones y, como dardos incisivos, van a clavarse en nuestras inteligencias, buscando respuestas. ¿Qué hacen nuestros soldados en Afganistán, a miles de kilómetros de nuestra tierra? ¿Qué defiende allí nuestro Ejército? ¿Bajo qué condiciones realizan las misiones encomendadas? Éstas y otras que pudieran recogerse son las que fluyen en conversiones de amigos, en sobremesas bajo el impacto de los telediarios, en barras de bar teniendo a la vista los titulares de los periódicos. Editoriales y artículos de prensa, comparecencias del Ministro de Defensa, declaraciones de líderes políticos y tertulias radiofónicas volverán sobre ellas durante unos días. Las opiniones serán diversas y en una sociedad pluralista como la nuestra no han de faltar las de quienes, incluso desde ángulos opuestos, se mostrarán en contra de que soldados españoles sigan en territorio afgano. Las objeciones también se acumulan en torno a cuestiones tan peliagudas y no hacen sino acumularse al hilo de la muerte que vuelve a hacerse presente de mano de la barbarie. Llueve sobre mojado; nuevas lágrimas surcan otra vez mejillas que no hace mucho también lloraron por caídos en Afganistán.

Germán Pérez Burgos y Stanley Mera Vera –soldado español de origen ecuatoriano: una vez más, inmigrante “integrado” por vía de inserción en el Ejército- formaban parte del contingente militar de casi setecientos soldados con que España participa en la ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad). Ello responde a diversas resoluciones de la ONU al respecto, la última de las cuales es la 1707 del 12 de septiembre de 2006, encaminadas a promover en Afganistán la seguridad y, en definitiva, la paz –hasta donde pueda hablarse en esos términos- para que en ese país pueda reconstruirse un embrión de Estado sobre el que organizar la administración y la convivencia en territorio tan convulso. Tales resoluciones de la ONU no han apuntado nunca a operaciones de guerra, sino a la reconstrucción de un país tras la guerra, siendo la última la de la operación “Libertad duradera” con la que los EE.UU. trataron inútilmente de desmontar Al Qaeda y de capturar a Bin Laden. Nuestras tropas, por tanto, no están en ninguna operación de agresión militar, sino de reconstrucción de un país, bien es verdad que apoyada sobre los miles de efectivos aportados por los ejércitos de 37 países. En esos términos se ha asumido por España, por este gobierno y por el anterior –la diferencia con el caso de la participación en la guerra de Irak decidida por Aznar es clara y notoria-, con el pronunciamiento favorable al respecto del Congreso de los Diputados desde que el gobierno de Rodríguez Zapatero propuso que así fuera.

No obstante, es obligado reconocer que no deja de ser una tremenda complicación añadida la que supone el que se solapen las actuaciones que siguen emprendiéndose por el ejército estadounidense como prolongación de la citada operación “Libertad duradera” y las que llevan a cabo las fuerzas que componen la ISAF. El gobierno español ha planteado en alguna ocasión la necesidad de salir de tal confusión, que origina además un incremento de la hostilidad de amplios sectores de la población hacia las fuerzas de paz dado que se confunden con las que siguen realizando operaciones militares que originan numerosas víctimas civiles. Tal clarificación sigue siendo hoy necesaria y urgente, con el peligro de que la pretendida ayuda a la seguridad y la paz naufrague del todo si la ISAF no consigue actuar nítidamente conforme a sus objetivos. No lograr una clarificación suficiente como para que sea compartida por aquéllos a quienes se quiere ayudar significa redundar en actuaciones bienintencionadas pero que acaban siendo percibidas como provenientes de potencias neoimperialistas. El gobierno español ha hecho esfuerzos tratando que la nefasta interferencia que comentamos no se dé, y debe seguir haciéndolos.

Con todo, es una situación con muchos elementos novedosos aquella en la que están nuestras tropas en Afganistán, y ello a pesar de que España ya ha participado y participa en otras muchas operaciones de paz con sus fuerzas armadas. Es un hecho que corresponde a los nuevos tiempos en que estamos el que nuestro ejército participe con otros ejércitos en operaciones fuera de nuestras fronteras. También la defensa se ha globalizado, respondiendo al hecho evidente de la globalización de las amenazas. Tal globalización de la defensa no significa, sin embargo, que su articulación desde los valores de la justicia, la libertad, la igualdad y la paz que deben compartir las democracias, se haga desde la simetría de los Estados que se coimplican en operaciones de pacificación de territorios, de reconstrucción de países o de mediación entre partes bélicamente enfrentadas. Sigue siendo una tarea pendiente el conseguir que el multilateralismo se aplique de forma consecuente no sólo para participar con efectivos y para coordinar acciones concretas, sino para decidir objetivos y estrategias, una vez que la ONU ha emitido resoluciones a favor de la paz con toda su legitimidad. Nuestras sociedades democráticas asumirán mejor las operaciones de sus ejércitos en el exterior si ellas se deciden en instituciones democráticas tanto nacionales como internacionales.

Unas fuerzas armadas organizadas para la defensa desde la Constitución misma que justifica su razón de ser, como es el caso del Ejército español, además de realizar las tareas encomendadas por el legítimo poder político con el espíritu que corresponde a su estar al servicio de una democracia constitucional, han de asumir también el mencionado concepto de defensa colectiva, que va más allá de los límites del Estado nacional. Esto significa un cambio importante en las actitudes y planteamientos propios del ámbito militar, ya no identificado solamente con lo que pueda exigirse desde enfoques troquelados exclusivamente desde la conciencia nacional. Una visión cosmopolita, una conciencia abierta a la interculturalidad, una solidaridad capaz de trascender fronteras, sin que todo ello suponga el olvido de lo nacional, pero sí su relativización, han de modular la actuación de nuestros militares fuera, y también dentro de nuestro territorio. Eso quiere decir que la idea de patria se ensancha, como se expande la de ciudadanía, de la mano de derechos humanos que deben ser defendidos y de convivencias democráticas que han de ser restauradas, siempre desde el diálogo, sin arrogancia, aun con las armas que toda una sociedad ha puesto en manos de militares sujetos a las reglas del Estado democrático de derecho. Desde esas claves nuestros soldados muertos, víctimas de un fanatismo destructor, pueden ser reconocidos como protagonistas de un nuevo heroísmo democrático.

(Artículo publicado en el diario Ideal de Granada el 25 de septiembre de 2007)

14 de setembre 2007

J O R N A D A S F E D E R A L E S

J O R N A D A S F E D E R A L E S

Iz q u i e r d a S o c i a l i s t a - P S O E
Valencia, 22-23 septiembre 2007

“ANTE LA GLOBALIZACIÓN NEOLIBERAL: LA GLOBALIZACIÓN DEL SOCIALISMO”

Sede del PSPV-PSOE (c/Blanquerias, 4)

P R O G R A M A

SABADO 22 DE SEPTIEMBRE

9,00h SESION DE APERTURA
Joan Ignasi Pla. Secretario general del PSPV-PSOE

9,30h. PRIMERA MESA REDONDA:
“Las políticas económicas de la izquierda en tiempos
deglobalización neoliberal”

Toni Ferrer. Secretario de Acción Sindical de la UGT
Juan Torres López. Catedrático de Economía Aplicada
de la Universidad de Málaga
Juan Antonio Barrio. Diputado, portavoz federal
de IS-PSOE
Carmen Ninet. Diputada autonómica valenciana

12,00h SEGUNDA MESA REDONDA

“El estado del mundo, la construcción europea
y los socialistas”

Enrique Barón. Abogado, economista y eurodiputado.
Presidente de la Delegación Socialista
Española en el Parlamento europeo.
Joan Garcés. Abogado, cientista político y experto
en relaciones políticas internacionales.
Marcos Roitman. Sociólogo, profesor titular de Sociología
en la Universidad Complutense de Madrid
Consuelo Catalá. Diputada autonómica valenciana

16,00h. TERCERA MESA REDONDA

“Las políticas territoriales desde la izquierda
en la España plural”

Juan Antonio Pérez Tapias. Doctor en Filosofía,
Diputado, PS Andalucía.
Enrique Curiel, Senador, PS de Galicia
Meritxell Batet. Diputada, PS Catalunya
Andrés Perelló. Senador, PS País Valencià

18,00h CUARTA MESA REDONDA

“Otras miradas desde la izquierda”

Ana Aguado. Catedrática de Historia Contemporánea
de la Universitat de València.
Aurelio Martínez. Presidente del Instituto de Crédito
Oficial (ICO).
Manuel de la Rocha. Abogado, miembro del Consejo
Económico y Social de España.
Manuel Mata. Abogado, portavoz de la Comisión Ejecutiva
Nacional del PSPV-PSOE./Isabel Salazar, Diputada

DOMINGO 23 DE SEPTIEMBRE

9,30h QUINTA MESA REDONDA

“Los valores del socialismo en el siglo XXI”

Antonio García Santesmases. Filósofo, Profesor de
Filosofía Política de la UNED.
Pedro Zerolo. Secretario de movimientos sociales
y relaciones con las ONG del PSOE.
Jordi Guillot. Senador, Secretari General d’Iniciativa
per Catalunya Verds
Pepa Pellicer. Miembro de la Comisión Ejecutiva
Federal del PSOE

13,00h. SESION DE CLAUSURA

03 de setembre 2007

HUGO CHÁVEZ Y LA REFORMA CONSTITUCIONAL

HUGO CHÁVEZ Y LA REFORMA CONSTITUCIONAL

Salim Lamrani*
El Clarin, 01 de septiembre de 2007


El proyecto de reforma constitucional que lanzó el presidente venezolano Hugo Chávez el 15 de agosto de 2007 ha provocado una histeria mediática internacional sin precedentes. Durante varios días, la prensa occidental se concentró de manera obsesiva en este evento, después de todo banal. La propuesta prevé modificar 33 de los 350 artículos de la Constitución de 1999 (1), pero los medios enfocaron únicamente un solo punto: el Artículo 230 y la derogación del límite de los mandatos presidenciales que actualmente son dos (2).

La prensa francesa, entre otras, denunció inmediatamente la voluntad de Chávez de “permanecer en el poder” (3) y criticó “la tentación del poder total” del presidente venezolano que quisiera “tomar la posición de líder intocable” (4).

Es a la vez curioso e irónico observar como se ofende la prensa francesa por ver a Hugo Chávez pretendiendo un tercer mandato cuando en Francia el número de mandatos presidenciales no está limitado constitucionalmente. Así, según la Carta Magna francesa, el presidente Nicolas Sarkozy podría gobernar durante los próximos treinta años sin ningún problema si es reelegido. Es igual en países como el Reino Unido, Alemania, Italia, Portugal y la mayoría de las demás naciones europeas. Esta realidad jamás ha suscitado la menor crítica por parte de los medios occidentales. ¿Por qué lo que es aceptable en Occidente no lo sería para las naciones del Tercer Mundo? Los ataques a este respecto exhalan un tufo colonialista inadmisible e ilustran claramente la voluntad de las transnacionales de la información de satanizar a cualquier precio al gobierno democrático y popular del presidente Chávez.

En efecto, la reforma venezolana, completamente legal, no será adoptada por decreto. Primero tiene que ser ampliamente debatida en todo del país. Luego tiene que ser aprobada por los 167 diputados de la Asamblea Nacional. Y por fin, tiene que someterse a un referéndum popular (5). Para resumir, el pueblo tendrá la última palabra. Ninguna reforma podría ser más democrática. Además, la actual Constitución permite a la oposición participar en el debate y formular propuestas concretas (6). Pero a los detractores de Hugo Chávez poco les importa y se han lanzado a una campaña de desinformación a escala mundial con la complicidad de los medios occidentales, la Casa Blanca y la Unión Europea (7).

En efecto, los opositores han jurado bloquear la reforma constitucional por todos los medios, con el pretexto de que constituye una amenaza para la democracia. El líder de la oposición, Manuel Rosales, que participó en el golpe de Estado de 2002, denunció un “golpe de Estado constitucional” y anunció que se opondrá al proyecto reformador (8).

Hugo Chávez por su parte lanzó un llamado a la población con el fin de luchar contra la propaganda de los medios y multiplicar los debates a escala local y nacional en torno al proyecto (9). También puso en guardia contra los intentos de desestabilización que ha orquestado la oposición, responsable de un sangriento golpe de Estado en abril de 2002 y de un desastroso sabotaje petrolero en diciembre del mismo año (10). “Ya empezaron las conspiraciones [...]. Anoche estuve reunido hasta tarde en la noche con el señor ministro del Poder Popular para la Defensa, miembros del alto mando militar, comandante del Ejército, de la Guardia Nacional, de la Marina; evaluando, pues ya comenzaron a circular y a llegar mensajes a los cuarteles, [...]. Detrás de ello está la mano de la CIA”, acusó Chávez (11).

Por fin reiteró su convicción de que la oposición sería “aplastada y pulverizada” durante el próximo referéndum consultivo sobre el Proyecto de Reforma Constitucional (12). Un nuevo triunfo del hombre más popular de América Latina es muy probable, el cual ganó cerca de doce victorias electorales consecutivas desde su elección en 1998. La Asamblea Nacional debería aprobar la reforma en noviembre de 2007 después de tres meses de discusiones y debates (13). El referéndum se convocará en un plazo de treinta días después de la aprobación del proyecto (14).

Conviene señalar también que los medios, tan prolijos en este asunto, no se detuvieron mucho en el resto de las reformas propuestas. Además de la anulación de la limitación de los mandatos que pasarán de seis a siete años, está previsto establecer un “fondo de estabilidad social” que garantiza a los trabajadores “los derechos fundamentales como jubilaciones, pensiones, vacaciones, permisos prenatal y postnatal y otros que establezcan las leyes” (15). La duración diaria del trabajo se limitará a seis horas con un total de 36 horas semanales. Se prohibirá en adelante a los patronos obligar a sus asalariados a trabajar horas extras. “La explotación de los trabajadores” será inaceptable (16).

Además se suprimirá la autonomía del Banco Central con el fin de permitir la aplicación de subvenciones a los programas sociales. La reforma prevé también la multiplicación de consejos comunales que desempeñarán un papel directo en la toma de decisión para promover una democracia más participativa. Se crearán nuevas formas de propiedad que tomarán el aspecto de cooperativas, sin que se erradique la propiedad privada. Las tierras no productivas se distribuirán entre los campesinos. La reforma inscribe “la interdicción expresa del latifundio” en la Constitución así como la prohibición de todo monopolio. “El Estado se reserva, por razones de soberanía, desarrollo e interés nacional, la actividad de explotación de los hidrocarburos líquidos, sólidos y gaseosos”. Así, no será posible privatizar los recursos naturales de la nación (17). Todas estas reformas han sido censuradas por los medios.

“Esa ambición de acumular dinero y bienes de capital es una de las causas de la perdición del ser humano”, declaró Chávez, que hizo partícipe de su voluntad de edificar una sociedad más justa (18). Así, desde su acceso al poder, el presidente venezolano ha llevado a cabo reformas sociales espectaculares que han mejorado ampliamente el nivel de vida de la población. Después de retomar el control de la empresa nacional petrolera PDVSA y nacionalizar los sectores petrolero, eléctrico y telefónico, erradicó el analfabetismo en 2005, distribuyó tres millones de hectáreas de tierra entre los campesinos, universalizó el acceso a la educación y la salud, operó gratuitamente a cerca de 200.000 personas que sufrían de cataratas y otras enfermedades oculares, construyó viviendas en masa para los más necesitados, subvencionó los productos alimentarios de base en un 40%, aumentó el salario mínimo que se ha convertido en el más elevado de América Latina (286 dólares al mes), y disminuyó la duración semanal de trabajo de 44 a 36 horas. Ningún gobierno del mundo ha hecho tanto en tan poco tiempo (19).

Hugo Chávez ha extendido su ayuda a las demás naciones americanas. “Trabajadores brasileños han recuperado sus empleos, granjeros nicaragüenses reciben créditos y alcaldes bolivianos pueden construir centros de salud, y todo gracias al presidente venezolano Hugo Chávez”, anuncia Associated Press. Actualmente Venezuela ofrece un apoyo financiero directo al continente más importante que el que proporciona Estados Unidos. Para el año 2007, Chávez ha dedicado no menos de 8.800 millones de dólares en donaciones, financiación y ayuda energética contra sólo 3.000 millones de la administración Bush. La ayuda que otorga el gobierno bolivariano no tiene precedentes en la historia de América Latina, aparte de las misiones humanitarias de Cuba. Incluso los ciudadanos estadounidenses, abandonados por su propio gobierno, también se benefician de la política altruista de Venezuela recibiendo combustible subvencionado (20).

Por lo tanto es poco sorprendente que el presidente venezolano se haya convertido en el líder más popular del mundo. Preconizando la emancipación de las poblaciones constantemente humilladas por un orden económico insostenible, Chávez ha devuelto la esperanza no sólo a su propio pueblo, que es ahora un actor ineludible en la vida del país, sino también a los desheredados del resto del planeta que ven en él una fuente de inspiración. Para los dueños del mundo Hugo Chávez es un ejemplo peligroso, un líder que rechaza su tutela y pone en tela de juicio su hegemonía devastadora. Por eso tratan de desprestigiarlo por cualquier medio posible con la cobarde complicidad de los medios occidentales que, tirando la deontología periodística a la basura, no vacilan de ningún modo en manipular la realidad y se destacan en el campo de la desinformación.

Revisado por Caty R.*

VICENT GARCÉS OCUPARÁ EL ESCAÑO QUE DEJA ROSA DÍEZ EN EL PARLAMENTO EUROPEO

VICENT GARCÉS OCUPARÁ EL ESCAÑO QUE DEJA ROSA DÍEZ EN EL PARLAMENTO EUROPEO

El parlamentario valenciano dice que no le gusta asumir el cargo por «circunstancias anómalas»

Clara Pinar, Bruselas. Levante-EMV 31-08-2007


La renuncia a su escaño en el Parlamento Europeo que anunció ayer Rosa Díez junto a su salida de las filas del PSOE provocará la entrada de un nuevo europarlamentario que, según los resultados de las elecciones a la Eurocámara de junio de 2004, corresponde al diputado en las Corts entre 1975 y 1999 Vicent Garcés. En la actualidad es miembro del Comité Nacional y portavoz federal de la corriente de opinión Izquierda Socialista.

Garcés se quedó en los últimos comicios en el puesto número 25 de la lista socialista al Parlamento Europeo, que obtuvo solamente 24 escaños. Sin embargo, con el abandono de Díez, su puesto deberá suplirse con otra persona, y el primero a quien corresponde es a él. Así lo indicó ayer Javier Moreno, miembro de la delegación socialista española en la Eurocámara encargado de reaccionar desde Bruselas a la marcha de Díez. Afirmó que la decisión de la política vasca no ha sorprendido en el grupo parlamentario, con el que no colaboraba desde hace alrededor de un año y afirmó que «nos alegramos de que haya encontrado su sitio fuera del partido y de la delegación porque es lógico» . Pero además, Moreno indicó que la salida de Díez será positiva porque en su lugar podrá ir a Bruselas otra persona que «sí trabajará con nosotros y nos ayudará» .

Garcés se integrará en el grupo parlamentario del Partido Socialista Europeo (PSE) del que será el tercer socialista originario de la Comunitat, junto a Joan Calabuig (de Valencia) y Maruja Sornosa (de Manises), y el cuarto de entre todos los eurodiputados españoles, donde también se incluye al popular Luis Herrero, natural de Castelló.

El coordinador federal de la corriente Izquierda Socialista Vicent Garcés manifestó ayer que, si finalmente Rosa Díez formaliza su renuncia al acta de eurodiputada, aceptará ocupar su escaño, aunque le disgusta que su acceso al PE se deba a una «circunstancia anómala» . Pla critica la marcha de Díez El dirigente de Izquierda Socialista explicó que aunque aceptará el escaño, no le gusta mucho tener que asumirlo en estas circunstancias que son «ajenas» a él, ya que no se trata de «un cambio normal» , sino que ha habido una «ruptura política». Garcés lamentó la decisión de Rosa Díez, que no comparte, si bien señaló que «hace falta mucha valentía y coherencia para hacer lo que ha hecho» .

“No comparto la decisión de Rosa”

El valenciano Vicent Garcés, portavoz de Izquierda socialista, ocupará el escaño de la ex europarlamentaria

Marina Gordillo/ Valencia/Las Provincias//31-08-2007

Ha estado tres años esperando y está “psicológicamente preparado” para ello, según cuenta él mismo, porque sabía que en cualquier momento “me iba a tocar”. El valenciano Vicent Garcés ocupará próximamente el escaño que deja Rosa Díez en el Parlamento Europeo. Garcés es el portavoz de la corriente crítica Izquierda Socialista (dentro del PSOE), una familia que ha dado, de golpe, el salto a Bruselas.Todavía no tiene la confirmación oficial y, por ello, prefiere hablar con cautela, pero Garcés no esconde la ilusión que le hace dar el salto a la capital europea. “Después de una vida política prolongada, llegar a una instancia tan significativa como el Parlamento Europeo es algo muy importante”.Sin embargo, la emoción se mezcla con un sentimiento de tristeza, por las circunstancias en las que Garcés accederá al escaño. El dirigente socialista consideró ayer que el contexto, de abandono del partido y del grupo parlamentario por parte de Díez, es algo “lamentable”, por lo “anómalo” de la situación.Discrepancias políticas En este sentido, aseguró no compartir la decisión de la (próximanente) ex eurodiputada ni su forma de actuar, ni tampoco muchos de sus planteamientos. En su opinión, las discrepancias políticas se deberían haber resuelto en el seno del partido.Aún así, Garcés señaló que “hace falta mucha valentía y coherencia” para hacer lo que la ex socialista vasca ha hecho, y prefirió no echar más leña al fuego. “Yo soy ajeno a todo eso”, afirmó.El último contacto que mantuvo Garcés con Díez fue hace siete años, en el congreso de 2000 del que salió secretario general el actual presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. La europarlamentaria disputó el cargo, y lo perdió. Incluso el líder del partido en la Comunitat, Ignasi Pla, la apoyó en aquel momento. Pero ayer renegaba de su voto. “Rosa Díez ha dejado por el camino muchos de los motivos que me llevaron a apoyarla”, lamentó.Garcés, que figuraba como número 26 en la lista electoral del PSOE al Parlamento Europeo (de la que salieron 25), ya avanzó ayer que aceptará el cargo en cuanto se haga oficial.El trámite, a partir de ahora, dependerá de lo que lo quiera alargar la propia Díez. Una vez presente su renuncia por escrito, en el registro de entrada de la Eurocámara, el grupo parlamentario se lo comunicará al dirigente valenciano. Fuentes del grupo socialista europeo esperan que la diputada no prolongue demasiado el proceso.De la Universidad a Bruselas
Hace ocho años que Garcés no ocupa un cargo institucional. Fue concejal en el Ayuntamiento de Valencia entre 1979 y 1987, diputado provincial entre 1979 y 1983, y parlamentario en Les Corts entre 1987 y 1999. Desde su salida de la primera línea de la política valenciana, el socialista se ha dedicado a su profesión como ingeniero agrónomo y profesor de la Universidad Politécnica de Valencia.En todo este tiempo, sin embargo, no ha descuidado la actividad de partido. Con él, serán tres los nacidos en la Comunitat que compartan hemiciclo en Bruselas: el popular José Manuel García Margallo, el socialista Joan Calabuig y Garcés, también del PSPV.

27 d’agost 2007

GURS Y LA MEMORIA HISTÓRICA REPUBLICANA

GURS Y LA MEMORIA HISTÓRICA REPUBLICANA

Tras la caída de Cataluña en poder de las tropas franquistas en febrero de 1939, una marea humana de miles de republicanos españoles buscó refugio en Francia, donde quedaron hacinados en improvisados campos en la costa del Rosellón como Argèles, Le Barcarès o Saint-Cyprien. Vista la desastrosa situación sanitaria en la que se hallaban los exiliados allí retenidos, las autoridades francesas decidieron crear 6 nuevos “Campos de Acogida”, siendo uno de ellos el de Gurs. Este, situado en este pequeño pueblo de la región del Béarn, cercano a la frontera pirenaica aragonesa, se convirtió de este modo en un lugar vinculado a la dramática historia del exilio republicano español de posguerra.
El campo de internamiento de Gurs, construido sobre una landa cenagosa en el tiempo récord de 42 días, estaba formado por 428 barracones de madera (382 para los refugiados, 46 para la tropa) agrupados en 13 manzanas (“ilôts”), situadas a ambos lados de una ruta central de 2 km. Cada barracón tenía unas dimensiones de 24 x 6 m., albergando a 60 refugiados. De este modo, la capacidad total de Gurs era de 18.500 internos, razón por la que, en 1939, se convirtió en la tercera población del Departamento, entonces llamado de los Bajos Pirineos, después de Pau, la capital, y de la ciudad de Bayona.
Gurs estuvo en funcionamiento entre 1939-1945 y por su campo pasaron un total de 60.000 personas: republicanos españoles y brigadistas internacionales primero y, después, de forma sucesiva, ciudadanos de la Europa Central huidos de la barbarie nazi (entre ellos la filósofa judía Hanna Arendt), militantes de izquierda, gitanos, apátridas y, sobre todo judíos.
Los primeros republicanos españoles fueron enviados a Gurs a principios de abril de 1939 procedentes de los campos del Rosellón francés. Durante este año, llegaron a pasar por Gurs un total de 24.530 republicanos españoles y brigadistas internacionales, cifra ésta que el historiador Claude Laharie desglosa del siguiente modo: combatientes vascos (6.555), aviadores republicanos (5.397), brigadistas (6.808) y otros soldados republicanos (5.770) de los que, señala Laharie, “ils sont sourtout Aragonais”.
En cuanto a los brigadistas, procedían de 53 países distintos y estaban agrupados por nacionalidades, muchos de ellos veteranos luchadores de las brigadas Dombrowsky (polaca), Garibaldi (italiana) y Thaelmann (alemana). Predominaban los judíos comunistas, aguerridos en la lucha antifascista y de una sólida formación ideológica.
A la altura de agosto-septiembre de 1939, la mayoría de los internados habían dejado Gurs. Las razones fueron diversas: unos 6.000 republicanos fueron repatriados a España, donde muchos de ellos padecieron consejos de guerra, siendo una parte de ellos ejecutados o condenados a largos años de cárcel. Otra parte, salieron del campo al encontrar trabajo en empresas o explotaciones de la región del Béarn pero, la mayor parte, tras estallar la guerra entre Francia y Alemania (3 septiembre 1939), se integraron en las Compagnies de Travalleurs Étrangères (CTE) como personal auxiliar para la realización de obras de fortificación. Otros muchos, especialmente los brigadistas, se alistaron en el ejército francés para combatir al nazismo: tanto unos como otros, cayeron prisioneros de las tropas hitlerianas tras la rápida ocupación de Francia, siendo deportados al campo de exterminio de Mauthausen, donde un gran número de ellos encontró la muerte. Finalmente, otros pequeños grupos se integraron en el maquis pirenaico: para estos guerrilleros republicanos, la guerra mundial había empezado en realidad en 1936 y no cesaría hasta la caída del nazismo y de la dictadura franquista.
Tras el armisticio de Francia (22 junio 1940), el país galo fue dividido en una zona ocupada directamente por Alemania y otra, llamada “zona libre”, en la que se estableció el régimen fascista de Vichy, aliado de los nazis y presidido por el general Pétain. De este modo, Gurs pasó a depender de Vichy y se convirtió en un campo de prisioneros donde el régimen petainista internó a quienes consideraba que eran la “anti-Francia”, esto es, a los resistentes, a los militantes de izquierda y, sobre todo, a los judíos. Fue por ello que, entre 1940-1943 pasaron por Gurs 18.185 judíos y, de ellos, 3.907 fueron enviados al campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau y, el resto, transferidos a otros campos para su posterior deportación. Así, Gurs se convirtió en un importante eslabón del sistema de internamiento masivo del régimen de Vichy al servicio del horror nazi.
Tras la liberación del Béarn en agosto de 1944, Gurs pasó a tener nuevos inquilinos pero esta vez eran prisioneros alemanes, colaboracionistas y miembros del pronazi Partido Popular Francés (PPF). Finalmente, Gurs se cerró definitivamente en 1945, se quemaron los barracones y se plantó un bosque sobre las 79 has. sobre las que se extendía dicho campo.
El recuerdo de Gurs permaneció en el silencio hasta que en 1980 se creó l’Amicale du Camp de Gurs y se fue recuperando la memoria histórica de esta página negra de la historia de Francia. Hoy, Gurs es un Memorial nacional de la República Francesa en homenaje a las víctimas de las persecuciones racistas y antisemitas y de los crímenes contra la Humanidad cometidos por el régimen de Vichy.
Emociona de forma especial la visita al cementerio judío de Gurs, donde 1.073 tumbas idénticas hermanan a todos los que allí sufrieron y murieron. En el centro, un monumento recuerda a las víctimas judías y, en uno de sus lados, una estela honra a los republicanos españoles y a los brigadistas internacionales de los cuales, otra lápida conmemorativa nos recuerda que, “Pagaron con su vida su combate por la libertad y la democracia”. Todas sus tumbas están adornadas con cintas tricolores y una flor, junto al silencioso respeto de los que las visitamos. Entre ellas, se hallan las de algunos aragoneses, como la del zaragozano Gregorio Luna Fernández o la de Francisco Pérez-Cativiela, de Ansó.
Una reflexión final. En fechas recientes, el Gobierno Vasco erigió un monumento en las cercanías del cementerio judío y plantó simbólicamente un retoño del árbol de Gernika. Sin embargo, no existe ningún memorial erigido por el Gobierno de España ni tampoco del Gobierno Autónomo de Aragón, de donde eran originarios centenares de republicanos de los “ilôts” K, L y M. Sería necesario honrar a nuestros paisanos allí exiliados como un acto de justicia y dignificación de esta página, amarga pero cierta, de nuestra historia y memoria colectiva.
Teniendo presente lo que representó Gurs, y ajenos a todo rencor y odio, resulta muy oportuna la frase de Artur London cuando decía que “se recuerda para preparar un futuro más justo, más fraternal y sin guerras”. Esa es la lección de Gurs, para hoy, para siempre.

José Ramón Villanueva Herrero
(Diario de Teruel, 26 agosto 2007)

23 d’agost 2007

«AL DEFENDER LAS POSTURAS DE LA IGLESIA, EL PP PUEDE PERDER UNA PARTE DEL CENTRO»

«AL DEFENDER LAS POSTURAS DE LA IGLESIA, EL PP PUEDE PERDER UNA PARTE DEL CENTRO»

Entrevista a Antonio García Santesmases, profesor de filosofía política y ex diputado socialista.

Nueva España. Gijón, J. C. GEA . 23 agosto 2007

-El año pasado nos despedía con un mensaje de optimismo ante el clima que había abierto la negociación con ETA. Qué lejos queda.
-Pensé mucho en mis palabras de aquel día, el 30 de diciembre, con el atentado de la T4. Que no haya podido cuajar ese intento por resolver el problema de la violencia en el País Vasco por vía de la negociación es la gran tragedia de esta legislatura. La T4 marca una decepción. Y no ha sido la única desde el pasado verano...
-¿Qué otra?
-Lo que ha pasado en Cataluña. La participación en las elecciones fue baja y, aunque se pudo reeditar el tripartito, no acabo de ver que se haya mantenido un proyecto ambicioso: una forma distinta de entender la nación, de que Cataluña fuera un factor implicado en la vida política española... Era una opción para pasar de «conllevar», como decía Ortega, un problema que para él era insoluble, y cumplir lo que había sido la esperanza de Azaña de conectar el liberalismo español con el nacionalismo catalán. Todo eso estaba, creo yo, mucho en la filosofía de Maragall, pero ahora se ha entrado en una estrategia de gestión, en un relato distinto, con mucha menor recarga simbólica de la que se pretendía.
-Da la impresión de que hay miedo a seguir adelante con el «relato» inicial. Con éste y con otros de los que se han iniciado bajo Zapatero.
-Sí. Parece que prende cierta inseguridad ante los relatos que se han pretendido poner en marcha. Los resultados electorales en Madrid o Valencia; la ofensiva de la Iglesia católica; la situación internacional, con la caída de la socialdemocracia en Alemania y el fracaso electoral del socialismo en Francia; Sarkozy intentando recomponer la conexión europea con Bush... Probablemente todo esto ha ido influyendo cada vez más, junto a los ataques durísimos contra el Gobierno, a quien se ha acusado incansablemente de resentimiento y revanchismo, de traer a mala hora el asunto de la memoria histórica, de llevar adelante una política exterior errática o blanda... El PSOE parece estar en un momento de «impasse», de ver cómo se responde a eso.
-Frente a otro «relato» que parce mostrarse muy sólido y tener su predicamento.
-Es que ha entrado con mucha potencia, mezclado con un elemento emocional y doloroso: víctimas de ETA, movilizaciones... Todo eso ha producido una situación de eso que en fútbol se llama «achique de espacios»: cuando estabas jugando a la ofensiva y de pronto te encuentras con que te han ido metiendo en tu área. Y si no se responde a eso, se va a entrar en el final de la legislatura muy a la defensiva.
-Y en Navarra, un frente nuevo con teóricos aliados.-
Es un caso claro de lo que digo. Los elementos positivos en esta situación, de cara al nuevo relato con el que empezó el Gobierno, parecían claros: incorporación al espacio de juego político de personas que han abandonado la violencia; cambio de discurso del PNV de Imaz, con una posición muy valiente, de una claridad inédita, frente a ETA; la posición de IU como potencial aliado parlamentario... No creo que haya sido bueno defraudar a quienes te estaban apoyando. Yo creo que hubiera sido preferible un Gobierno con Nafarroa Bai e IU que la solución por la que se ha optado.
-Pero gran parte de las propias bases del PSOE lo hubieran entendido mal. Éste y otros «relatos».
-Efectivamente. Eso es un punto crucial. Es muy importante, y al mismo tiempo difícil, implicar a la totalidad del partido en estos proyectos. Por ejemplo, en Madrid, mientras Esperanza Aguirre mostraba una identidad absoluta y radical con Rajoy en cuanto a las víctimas, al Estatut, a la negociación con ETA, la FSM parecía reducirse a hablar sólo de política social, de hospitales, de centros educativos... Y por otra parte es verdad, por ejemplo, que hay un anticatalanismo muy extendido en la sociedad, aunque sólo se explique por falta de apertura mental, o por simple falta de ecuanimidad.
-Otro asunto que arrecia respecto al año pasado. El debate sobre laicismo en la escuela: Educación para la Ciudadanía.
-Ahí se nos viene encima una gran batalla. La idea de una enseñanza puramente transversal de los valores es imprescindible, pero tiene límites; que el profesor de Biología hable de la vida humana, del nacimiento y de la muerte; que el profesor de Historia hable de la guerra y la paz... Tiene que haber una reflexión de segundo grado. La sorpresa está en la reacción de la Iglesia ante esto. He estado mirando uno de los libros que se va a difundir más para la asignatura, el de José Antonio Marina, que encima edita una editorial como SM, y de verdad, no sé dónde está el problema. De todos modos, tengo la impresión de que es una batalla que la pierden.
-¿Por qué?
-Han puesto el listón muy alto con la objeción de conciencia. Es mucho pedir a los padres. Sobre todo en los centros públicos. La presencia de padres que piden enseñanza de Religión baja mucho, y más en en Secundaria, cuando ya se deja elegir a los hijos esa opción y los padres se implican menos. Sinceramente, creo que esa batalla la pierden. Pero el lío va a ser grande. Incluso para el PP.
-¿En qué sentido?
-Al hacer suyas estas posturas tan duras de la Iglesia católica se van a encontrar con que no comulgan con ellas muchos de quienes sí sintonizan en otras cuestiones, como política territorial, enfoque económico, políticas antiterroristas... Hay muchos liberales que no está muy claro que vayan a apoyar esa proximidad con la Iglesia. Savater lo analizaba muy bien en un artículo titulado «Feligreses o ciudadanos». Es cierto que la Iglesia es una base muy fuerte para el PP, pero puede ser a costa de perder una parte del centro. Y eso se verá también a la hora de que Rajoy tenga que empezar a hacer propuestas concretas, a asumir compromisos electorales. ¿Va a derogar la ley del matrimonio homosexual? ¿Qué va a decir cuando llegue ese momento? Ése es el problema de traducir posturas de oposición a compromisos electorales.

¿VALE LA PENA CRECER ASÍ?

¿VALE LA PENA CRECER ASÍ?

Juan Torres López*

El ser humano se ha erigido en el vértice de la pirámide de la depredación planetaria. Y eso significa que depredamos a nuestros congéneres y nos destruimos a nosotros mismos. Una de las obsesiones más comunes a casi todos los dirigentes políticos es lograr que aumente el Producto Interior Bruto, que se registren tasas cada vez más altas de crecimiento económico.
Cuando esto ocurre enseguida nos dicen que la economía va bien y que a partir de ahí vendrán más empleos y mejores condiciones de vida pero eso, desgraciadamente, casi nunca ocurre de verdad.

El concepto que se utiliza para medir el crecimiento de nuestras economías, el Producto Interior Bruto, sólo puede proporcionar una medida muy grosera de lo que en realidad está creciendo y de cómo nos afecta a todos.

Por un lado, sólo registra lo que se puede medir en valores monetarios. Estos días, por ejemplo, está aumentando el Producto Interior Bruto español por el valor correspondiente al gasto que se realiza para retirar los vertidos producidos en las playas de Ibiza. También aumentará el PIB este verano gracias al gasto que se realice para levantar los cadáveres de nuestras carreteras, o para prevenir la llegada de medusas a nuestras costas, o para apagar los fuegos que puedan declararse en nuestros bosques. Todo ello hace que haya más actividades económicas e incluso más ganancias y posiblemente más empleo pero la cuestión estriba en que de ese incremento no se resta la pérdida de bienestar que haya podido suponer el cierre de las playas, las muertes o la evidente destrucción de riqueza que todo eso comporta. Es evidente, sin embargo, que el más elemental sentido del bienestar humano tiene que ver no sólo con lo que tiene valor monetario sino con muchas más cosas, con la felicidad, la seguridad o la satisfacción material o espiritual, que hoy día no se computan en el PIB.

El profesor español José A. Tapia ha puesto de relieve resultados muy significativos que contradicen la idea intuitiva que suele predominar entre los dirigentes sociales e incluso entre la mayoría de los ciudadanos. Contrariamente a lo que comúnmente se piensa, la realidad, en palabras de Tapia, es que es “en los años de crisis económica o, en otras palabras, de recesión, cuando aumenta el desempleo, la mortalidad tiende a disminuir más rápidamente. Y, a su vez, los años de crecimiento económico intenso, en los que el desempleo se reduce, se asocian a una evolución peor de la mortalidad, que tiende a disminuir más lentamente y a veces incluso aumenta. Estos efectos se han comprobado en EE.UU. y Alemania, en España durante el período 1980-1997, en un panel de países industrializados de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y en varios países latinoamericanos”. (José A. Tapia Granados. “Salud, economía y libertad: 40 años de crecimiento económico, transición política y condiciones de salud en España”.

Esos datos sugieren claramente que el crecimiento económico, la simple expansión de los valores monetarios que registra el PIB, no implica por sí mismo, sino más bien todo lo contrario si el modelo de crecimiento no es el adecuado, que se logren efectos beneficiosos sobre el bienestar, al menos concebido en este caso como mejor salud y menos mortalidad.Por eso decimos que el crecimiento que muestra el PIB es ficticio, porque no refleja los costes que aunque sean no monetarios están claramente asociados a la actividad económica.

El PIB tampoco nos dice nada acerca de cómo se reparte lo que está creciendo, de modo que se puede decir que la economía marcha divinamente cuando, en realidad, sólo les va bien o mucho mejor a unos pocos, como de hecho viene ocurriendo en los últimos años de gran incremento de las desigualdades.

La significancia perversa de la idea de crecimiento económico medido solamente a través del Producto Interior Bruto se muestra claramente cuando la actividad que lo está generando es tan desordenada e irracional como la construcción y el urbanismo que hoy día predominan.
Como ha recordado José Manuel Naredo, algunos investigadores, como W.M. Hern, han comparado las manchas que deja el cáncer en los escáner y las de la cartografía sobre la ocupación del territorio. Así han podido comprobar el enorme parecido entre los procesos cancerígenos y la incidencia que tiene la especie humana sobre el territorio para generar el crecimiento económico de nuestros días.

Es asombroso confirmar que los procesos de crecimiento urbano que estamos contemplando continuamente a nuestro alrededor tienen efectivamente las mismas características de las patologías cancerígenas: crecimiento rápido e incontrolado, indiferenciación de las células malignas, metástasis en diferentes lugares e invasión y destrucción de los tejidos adyacentes.
Estas semejanzas con el cáncer del crecimiento económico de nuestra época, basado en el desorden urbano, en la hiperexplotación de los recursos, en la especulación inmobiliaria o en la sobreproducción, no son un simple recurso retórico.

Lo que está sucediendo verdaderamente es que fomentamos un tipo de actividad económica que es depredadora y fatal para el conjunto de nuestro ecosistema.Lo habitual es, por ejemplo, que cuando se hacen planes urbanísticos, y en general cuando se establecen las previsiones del crecimiento de la actividad económica, no se tome en cuenta el volumen de residuos que se van a generar, o el consumo de energía o de materiales físicos que va a ser necesario utilizar o movilizar para llevarla a cabo. Nada de eso forma parte de la contabilidad social al uso porque ésta no atiende a los efectos o costes que la actividad genera sobre el medio ambiente, sobre la vida humana o sobre la existencia misma del planeta. Poblamos de cemento nuestras tierras y costas, amurallamos los cauces naturales, envenenamos el aire y el agua, consumimos sin reponer los recursos ancestrales, desforestamos sin límite o, simplemente, agotamos las condiciones que son imprescindibles para la propia vida humana y no tenemos nada de eso en cuenta a la hora de mostrar lo que cuesta la actividad que se está llevando a cabo. Lo único que importa es que aumente el valor monetario de lo que hacemos y nos creemos que eso significa que todo marcha viento en popa.

Ese tipo de razonamiento es perverso en todo caso pero se está haciendo especialmente peligroso en España porque lo han asumido, quizá como el que hablaba en prosa sin saberlo, los jueces y magistrados que han de resolver las demandas sobre los desmanes urbanísticos que tantas veces se ponen en marcha irregularmente gracias a las corruptelas de propios y extraños.Con frecuencia ya casi generalizada se suelen oponer a su paralización cautelar afirmando que llevan consigo un potencial de riqueza de tal envergadura que se pondría en peligro un valor económico muy elevado si su construcción se retrasara. Un razonamiento literalmente bruto porque, al igual que el PIB, sólo tiene en cuenta valores monetarios y presentes. Si los magistrados no computaran solamente los costes explícitos de esos proyectos y tuvieran en cuenta los implícitos (los que suponen dejar de hacer o disfrutar), los no monetarios y los efectos a largo plazo, con toda seguridad que sentenciarían de otro modo. No dejarían que se llevaran a cabo proyectos como los que en tantas ocasiones se legalizaron a posteriori en multitud de ciudades españolas.

Y todo ello, sin hablar de un aspecto que igualmente se olvida continuamente aunque debería ser el primero en tener en cuenta: es materialmente imposible sostener el ritmo de crecimiento incluso bajo de nuestra época basado en el consumo no repuesto de energía y todo tipo de recursos finitos.Cuando las instituciones, los líderes sociales, los encargados de hacer justicia y los propios ciudadanos asumen sin pestañear que lo conveniente es crecer, aunque sea de cualquier forma, nadie puede luego extrañarse que a nuestro alrededor se multiplique la inseguridad, el desasosiego y el temor. Como dice José Manuel Naredo, el ser humano se ha erigido en el vértice de la pirámide de la depredación planetaria. Y eso significa que depredamos a nuestros congéneres y nos destruimos a nosotros mismos.

Hoy día ya no deberían quedar dudas de que el problema del crecimiento económico radica precisamente en su propio concepto, en su naturaleza intrínseca. Ni siquiera ya es el modo, ni el ritmo lo que va a paralizar el progreso social y la vida misma en este planeta. El enemigo, aunque esto pueda parecer exagerado, es el propio crecimiento y por eso, como decía hace poco el profesor francés Serge Latouche, hay que hacerse objetores: “Yo objeto contra la imperante religión del crecimiento económico. Se venera el crecimiento como fin en sí mismo, se persigue siempre crecer por crecer. ¡Es algo irracional y suicida!” (La Vanguardia, 16-03-2007).

Ahora bien, me parece que tampoco es completamente válida cualquier tipo de objeción. Es imprescindible la denuncia, la manifestación más clara posible de los problemas, como puede estar haciendo por ejemplo la conocida película de Al Gore, pero creo que no basta con eso. El crecimiento irracional de nuestra civilización tiene resultados “incómodos” pero es que lo relevante es que tiene causas y tiene propósitos y, sobre todo, tiene responsables muy directos.

Todo esto último es lo que hay que poner también sobre la mesa porque, si no, podremos impactarnos pero nunca seremos capaces de determinar en qué otra dirección conviene orientar la vida social y económica de este planeta herido.

1) Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga (España). Comité de Apoyo de Attac, Rebelión.

12 d’agost 2007

LA ADMINISTRACIÓN DEL MODELO NEOLIBERAL DEBE CESAR

LA ADMINISTRACIÓN DEL MODELO NEOLIBERAL DEBE CESAR

Roberto Avila Toledo*
El Clarín. 08 de agosto de 2007


En 1947 se reunieron en la ciudad suiza de Mont Pelerín una serie de empresarios e intelectuales que dieron vida a un cuerpo de ideas que configuran el capitalismo en su forma más extremista. Entre los concurrentes se encontraban Friederick Von Hayek, Karl Popper, Ludwig Von Misses, Salvador de Madariaga y Milton Friedman, crearon allí una suerte de Internacional del empresariado que funciona hasta el día de hoy.

Los textos fundacionales del neoliberalismo son "Camino de Servidumbre" de Von Hayek y "La sociedad abierta y sus enemigos" de Karl Popper. Y “Libertad de elegir” de Milton Friedman.

Entre sus tesis principales se encuentran las siguientes:

a.- Una fuerte crítica al socialismo y a las ideas de solidaridad e igualdad en que este se funda, se valoran el egoísmo y la desigualdad como factores que potencian el desarrollo económico.

b.- El mercado debe ser el factor único, exclusivo y excluyente en la asignación de recursos. Este no debe tener limitación alguna. Esta expresión extremista del capitalismo sostuvo y sostiene, al igual que lo hizo Adam Smith en el siglo XIX que el mercado se regula automáticamente a través de una suerte de mano invisible. Se trataría entonces de que el mercado se desarrolle libremente sin trabas de ninguna especie; por tales se entienden las medidas estatales que fijan precios, sueldos mínimos, condiciones de trabajo, jornadas laborales y la acción de los grupos sociales de presión tales como, sindicatos, centros estudiantiles y asociaciones gremiales.

El mercado no debe tener piedad; los débiles y los ineficientes deben ser expulsados del mismo. Algo de nietzscheano fascista hay en el pensamiento neoliberal

c.- El estado debe reducirse a su mínima expresión sólo conservando funciones de seguridad nacional y policía interna. Bajo este dogma ideológico se promovieron todas las privatizaciones. El estado debe estar expresamente excluido de toda actividad económica.

d.- La libertad económica sería la madre de todas la libertades se encontraría incluso por sobre la libertad política. Las dictaduras se justifican si se imponen para salvar la libertad económica que es la libertad de las empresas económicas.

Sin embargo en la práctica social concreta el neoliberalismo se muestra incoherente cada vez que de defender los intereses económicos de los sectores sociales que representa.

e.- No existen los derechos que había configurado la modernidad progresista tales como educación, salud, vivienda, etc. Sólo existe el derecho a elegir como satisfacer estas necesidades, derecho que sólo tienen los que dispongan de dinero. Esto esta claramente reflejado en la constitución chilena que no garantiza el derecho a la educación sino simplemente el derecho a elegir el tipo de educación de nuestros hijos.

f.- La existencia de grandes grupos económicos potencia y da estabilidad. De esta manera la concentración y la desigualdad no son debilidades de la implementación de un política económica neoliberal determinada, sino efectos concientemente buscados. Toda la política de transporte público de la concertación que alcanzó su momento cumbre con la implementación del Transantiago tiene en su corazón la idea de la gran empresarización que implicó expulsar del mercado a los pequeños transportistas que tenían un promedio de 1,7 maquinas por cada uno de ellos.

g.- Se sostiene que toda barrera arancelaria u otra medida con las que los países pequeños tratan de proteger su economía y que impida el libre tráfico de mercaderías debe derogarse. El mundo debe ser un mercado total. Sin embargo, EEUU el país que promueve e impone estas ideas en el mundo protege estatalmente su industria del acero respecto de Europa al igual que su producción agrícola. Asimismo impide la llegada de productos chinos y obstaculiza la llegada de sofwares venidos de la India.

h.- Los trabajadores se consideran ineficientes en el proceso productivo en tanto no se han podido hacer de medios de producción, por ello es éticamente razonable que sólo reciban los frutos del crecimiento global de la economía por la vía del "chorreo"; toda copa llena a fin de cuentas derrama. Para los marginados que puedan transformarse en factores de inestabilidad social se les asignan políticas "focalizadas" de asistencia social.

El neoliberalismo no fue tomado en serio ni causó gran impacto al momento de su aparición. En efecto, desde un punto de vista teórico no era sino una promoción a la vuelta del capitalismo manchesteriano que sin dios ni ley había llevado adelante la acumulación originaria de capital en Inglaterra del siglo XIX y que había sido analizada críticamente por Carlos Marx en su obra “El Capital”.

Milton Friedman en los sesenta y comienzos de los setenta en EEUU era invitado a programas de televisión norteamericanos en los cuales escandalizaba a sus espectadores promoviendo el trabajo de los niños, el fin del fuero maternal, etc.

En 1929 la economía norteamericana en la que imperaba el liberalismo desatado entro en una gran crisis que se expandió por todo el mundo, de ella sólo pudieron salir con una fuere intervención estatal que fue dirigida por el economista inglés J. Maynard Keynes. De ahí en adelante la idea del estado como orientador de la economía hizo sentido común en todo el capitalismo.

Luego de la segunda guerra mundial el mundo capitalista instaló un sistema económico internacional, del cual fue excluido el campo socialista, a partir de los llamados acuerdos de Breton Woods (1944) en los cuales se establecieron entre otras cosas que el comercio internacional se haría en moneda dólar americano, país que sólo podría aumentar su moneda con respaldo en oro o en otra divisa extranjera, se creó el Banco mundial para potenciar el desarrollo de los más pobres y el Fondo Monetario internacional para ayudar en momentos de crisis a países en dificultades. Todo este entramado pretendía evitar que conflictos sociales llevaran a nuevos países al campo socialista.

En todo el mundo el capitalismo entendió que para su propia viabilidad tenia que dar condiciones humanas a la clase trabajadora, ello creo el estado de bienestar en Europa y en Chile un estado de compromiso. Es exagerado hablar en nuestro país de un estado de bienestar, aquí se trató simplemente que el empresariado fue cediendo a las luchas populares y ello quedó plasmado en una legislación social bastante estable pero muy modesta en sus contenidos concretos, a partir de lo raquítico de nuestra economía monoproductora y dependiente

Así en una suerte de hibernación permaneció el neoliberalismo por muchos años reducido a algunos claustros académicos, especialmente en la Universidad de Chicago. Pero como hasta un reloj parado da en algún momento del día la hora exacta, una crisis global del capitalismo pondría a esta ideología en su momento estelar.

LA GLOBALIZACIÓN NEOLIBERAL

El neoliberalismo es la ideología política y económica con la cual las grandes empresas transnacionales enfrentaron la crisis mundial de capitalismo que se vivió en los años setenta.

Es una ideología pues, distorsiona la realidad para encubrir intereses materiales muy concretos de EEUU, empresas transnacionales y grupos económicos emergentes que aplicaron los saqueos de empresas estatales de los 70 y 80 en América Latina particularmente de Chile, como son las familias Luksic, Angellini y Matte.

Cada vez que de salvar sus intereses económicos se contradicen con sus principios teóricos estos últimos salen por la ventana. Así por ejemplo, la más grande intervención estatal en la economía chilena consistió en que la dictadura militar pagara la deuda de los bancos con dinero de todos los chilenos durante la crisis que los llevó a la quiebra en 1982. Nada se dijo allí de la mano invisible que sola regularía el mercado o de la prescindencia del estado como actor económico.

Durante muchos años el capitalismo despreció esta corriente extremista conocida por algunos como la del "capitalismo salvaje" pero una crisis desplazó a la corriente keynesiana y puso a esta ideología como política oficial del capitalismo a nivel mundial.

En los años setenta el capitalismo a nivel global entró en una severa crisis económica que se desarrollaba a partir de tres situaciones;

1.- El gigantesco aumento de dólares en el mundo, dado que los norteamericanos empezaron a imprimir su moneda sin control alguno como forma de financiar la guerra de Vietnam y los mayores precios del petróleo. Esto fue una verdadera estafa al mundo. Había que llevar esos dólares a algún lugar para evitar que los bancos quebraran, ese es el origen de la deuda externa en América Latina.

2.- La crisis política desatada en el tercer mundo, ante la lucha de los pueblos por evitar la continuación del saqueo imperialista a sus economías, lo cual se expresó en Chile mediante la nacionalización del cobre.

3.- Una fuerte caída en la tasa de ganancia en las transnacionales que requerían nuevos mercados donde vender y comprar materias primas más baratas. Esto es lo que en las periferias se nos vendió como ventajas comparativas.

La tendencia histórica a la caída de la tasa de ganancia del capital como producto de la competencia, entre las distintas empresas es la causa de la globalización. Como se requería llegar a nuevos lugares donde comprar más barato y vender los productos sin mercado el mundo debía hacerse un mercado global: la globalización había partido.

Esa crisis dio origen a la globalización y esta se lleva adelante en la versión extremista del capitalismo conocida como neoliberalismo. En América Latina el neoliberalismo se impuso por medio de crueles dictaduras que causaron miles de asesinatos, detenciones y desapariciones, legiones de exiliados, cientos de campos de concentración, etc.…

Luego del retorno a las democracias muchos gobiernos democráticos fueron cediendo a las imposiciones neoliberales del Fondo monetario internacional, ante su imposibilidad de cumplir con la impagable deuda externa contraída generalmente por las dictaduras militares

América Latina se arruinó con esta ideología. Países ricos como Argentina fueron devastados por los capitales transnacionales. De igual manera todos los procesos privatizadores de empresas estatales fueron fuente de gigantescos entramados de corrupción. Durante la dictadura militar chilena los representantes civiles de ésta, muchos de ellos hoy militantes de la UDI , compraron a vil precio empresas estatales con dinero prestado por el Banco del Estado. Y así, de la noche a la mañana, pasaron a ser multimillonarios.

Esta ideología se aplicó bien por la fuerza de las armas o bien por las imposiciones del Fondo Monetario Internacional. Desde 1990 ella forma parte oficial de lo que se viene en llamar el Consenso de Washington, es decir el acuerdo entre empresarios y entidades estatales de ese país por imponer esta forma económica y política.

Esto lo expresó con toda claridad política George Bush padre, en la conferencia de cooperación europea de 1991 cuando sentenció que sólo había espacio para países con economías de mercado (neoliberales) y democracias representativas y que ellos eran los policías del mundo; de esta doctrina totalitaria son testigos en carne propia, Haití, Somalia, Irak, Afganistán y Yugoslavia, hasta ahora. Esto había sido teorizado por Francis Fukuyama en su texto "El fin de la historia y el último hombre"(1990) .

Este mundo que se concebía como la estación terminal del desarrollo de la humanidad, se encuentra ad portas de una hecatombe ecológica, con 1.300 millones de seres humanos viviendo con menos de un dólar diario, de ellos 843 mil son chilenos, otros 810 millones sufren hambre o desnutrición crónica, las 225 personas más ricas del mundo tienen un patrimonio superior a las 2.500 millones de personas más pobres.

Un hecho lo grafica todo EEUU y Europa gastan más en maquillaje femenino y comida para animales domésticos de lo que se necesitaría para llevar agua potable y atención primaria de salud en los lugares en que falta.


EL NEOLIBERALISMO EN CHILE

En Chile se ha aplicado el neoliberalismo pero de manera un tanto atenuada, pues el Estado no se ha desprendido de Codelco, no ha liberalizado plenamente el mercado de capitales –que transforma las economías en una suerte de casino – y se ha desarrollado un importante gasto en planes sociales.

Pero hay que ser francos y decir que esta ideología esta en el corazón de todas las políticas públicas actualmente en aplicación: nulo papel del estado en la ejecución de los programas, todos los planes estatales son objeto del afán de lucro, chorreo para los trabajadores, políticas focalizadas para los pobres, todo programa estatal es un negocio para alguien.

En el mundo de lo privado y a partir de un control absoluto de los medios de comunicación por la derecha que ha sido consentido y promocionado por nuestros gobiernos que depositan su avisaje en El Mercurio y Copesa, se han divulgado los ideales del neoliberalismo: culto al dinero, individualismo, desprecio por los pobres, afán de lucro sin limites éticos, etc.

Chile hoy es una selva donde se desata una competencia salvaje entre las personas. Vivimos hoy una de las sociedades más depresivas del continente, enormes ingestas de alcohol y drogas en nuestra juventud, cualquier evento público desata la violencia. El miedo a perder el empleo se derrama como una peste por toda nuestra sociedad y actúa con tanto o más eficacia que la represión dictatorial para mantener el control social.

Jóvenes venidos de los barrios pobres rechazan con métodos equivocados un sistema donde el futuro sólo le depara sufrimiento, sin embargo desde las alturas se lee lumpen y anarquismo nihilista, porque no leer una sola línea que diga injusticia social.

Hasta el día de hoy y también en Chile se viven situaciones tan abusivas como que ciertas empresas transnacionales, sanitarias, concesionarias viales etc., tengan una rentabilidad mínima asegurada por el Estado.

Cuando la dictadura abandonó La Moneda era tarea de la concertación democratizar el país, reinstalando por ende la vigencia de los derechos humanos en lo político y hacer crecer el país con justicia social en lo económico.

La primera tarea se ha venido cumpliendo bien, con cierta lentitud quizás, pero todas las iniciativas gubernamentales apuntan en una dirección democratizadora, los obstáculos los pone la derecha, así por ejemplo con el sistema binominal.

Pero en el ámbito económico las cosas se nos parecen de manera distinta. Cuando la dictadura abandono el gobierno. El presidente Aylwin enfrentó enemigos poderosos: un ejército aún encabezado por Pinochet y un empresariado enriquecido como nunca con las privatizaciones de empresas estatales.

Se optó por emprender las tareas políticas y dejar lo económico para después, recordemos que el programa de la Concertación se comprometía a revisar las escandalosas privatizaciones pero al final nada se hizo.

Y así, lo que surgió de la prudencia y el cálculo se fue transformando en virtud, de la cohabitación con el modelo a su administración entusiasta y lucrativa. Hoy se pasa de lo público a la empresa privada que hasta el día de ayer se regularon o viceversa, se ha perdido el pudor. Nunca nadie imaginó a Allende gerente de la Anaconda a Almeyda de director de la Braden Cooper o a Altamirano en la Sociedad Nacional de Agricultura.

La política es expresión concentrada de la economía.: el gobierno de Eduardo Freí Ruiz Tagle obtuvo la impunidad para Pinochet preso en Londres, la cual ni siquiera sus defensores podían brindarles.

Cuando se presentó a Ricardo Lagos como candidato presidencial la hora de la justicia social, modestita, prudentita como son las cosas en estos años en Chile, pareció haber llegado: crecer con igualdad decía la consigna.

A la hora del balance podemos decir que nada cambió en el sentido de las ideas del progresismo y la justicia social: aumentó la concentración económica, la desnacionalización del cobre continuó, la salud la educación y el trabajo no se transformaron en derechos ciudadanos, las empresas de servicios básicos nos siguieron esquilmando mes a mes, las AFP siguieron haciendo pingües negocios con los ahorros de nuestra vejez, nos subordinamos a los norteamericanos como nunca en nuestra historia etc.

Chile es el único país del mundo en que el fondo previsional se construye con el sólo aporte de los trabajadores el que además sirve para que las AFP se enriquezcan.

Los aplausos, con forma de ovación agradecida del empresariado en la ENADE fueron el corolario de ese gobierno. La derecha económica había llegado a su isla de utophos, sus intereses los cuidaban sus adversarios, la derecha económica ya no necesitaba de la derecha política.

Al emerger la candidatura de Michelle Bachelet la esperanza se reencendió con nuevos bríos, no sólo una socialista de toda la vida sino además una mujer y con el sufrimiento de nuestro pueblo en carne propia.

Quizás la presidenta en la soledad del poder lo olvide, pero el establishment transversal y neoliberal incubado en la concertación no la quería. Michelle fue la candidata del pueblo, de las mujeres, de los trabajadores, de los socialistas de a pié.

Es lamentable, pero la presidenta se ve cada día más sola, de pueblo decimos. El pueblo es más leal que los niñitos engreídos de Harvard o los empresarios.

Se nos llama al orden como si fuéramos muchachos de liceo. Se nos predica una incondicionalidad que denigra a quien la ofrece y que en nada ayuda a quien la recibe.

Que tenemos que apoyar incondicionalmente; el Transantiago? , la depreciación acelerada?. Esta última iba a significar gigantescas ganancias a Sebastián Piñera, propietario de un gran paquete accionario de Lan Chile, pensemos donde esta la deslealtad. Se le estaría financiando por anticipado su campaña presidencial, quien entiende esto?.

Adoptar como política oficial del Partido Socialista el aumentar las ganancias de los grandes empresarios de este país por la vía de rebajas de los impuestos nos puso objetivamente a la derecha de la derecha.

Chile tienen 22 mil millones de dólares como excedente producto del mayor precio del cobre, pero también tiene 843 mil chilenos que viven con menos de 500 pesos diarios y un 80% de la clase trabajadora gana menos de 300 mil pesos mensuales, la cesantía tiene carácter de paro estructural un empleo se busca con las características de quien pide una limosna, simultáneamente los Matte los Lucksic y los Angellini entran al exclusivo club de los millonarios a nivel mundial.

Un obrero ha sido muerto en el sur, protestaba por aumento de remuneraciones, ganaba 60 mil pesos mensuales líquidos.

Esta realidad injusta esta siendo rechazada en toda América Latina, pero nuestra diplomacia mira con recelo sino con hostilidad a Venezuela y Cuba y busca congraciarse con los norteamericanos, que no son cualquier gobierno norteamericano son los de Bush, los de la carnicería de Irak y Afganistán. Se soportan y respaldan declaraciones insolentes e intervencionistas de nuestro Senado contra la revolución bolivariana.

Se dice que viene la derecha, lo sabemos ya algo se percibe, sino para que nombrar un presidente del Banco Central de derecha, un contralor, una ministro de la Corte Suprema de la misma orientación. Tienen razón hay que parar a la derecha.

El Transantiago nacido en concomitancia entre el estado y capitales privados muchos de ellos extranjeros, concentración económica, dirigentes políticos lucrando con la reforma. Si el estado pondrá la plata que ponga también una empresa estatal.

Digámoslo derechamente perdemos adhesión popular como por una tubería. Como puedo defender en Cerro Navia lo que estamos viviendo?.

Tenemos un estado rico y cicatero y ciudadanos pobres y esquilmados; la administración del modelo neoliberal debe terminar.

Aún conservamos la esperanza que la Presidenta Bachelet haga el giro progresista que hace falta y enfrente al neoliberalismo y sus promotores del gobierno, votamos por la presidenta no por ministros venidos de EEUU para aplicar la política de los norteamericanos..

*ROBERTO AVILA TOLEDO, es miembro del Comité Central del Partido Socialista de Chile y concejal de Cerro Navia.