28 de juny 2008

GALEANO Y SALVADOR ALLENDE

Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo, cuenta la siguiente historia:

En la sierra mexicana de Nayarit había una comunidad que no tenía nombre. Desde hacía siglos andaba buscando nombre esa comunidad de indios huicholes. Carlos González lo encontró, por pura casualidad.

Este indio huichol había venido a la ciudad de Tepic para comprar semillas y visitar parientes. Al atravesar un basural, recogió un libro tirado entre los desperdicios.

Hacía años que Carlos había aprendido a leer la lengua de Castilla, y mal que bien podía. Sentado a la sombra de un alero, empezó a descifrar páginas. El libro hablaba de un país de nombre raro, que Carlos no sabía ubicar pero que debía estar bien lejos de México, y contaba una historia de hace pocos años.

En el camino de regreso, caminando sierra arriba, Carlos siguió leyendo. No podía desprenderse de esta historia de horror y de bravura. El personaje central del libro era un hombre que había sabido cumplir su palabra. Al llegar a la aldea, Carlos anunció, eufórico:

-¡Por fin tenemos nombre!


Y leyó el libro, en voz alta, para todos. La tropezada lectura le ocupó casi una semana. Después, las ciento cincuenta familias votaron. Todas por sí. Con bailares y cantares se selló el bautizo.
Ahora tienen cómo llamarse. Esta comunidad lleva el nombre de un hombre digno, que no dudó a la hora de elegir entre la traición y la muerte.

-Voy para Salvador Allende dicen, ahora, los caminantes.

PRESIDENTE ALLENDE

EN EL CENTENARIO DE SALVADOR ALLENDE
1908-2008

VICENT GARCÉS*


La palabra y obra de Salvador Allende son testimonio de décadas de vida colectiva del pueblo de Chile. Sus raíces y su proyección trascienden los límites temporales del ciclo vital de su persona.

La sociedad chilena hereda del siglo XIX una constante que pervive en las generaciones del actual: la voluntad de construir un Estado nacional. En el competitivo y depredador sistema económico mundial donde Chile ha estado siempre integrado, el Estado independiente era a un pueblo lo que la empresa a la unidad productiva o comercial: un instrumento de organización, acción, protección.

En la realidad interna del Chile en que nació Salvador Allende -1908-, era cuestión abierta hasta qué punto el Estado estaba dotado de medios para cumplir funciones equivalentes a aquellas de que se dotaron otros pueblos.
Uno de los objetivos básicos que ni en las más adversas circunstancias abandonó Allende, fue el construir, reconstruir, volver a construir, una y otra vez, la coalición social, de partidos, sindicatos y movimientos cívicos independientes.

Con adaptaciones a las circunstancias de coyunturas distintas, esa convergencia es una constante suya en la década de los cuarenta -en 1943, desde la dirección del Partido Socialista estudiaba las posibilidades del Partido Nuevo propuesto por el Partido Comunista tras la disolución de la III Internacional-, en la de los años cincuenta y sesenta -en disidencia con los socialistas que respaldarían la candidatura del general Ibáñez del Campo en 1952, en las coaliciones del FRAP en 1958 y 1964-, en la de Unidad Popular de 1970, en su poco escuchada propuesta de Partido Federado de Unidad Popular promovida desde la Presidencia de la República, en 1972 y 1973.

Para Allende, la independencia económica era vista como asociada a la «recuperación de nuestras fuentes de materias primas para el Estado (...) sólo así se podrá conquistar nuestra segunda independencia, la independencia económica», «el control del Estado sobre las industrias fundamentales siendo el medio para el desarrollo industrial de nuestros países y para la liberación económica de los pueblos de América Latina».

Allende es ante todo un humanista. Podría haber hecho suyo el clásico postulado de Plauto: «Nada humano me es ajeno». Su sensibilidad ante el sufrimiento, la desigualdad, la explotación, individual y colectiva, en su patria o en otro país, orienta sus opciones teóricas, su formación, su compromiso en la acción, su generosidad. Si la democracia es una práctica, al socialismo lo entiende como desarrollo de las libertades políticas hacia las económicas y sociales. El poder por el poder no le interesa, desprecia a quienes buscan en los cargos públicos el medro personal. Los administradores del Estado deben ser servidores de la sociedad, el acceso del pueblo a la dirección de los resortes estatales debiera liberar capacidades nacionales reprimidas, crear recursos orientados a satisfacer las necesidades básicas de toda la población.

La conciencia de ausencia de la non-nata unidad de los pueblos y Estados de América Latina es una constante mayor en Allende quien señala que «la América nuestra debe sentir la necesidad de su unidad, y la América popular la necesita sobre la base de una soberanía continental y dentro del ejercicio de una auténtica democracia y de una auténtica libertad (...). El Partido Socialista afirma la personalidad propia y definida que debe tener la revolución latinoamericana (...), cuyo objeto esencial es la unión económica y política de Latinoamérica en los marcos de una democracia de trabajadores organizados».

En Chile, durante el período de gobierno del presidente Allende 1970-73, alcanza su mayor nivel la integración-participación de todos los sectores sociales en el Estado representativo. A la mayoría social -asalariados, pobladores urbanos y campesinado- se les reconoce en la práctica el estatus de ciudadanos plenos, con acceso real a educación, sanidad, trabajo, vivienda, al excedente económico y a las instancias últimas de decisión política. De que el Estado democrático lograra controlar los recursos básicos dependía que generara y dispusiera de capital propio para financiar, además, a sus Fuerzas Armadas, posibilitando así que éstas se identificaran con la identidad y suerte de su comunidad nacional y no con las de la potencia imperial a cuyo interés último se subordinan quienes de su asistencia dependen.

En su testimonio póstumo, el asesinado comandante en jefe del Ejército de Chile entre octubre de 1970 y agosto de 1973, general Carlos Prats, concluía: «Cuando se escriban serenamente las páginas de la Historia de Chile de los últimos 40 años (...) el gobierno que en dicho lapso tuvo una concepción más nítida de la seguridad nacional y demostró con hechos el mayor interés por los problemas de la Defensa Nacional, fue, justamente el Gobierno de Allende (...). Lo evidente es que el único Presidente de Chile que en 40 años abrió un camino de coherencia a los intereses de la seguridad nacional fue Salvador Allende (...) compartió e hizo suya la nueva concepción de ´soberanía geoeconómica´ (...)».

La vida de Salvador Allende ocupa un lugar preclaro, de singular relieve. Nunca se resignó al papel asignado por los poderes a su nación, y por ello con sus compatriotas buscó y abrió nuevas vías. Su hacer se incorporó a la conciencia colectiva de su pueblo, y de muchos otros.


* Diputado socialista al Parlamento Europeo
Levante-EMV, 27 junio 2008

22 de juny 2008

JUGANDO A BOMBARDEAR GERNIKA

La existencia de los videojuegos se remonta hacia 1947, aunque su desarrollo como tal vino a producirse a finales de los años 70, siendo el contenido de los juegos de lo más variopinto, encontrándonos desde el típico y legendario Comecocos, el Tetris o los inolvidables marcianitos, donde te permitía matar a las naves enemigas, dispuestas en filas, avanzando imparables hacia tu solitaria nave, indefensa ante tanto enemigo mortal.

Posteriormente se realizo un salto cualitativo, en las imágenes y en los contenidos, pero siempre ha primado un carácter bastante violento en un sector de este tipo de entretenimiento. Cierto es que en el ranking de ventas se mantiene como numero uno indiscutible Mario Bross, seguido muy de cerca por Pokemon. Pese a este dato de ventas, a continuación aparecen videojuegos de combate, donde el usuario puede elegir combatir contra la máquina o contra un amigo, inclusive uno de estos juegos permitía al final arrancar la cabeza y el corazón del contrincante, Mortal Kombat, en este caso se levanto algo de polémica, cuestionando la conveniencia de que este tipo de juegos fuese utilizado por menores.
Así las cosas, llegamos a los juegos bélicos, basados en personajes de películas, o batallas de la II Guerra Mundial, tales como Call of Duty y toda su saga, este tipo de juegos se caracterizaba por encontrarse inmersos en batallas ya sucedidas realmente, con una calidad de imagen muy avanzada, el usuario puede elegir las batallas en las que participar y en este caso existen combates cuerpo a cuerpo, el usuario ve perfectamente la cara del enemigo que mata o la cara de quien le asesina. En estos juegos no existe la posibilidad de que el usuario participe en dichas batallas como miembro del ejército del III Reich, el ejército japonés o italiano, claramente identificados como “los malos” de la II Guerra Mundial.
Ahora nos encontramos en el mercado un juego dedicado a la Guerra Civil Española, “sombras de guerra”, estando detrás Planeta Deagostini nada más y nada menos, incluyendo entre las opciones del juego la posibilidad de jugar con los dos bandos, permite sumarte a la sublevación militar, es decir que puedes participar de un golpe de estado contra un gobierno legitimo, revivir las batallas del Ebro, Belchite, el asedio y defensa del Alcázar de Toledo, pero sin duda lo más “llamativo” es poder elegir la opción de jugar siendo un miembro de la Legión Cóndor y como no, participar en el bombardeo de Gernika. Ignoro la existencia de más juegos de este tipo, pero fuere cual fuere el caso me parece inaceptable que se permita la existencia de semejante juego, preguntándome si es que a estas alturas del siglo XXI a alguien le puede resultar motivo de juego el episodio de nuestra guerra civil, si todavía alguien no tiene claro que lo ocurrido en Gernika fue un acto de barbarie que bajo ningún concepto debe volver a repetirse, si todavía puede justificarse semejante atrocidad como para de un modo tan cínico plantear un juego y que un menor pueda acceder a semejante modo de entretenimiento.
Invito a Planeta Deagostini a la distribución de un juego bélico en el que las opciones sean tal vez la invasión de las tropas del III Reich a Polonia, con la posterior persecución judía, campos de exterminio y que sea la opción estrella de este juego el poder conducir a la cámara de gas a tantos inocentes como sucedió. El resultado sería sin duda de una convulsión pública tal que para las querellas contra esta editorial las autoridades tendrían que habilitar varios juzgados. No soy partidario de la existencia de ningún juego bélico, pero este en concreto, tan tendencioso y partidista, que permita estar a la misma altura al ejercito que defendía un gobierno legitimo y otro que claramente promovió un golpe de estado en toda regla no es precisamente ningún ejemplo a seguir, ni siquiera a admitir que actualmente se este comercializando, puesto que recién aprobada la Ley para la Memoria Histórica somos muchos los españoles que nos hemos lanzado en la búsqueda y recuperación de los restos de nuestros familiares asesinados durante esta guerra o la posterior persecución y ejecución de quienes formaron parte de la defensa de las libertades de nuestro país. Apelo al sentido de la responsabilidad de los padres, a las autoridades competentes en educación y a los diferentes establecimientos comerciales que actualmente estén distribuyendo este juego para que procedan a su inmediata retirada, puesto que sin duda juega con los sentimientos de muchos españoles, que aunque parezca increíble todavía estamos sufriendo las consecuencias de la Guerra Civil y por primera vez regulado por ley intentamos cerrar esta etapa tan dramática en nuestras familias.

Vicente Sepulcre, diplomado en Ciencias Empresariales y miembro de Izquierda Socialista, PSOE.
El Plural. 22/06/2008


15 de juny 2008

EVO MORALES Y LOS MIGRANTES

EL PAPEL REAL DE LOS MIGRANTES

Carta abierta de Evo Morales Ayma, presidente de la República de Bolivia, a la Unión Europea

14 de junio de 2008

Hasta finales de la Segunda Guerra Mundial, Europa fue un continente de emigrantes. Decenas de millones de europeos partieron a las Américas para colonizar, escapar de las hambrunas, las crisis financieras, las guerras o de los totalitarismos europeos y de la persecución a minorías étnicas. Hoy estoy siguiendo con preocupación el proceso de la llamada “directiva retorno”.

El texto, validado el pasado 5 de junio por los ministros del Interior de los 27 países de la Unión Europea, tiene que ser votado el 18 de junio en el Parlamento Europeo. Siento que endurece de manera drástica las condiciones de detención y expulsión de los migrantes indocumentados, cualquiera que sea su tiempo de permanencia en los países europeos, su situación laboral, sus lazos familiares, su voluntad y sus logros de integración.

A los países de América Latina y Norteamérica llegaron los europeos, masivamente, sin visas ni condiciones impuestas por las autoridades. Fueron siempre bienvenidos, y lo siguen siendo, en nuestros países del continente americano, que absorbieron entonces la miseria económica europea y sus crisis políticas. Vinieron a nuestro continente a explotar riquezas y a transferirlas a Europa, con un altísimo costo para las poblaciones originales de América. Como es el caso de nuestro Cerro Rico de Potosí y sus fabulosas minas de plata que permitieron dar masa monetaria al continente europeo desde el siglo XVI hasta el XIX. Las personas, los bienes y los derechos de los migrantes europeos siempre fueron respetados.

Hoy, la Unión Europea es el principal destino de los migrantes del mundo, lo cual es consecuencia de su positiva imagen de espacio de prosperidad y de libertades públicas. La inmensa mayoría de los migrantes viene a la Unión Europea para contribuir a esta prosperidad, no para aprovecharse de ella. Ocupan los empleos de obras públicas, construcción, en los servicios a la persona y hospitales, que no pueden o no quieren ocupar los europeos. Contribuyen al dinamismo demográfico de este continente, a mantener la relación entre activos e inactivos que vuelve posibles sus generosos sistemas de seguridad social y dinamizan el mercado interno y la cohesión social. Los migrantes ofrecen una solución a los problemas demográficos y financieros de la Unión Europea.

Para nosotros, nuestros migrantes representan la ayuda al desarrollo que los europeos no nos dan –ya que pocos países alcanzan realmente el mínimo objetivo de 0.7 por ciento de su producto interno bruto (PIB) en la ayuda al desarrollo. América Latina recibió, en 2006, 68 mil millones de dólares de remesas, o sea más que el total de las inversiones extranjeras en nuestros países. A escala mundial alcanzan 300 mil millones de dólares, que superan los 104 mil millones otorgados por concepto de ayuda al desarrollo. Mi propio país, Bolivia, recibió más de 10 por ciento del PIB en remesas (mil 100 millones de dólares) o un tercio de nuestras exportaciones anuales de gas natural.

Es decir que los flujos de migración son benéficos para los europeos y de manera marginal para nosotros del tercer mundo, ya que también perdemos a contingentes que suman millones de nuestra mano de obra calificada, en la que de una manera u otra nuestros estados, aunque pobres, han invertido recursos humanos y financieros.

Lamentablemente, el proyecto de “directiva retorno” complica terriblemente esta realidad. Si concebimos que cada Estado o grupo de estados puede definir sus políticas migratorias en toda soberanía, no podemos aceptar que los derechos fundamentales de las personas sean denegados a nuestros compatriotas y hermanos latinoamericanos. La “directiva retorno” prevé la posibilidad de un encarcelamiento de los migrantes indocumentados hasta 18 meses antes de su expulsión (o “alejamiento”, según el término de la directiva). ¡Dieciocho meses! ¡Sin juicio ni justicia! Tal como está hoy, el proyecto de texto de la directiva viola claramente los artículos 2, 3, 5, 6, 7, 8 y 9 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948. En particular, el artículo 13 de la declaración reza:

“1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.

“2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país.”

Y, lo peor de todo, existe la posibilidad de encarcelar a madres de familia y menores de edad, sin tomar en cuenta su situación familiar o escolar, en estos centros de internamiento donde sabemos ocurren depresiones, huelgas de hambre, suicidios. ¿Cómo podemos aceptar sin reaccionar que sean concentrados en campos compatriotas y hermanos latinoamericanos indocumentados, de los cuales la inmensa mayoría lleva años trabajando e integrándose? ¿De qué lado está hoy el deber de injerencia humanitaria? ¿Dónde está la “libertad de circular”, la protección contra encarcelamientos arbitrarios?

Paralelamente, la Unión Europea trata de convencer a la Comunidad Andina de Naciones (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú) de firmar un “Acuerdo de Asociación” que incluye en su tercer pilar un Tratado de Libre Comercio, de misma naturaleza y contenido que los que impone Estados Unidos. Estamos bajo intensa presión de la Comisión Europea para aceptar condiciones de profunda liberalización para el comercio, los servicios financieros, propiedad intelectual o nuestros servicios públicos.

Además, a título de la protección jurídica, se nos presiona por los procesos de nacionalización del agua, el gas y las telecomunicaciones realizados en el Día Mundial de los Trabajadores. Pregunto, en ese caso, ¿dónde está la “seguridad jurídica” para nuestras mujeres, adolescentes, niños y trabajadores que buscan mejores horizontes en Europa?

Promover la libertad de circulación de mercancías y finanzas, mientras enfrente vemos encarcelamientos sin juicio para nuestros hermanos que trataron de circular libremente. Eso es negar los fundamentos de la libertad y de los derechos democráticos.

Bajo estas condiciones, de aprobarse esta “directiva retorno” estaríamos en la imposibilidad ética de profundizar las negociaciones con la Unión Europea, y nos reservamos del derecho de normar con los ciudadanos europeos las mismas obligaciones de visa que nos imponen a los bolivianos desde el primero de abril de 2007, según el principio diplomático de reciprocidad. No lo hemos ejercido hasta ahora, justamente por esperar buenas señales de la Unión Europea.

El orbe, sus continentes, sus océanos y sus polos conocen importantes dificultades mundiales: el calentamiento global, la contaminación, la desaparición lenta, pero segura, de recursos energéticos y biodiversidad, mientras aumentan el hambre y la pobreza en todos los países, fragilizando nuestras sociedades. Hacer de los migrantes, sean documentados o no, los chivos expiatorios de estos problemas globales no es ninguna solución. No corresponde a ninguna realidad. Los problemas de cohesión social que sufre Europa no son culpa de los migrantes, sino el resultado del modelo de desarrollo impuesto por el norte, que destruye el planeta y desmiembra las sociedades de los hombres.

En nombre del pueblo de Bolivia, de todos mis hermanos del continente y regiones del mundo, como el Maghreb, Asia y los países de África, hago un llamado a la conciencia de los líderes y diputados europeos, de los pueblos, ciudadanos y activistas de Europa, para que no se apruebe el texto de la “directiva retorno”.

Tal cual la conocemos hoy es una directiva de la vergüenza. Llamo también a la Unión Europea a elaborar, en los próximos meses, una política migratoria respetuosa de los derechos humanos, que permita mantener este dinamismo provechoso para ambos continentes y que repare de una vez por todas la tremenda deuda histórica, económica y ecológica que tienen los países de Europa con gran parte del tercer mundo, que cierre de una vez las venas todavía abiertas de América Latina. No pueden fallar hoy en sus “políticas de integración” como han fracasado con su supuesta “misión civilizadora” del tiempo de las colonias.

Reciban todos ustedes, autoridades, europarlamentarios, compañeras y compañeros, saludos fraternales desde Bolivia. Y en particular nuestra solidaridad a todos los “clandestinos”.

12 de juny 2008

LIBERALISMO SOCIAL

HACIA EL LIBERALISMO SOCIAL

La ponencia marco del congreso del PSOE se desliza hacia el zapaterismo y contiene significativos silencios


El colorido de los líos internos del Partido Popular explica en buena parte el aterrizaje indolente del segundo Gobierno de Zapatero en el quehacer de la cosa pública. El PSOE, partido del Gobierno, parece dispuesto a aprovechar la coyuntura para sacar adelante, en el próximo congreso federal (Madrid, 4-6 de julio), una ponencia marco que está pasando desapercibida. Hay en ella, sin embargo, un deslizamiento hacia el zapaterismo, junto a algunos silencios, que invitan a la reflexión.

De entrada, hace una declaración de principios que resulta chocante. "El ideal de igual libertad", dice en su número 3, "constituye la esencia del proyecto político del socialismo democrático". La igual libertad o la igualdad en la libertad es una gran conquista, desde luego, pero del liberalismo. Lo propio del socialismo ha sido la igualdad social. La lucha por el pan (es decir, contra las desigualdades sociales) y por la libertad deben ir juntas, pero son distintas, aunque dentro de un orden. "El hambre (las necesidades materiales)", decía Bloch, "es la primera lamparilla en la que echar aceite". ¿Se anuncia ahí un cambio del socialismo liberal al liberalismo social?

Donde la ponencia echa el resto es en el modelo de desarrollo. Invoca la sociedad del conocimiento y de la información para hacer de la investigación científica y técnica la palanca del bienestar futuro. Nada que objetar si no es un pathos unidimensional en la investigación tecnocientífica rentable. Pero ¿qué pasa con la investigación básica o con el fomento de la investigación en áreas que solo producen cultura? Eso forma parte de la calidad de vida y se lo saben muy bien los "países nórdicos" que en el sur de Europa aparecen como modelos a imitar.

Estas preguntas no son retóricas. Hay decisiones tomadas, como la incardinación de las universidades en el Ministerio de Ciencia e Innovación o el tratamiento de las Humanidades y Ciencias Sociales del CSIC, que revelan una cierta obsesión por hacer "útil" al conocimiento. Pero la utilidad social de la lengua, de la historia o de la filosofía puede sustanciarse en potencial crítico y no necesariamente en beneficio económico.

El entusiasmo de los redactores de la ponencia por esta deriva es inconmensurable. "El pensamiento progresista", dicen en el número 228, "se centra en liderar los cambios... Somos progresistas, modernos, innovadores. No nos asusta la evolución de la sociedad". Pues debía preocuparles a la vista de algunas consecuencias que parecen incontestables: amenaza nuclear, deterioro irreversible del planeta, agotamiento de recursos naturales o crecimiento exponencial de la humanidad. Es verdad que luego reconocen que esos son problemas "importantísimos", pero no parece que vean la relación entre el modelo progresista que defienden y estas consecuencias, es decir, se echa de menos una reflexión más matizada sobre las ambigüedades del progreso.

El optimismo que rezuma el texto tiene momentos de notable ingenuidad. Por ejemplo, cuando dice, en el número 238, que "el éxito de España conlleva una enorme responsabilidad ética y moral". ¿Y si no hubiera éxito? La responsabilidad hacia delante, es decir, respecto a las generaciones futuras, nace de la ambigüedad del progreso que lo mismo ampara el descubrimiento de la penicilina que el de la bomba atómica. Si somos capaces de crear productos que amenacen la supervivencia del planeta estamos obligados a controlar cualquier paso que hoy vaya en esa dirección. Y la responsabilidad hacia atrás, hacia las generaciones pasadas, nace de la memoria histórica. Pero de la memoria no se dice una sola palabra.

En cuanto a ausencias, dos son los temas que llaman la atención. En primer lugar, la política territorial. Hay siete números o párrafos dedicados a la convivencia, más bien insulsos. Solo en uno de ellos se habla de "favorecer el autogobierno de nuestras comunidades autónomas en el seno de una España unida y diversa". De lo que sigue es difícil sacar una línea clara, salvo el deseo de "afrontar la reforma del Senado". Hay más preocupación en no decir nada que en dar a entender algo.

Ni una palabra tampoco sobre las víctimas del terrorismo. No es este un tema en el que se sienta cómodo el partido socialista. Es un silencio significativo y no solo por razones morales. Las víctimas por supuesto que convocan sentimientos morales de solidaridad, pero ya se han convertido en una pieza clave para el futuro político del País Vasco. La violencia etarra ha fracturado a la sociedad vasca, de ahí que hablar a partir de ahora de "comunidad vasca" exija hacer frente a los daños o injusticias que ha causado la violencia. En esto el PSE está haciendo un camino que el PSOE no ha iniciado.

En la ponencia no faltan referencias a las grandes preocupaciones de una cultura socialdemócrata: la igualdad de oportunidades, favorecer a los desfavorecidos, la educación o la sanidad. Ni tampoco la conocida sensibilidad de Rodríguez Zapatero por la igualdad en el disfrute de la libertad. Lo que ocurre es que esas preocupaciones puntuales están insertas en un discurso ingenuamente progresista y excesivamente tecnocreyente. Eso es tan sonoro como sus silencios.


REYES MATE
Filósofo e investigador del CSIC.
08/06/2008

10 de juny 2008

IZQUIERDA SOCIALISTA EN VALENCIA

La lista que lidera Rubio gana en Valencia y Romeu queda fuera

Izquierda Socialista y un grupo de militantes presentaron listas alternativas

No hubo una lista sino tres y ganó la que estaba prevista y que encabeza el secretario general del partido en Valencia, Rafael Rubio. Las negociaciones para consensuar una sola candidatura de delegados al congreso federal del PSOE dejaron fuera al aspirante a la secretaría general Francesc Romeu -militante por Valencia- que sí consiguió a última hora que uno de sus apoyos en Valencia, Vicenta Lloris, ocupase la octava y última plaza. Rubio, aval de Jorge Alarte, aspirante a liderar el partido, se mostró satisfecho con el apoyo recibido, "lo que demuestra que la lista ha integrado a las diferentes sensibilidades del partido".

Vicent Garcés, de Izquierda Socialista, presentó otra lista -que luego retiró, por lo que se quedó fuera-, al igual que un grupo de militantes, que formalizó su propia candidatura. A la cabeza estaba la militante de base Berta Chulvi y en las suplencias figuraban destacados dirigentes, como José Ignacio Pastor, Nuria Espí o Miguel Soler, entre otros. Garcés y Chulvi pidieron un turno para defenderlas, pero la mesa rechazó la petición porque no estaba previsto en el orden del día. Garcés retiró su candidatura y Chulvi exigió que quedase constancia de su protesta. Esta opción, que no quiso identificarse con ninguno de los tres aspirantes a la secretaría general del PSPV y apostó por una renovación, se quedó con 10 votos.
Ganó la encabezada por Rubio, que sumó 130 de los 147 asistentes ayer al congreso comarcal. Joan Lerma ocupa la segunda plaza, seguido de Elena Garcerán, José Luis Ábalos, Pilar Calabuig, Eduardo Amorós, Carmen López y Vicenta Lloris. Otros siete delegados votaron en blanco.

Entre los ocho delegados al federal por la comarca de Valencia hay apoyos a los tres candidatos, a unos más que a otros. En una rápida lectura en clave de congreso nacional del PSPV, Alarte y Joaquim Puig, el tercer precandidato a la dirección del partido, serían los que más apoyos tendrían.
Por otro lado, Salvador Duart, de Almussafes, Joan Grau, de Cullera y Marga Piqueres, de Sueca, serán los tres representantes del PSPV-PSOE de La Ribera Baixa en el próximo congreso federal. La única lista presentada en la asamblea comarcal, celebrada ayer por la tarde en Cullera, obtuvo 62 votos de los 77 delegados asistentes, informa Josep Blay. Los integrantes pertenecen a la corriente oficialista, si bien otras fuentes del partido subrayan que la adscripción es una incógnita.

C. VÁZQUEZ - Valencia – El País. 08/06/2008

09 de juny 2008

RESISTIR ES VENCER

Resistir es vencer

José Luis Úriz Iglesias

Hace apenas unos días que decidí mantener mi candidatura a secretario general del PSN. Jamás pensé que una decisión que debería ser democráticamente aceptada, e inocua desde el punto de vista vivencial, generara tales reacciones de rechazo en el “poder establecido”. Tantas como apoyos desde fuera del partido; y digo más, desde fuera de Navarra. Curiosa reacción. Qué sorprendentes y complejas son las reacciones humanas.

Reflexionaba sobre ello en el viaje que ayer hacía a la reunión que los compañeros de Izquierda Socialista convocaron en la sede de Ferraz, a la que por cierto entré parodiando al ET de Spielberg al grito de “¡mi casa!”.
¿Tan molesto les resulto? ¿Tanto nerviosismo les genera mi candidatura, al punto de poner en marcha presiones tan viles? ¿Por qué? Quizás, como me dijo un compañero, porque tienen miedo a la palabra; tienen miedo a la libertad, especialmente de expresión. Las gentes que pensamos y decimos lo que pensamos les aterrorizan. Aquellos que vamos ligeros de equipaje, que tenemos poco que perder porque poco tenemos, les asustan. Y generamos en ellos tal situación de inestabilidad que son capaces de hacer cualquier cosa para eliminarnos.

Por eso continúo, aunque tenga pocas o nulas posibilidades de triunfar. Para denunciar alto y claro esta situación que jamás se debe dar en un partido de izquierdas, en gentes que se dicen de izquierdas. Mi candidatura pretende ser un revulsivo en el PSN, y la utilizaré como altavoz para denunciar todos estos excesos. Pero también para demostrar que existen ideas diferentes, propuestas novedosas. Por eso he presentado mis 45 enmiendas a los Congresos.

Ayer en Ferraz me di un baño de ánimo, al comprobar que existen en el PSOE compañeras y compañeros dispuestos a defender que somos, que debemos ser, un partido y un proyecto de izquierdas. Escuchar sus intervenciones fue un bálsamo en un momento de dudas y escepticismo.

Gracias, compañeros de Izquierda Socialista. Gracias por invitarme, gracias por vuestro cariño y apoyo, y gracias especialmente por devolverme la confianza en mi partido. Gracias y ánimo a Pepa Pellicer, a Juan Antonio Barrio, a Pérez Tapias, a Vicent Garcés... sois la gran esperanza del PSOE. Y espero seguir creciendo intelectualmente como gente de izquierdas a vuestro lado.

Ahí sigo en este difícil camino de lucha para que el PSN también sea un partido de izquierdas. Como dijo Juan Negrín, del que también hablamos ayer, “resistir es vencer”. Por eso resisto, y resistiré.

01 de juny 2008

SOBRE JUAN NEGRIN

PROPUESTA DE RESOLUCION AL XXXVII CONGRESO FEDERAL PSOE
Madrid, 4,5 y 6 de Julio de 2008


PREAMBULO

La rebelión militar de julio de 1936 que dio origen a la guerra civil de los tres años siguientes, constituyó el mayor drama nacional contemporáneo de la España del siglo XX y alteró trágica y profundamente todos los principios básicos de convivencia entre los españoles.

En palabras de la hispanista Helen Graham, ninguna de las organizaciones sociales activas en aquel momento salió tan mal parada como el movimiento socialista, integrado por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y la Unión General de Trabajadores (UGT). Ambas organizaciones sufrieron las tensiones externas propias de la guerra a las que hubo de añadirse las internas, consecuencia de la anterior y de las derivadas de las responsabilidades que numerosos militantes significados de ambas organizaciones tuvieron que asumir durante los gobiernos de la II República presididos por Largo Caballero y Juan Negrín.

Las confrontaciones y luchas internas producidas entre distintos sectores y seguidores de Indalecio Prieto, Largo Caballero, Julián Besteiro y Juan Negrín, dio origen, por múltiples motivos y circunstancias, a conflictos y decisiones excepcionales, tanto durante la guerra como en los amargos y penosos años de la posguerra y el exilio.

CONSECUENCIA DE LA SITUACIÓN

En los diez años siguientes a la terminación de la guerra, confluyeron en el PSOE, las circunstancias de un Partido dividido y con órganos de dirección en continua crisis y dispersos por España, Francia (Toulouse y Paris) y México, graves problemas de reorganización tanto en el interior como en el exterior a las que se hubieron de sumar las derivadas de la coordinación y funcionamiento del Gobierno legal de la II República y de las Cortes Generales en el exilio.

En este contexto, se tomó la decisión por parte de la dirección del PSOE de separar o expulsar a 36 militantes afines a la línea política de Juan Negrín López, Presidente del Gobierno de la República entre 1937-1939 y que, concluida la guerra civil, había presidido el Gobierno republicano en el exilio (1939-1945). De este modo, fueron expulsados del PSOE, además de Negrín, algunos de sus antiguos ministros, diputados socialistas y militantes destacados, entre ellos, intelectuales como Max Aub e, incluso el ex-Presidente del PSOE (Ramón González Peña) y el ex-Secretario General del Partido (Ramón Lamoneda). Esta decisión, fue tomada en su momento en base a discutibles causas relacionadas con los posicionamientos mayoritarios imperantes en aquel momento en el PSOE, consecuencia de lo que la historiadora Helen Graham definió como « perversa polémica »[1] que fragmentó las filas socialistas durante los amargos años de la derrota y el exilio.

De este modo, la expulsión de todos estos valiosos y destacados militantes afines a la línea política del presidente Negrín, fue comunicada al Partido por medio de « El Socialista » el 23 de abril de 1946.

PROPUESTA DE RESOLUCION

Por ello y teniendo en cuenta las especiales circunstancias en las que se tomó la decisión de separar del PSOE a los treinta y seis compañeros y compañeras citados en "El Socialista" de 23 de Abril de 1946 y que a continuación se relacionan, este XXXVII Congreso Federal del PSOE adopta la Resolución de reincorporar a la disciplina del Partido, a título póstumo, y a todos los efectos, a los compañeros y compañeras siguientes:

Juan Negrín López
Julio Álvarez del Vayo
Ramón Lamoneda Fernández
Ramón González Peña
Jerónimo Bujeda
Juan Simeón Vidarte
Julia Álvarez
Matilde de la Torre
Edmundo Lorenzo
Antonio Pasagali
Ángel Galarza
Vicente Ruiz Sarmiento
Mariano Moreno Mateo
Miguel Amilibia
Nicolás Jiménez Molina
Veneranda García manzano
Adrián García
Leandro Pizarro
José Rodríguez Vega
Antonio Huerta
Gabriel Morón
Vidal Rebora
Suárez Guillen
Carlos Abad
José Moreno Remacha
César Rodríguez González
Amaro del Rosal
Modesto Moyro
Juan Bautista Alvarado
Saturnino Gimeno
Matilde Cantos
Max Aub
Juan Pablo García
Jesús Ibáñez
Jesús Vallina
Felipe García

La memoria y el legado político de todos estos compañeros y compañeras socialistas debe ser objeto de un reconocimiento y homenaje público por parte de nuestro Partido. De este modo, se repararán décadas de olvido y actitudes que, tanto desde dentro como desde fuera del PSOE, han manipulado y distorsionado el pensamiento y la actuación política de todos estos compañeros y compañeras nuestros.

Recuperar la memoria histórica de Juan Negrín López y de sus 35 compañeros expulsados en su día del PSOE es, hoy, un acto de justicia y de dignidad socialista.


Madrid, 6 de julio de 2008


[1] GRAHAM, Helen, El PSOE en la Guerra Civil. Poder, crisis y derrota (1936-1939), Barcelona, Debate, 2005, pág. 302.