24 de novembre 2008

POR LA IZQUIERDA

ES LA HORA DE LA POLITICA Y LA IZQUIERDA
Andrés Perelló. 23 octubre 2008.
http://andresperello.blogspot.com/


Hemos llegado a un punto en la política en que, instalados en el “no discurso”, cuando no en el cinismo, parece que todo vale. Baste oír a Esteban González Pons llamando a Zapatero “Presidente de los Banqueros”. Ser de derechas y fingir ser de izquierdas, o a veces, y eso sí es preocupante, decir que se es de izquierda, y sucumbir a las maniobras políticas de la derecha.La derecha neoconservadora y los ultraliberales, es decir, los que gobiernan en La Comunitat, en EE.UU. y buena parte de Europa, cuando han visto sus fortunas peligrar, después de poner en riesgo absoluto los ahorros quienes han logrado tener algunos a fuerza de trabajar mucho, se han puesto a pedir más Estado como locos, con la misma fuerza con que han atacan al Estado cuando se trata de garantizar a través del mismo la igualdad, ofreciendo una Sanidad Pública, una escuela y unos servicios sociales públicos y de calidad. Es el egoísmo de los conservadores.
Y sobre todo si quienes hacen eso son quienes en esta Comunidad está dejando caer los servicios públicos, o no están pagando las prestaciones de la Ley de la Dependencia, después de exhibir obscenamente y sin piedad, que tienen “todo el dinero que haga falta” para visitas papales, para coches de carreras, y otros denominados grandes eventos, cuyas cuentas y profundos agujeros se niegan a enseñar, y solo se conocerán cuando salgan del poder. O lo que es igual, cuando seamos capaces de asimilar y hacer comprender a la sociedad, haciendo de nuevo pedagogía con la política, que es la hora de la izquierda, moderna, moderada, pero izquierda, sin disimulos. Porque los socialistas, la izquierda, no tenemos ideológicamente ni nada que esconder, ni nada que disimular. Tenemos un pasado de construcción y modernización del País Valenciano y de España. Y un presente en que la historia nos está dando la razón.

Después de haber soportado sobre nuestras espaldas, injustamente, los cascotes del muro de Berlín, ahora nos toca apuntalar y remozar, con dinero de todos, el muro del capitalismo; el Wall, en ingles. Es curioso que la bolsa de Nueva York esté en la calle del Muro.
Por eso oír a Camps arrogarse la defensa de los valencianos, culpando de todo a Zapatero, cuando su política de derroche y tolerancia con la corrupción, ha hipotecado a la Comunidad, casi por dos generaciones. Oír a González Pons, o ver al Conseller de Educación gastarse el dinero de todos en atentar contra la inteligencia colectiva, merece una reflexión profunda desde la izquierda, y una toma de acciones que ya no admiten demora. Las quejas a la manipulación de Canal 9 y otras parecidas son ya insuficientes. Es necesario volver a tomar la calle, pacíficamente, democráticamente pero con un discurso sólido, propositivo y, si toca, arriesgado; no hay cambio ni novedad que se pueda dar sin asumir riesgos, ni producir incomodidad en el intelecto de los individuos que forman una sociedad.

Es la hora de la política y de la izquierda. Escuchar a la gente está muy bien, dar soluciones a problemas que ha creado el sistema que otros idearon, también. Pero la gente necesita sobre todo escuchar a su dirigentes políticos, más a los de izquierdas. Es hora de decir que los que gobiernan aquí, son los representantes de la derecha en todo de todo el Mundo. La que ha llevado con su obsesión desreguladora, su avaricia por la riqueza rápida, y la “financiarización” de las relaciones humanas, a la economía mundial al borde del cataclismo. La que prima lo privado frente a lo público, llamándole “iniciativa social” al pelotazo, y acelerando el enriquecimiento de los amigos del poder. La derecha americana más rancia, privatizó la guerra y ha privatizado la reconstrucción de los países destruidos, porque lo demás ya lo tenía privatizado.

Camps convierte los derechos en negocio privatizando la sanidad, la escuela y los servicios públicos, con la misma soltura con la que es capaz de privatizar hasta la visita del Papa, o de convertirnos en la Comunidad más endeudada de España, o de gastarse casi 3000 millones de euros en sobrecostes sin dar una sola explicación en las Corte Valencianas. Y frente a eso parece que una parte de la izquierda y de la sociedad está resignada a que las cosas sean así, y para siempre. El PP ha conseguido que cale la “no política”. Y es hora de hacer más política de verdad, de reprocharle a la derecha neoconservadora que es la responsable del incremento de la pobreza en todo el Mundo y de la crisis económica que vivimos; por haber dedicado las mayorías políticas que los votantes les dieron, a proteger la especulación económica, fomentar la desregulación, alimentar la avaricia y el egoísmo individualista y derrochar el dinero de todos pagando por las inversiones más de lo que valen enriqueciendo a los afines.

La izquierda, no puede tolerar que la rentabilidad esté por encima del ser humano; que mientras la riqueza se concentra cada vez en menos manos, haya más millones de personas muriendo de hambre; que la democracia se convierta tan solo en un acto de voto cada cuatro años; que la reducción de la ciudadanía suponga una nueva forma de apartheid. La izquierda, aquí, ha de convencer a la mayoría de los valencianos de que la situación de hipoteca del futuro, de incremento de las desigualdades, de derroche y de despilfarro a la que no lleva la derecha del PP, no puede soportarse más. Ha de frenarla con una respuesta popular y colectiva, y desalojarla del poder en 2011. Es lo mínimo que merecen quienes aquí representan a la política causante del incremento de las desigualdades en todo el Mundo y de la mayor crisis económica de los últimos cien años.

Ya han caído los dos muros. La izquierda ha de sentar con sus escombros los cimientos de una nueva sociedad, un nuevo modelo económico y una democracia más participativa, que nos permita globalizar la paz, la justicia social, y aquí, en nuestra Comunidad, rescatar la libertad perdida, los derechos atenuados y la creatividad narcotizada; para desde la transparencia y la democracia participativa acabar con las prácticas corruptas, el despilfarro y el deterioro de todo aquello que nos hace iguales: los servicios públicos esenciales. Hay tiempo, fuerza social, si logramos una sociedad mas fuerte que el mercado, y que no se deslumbre ante la falacia de la fanfarria y la propaganda; y hay capital humano suficiente para llevar a cabo la tarea. Acabemos con el “No Discurso” volvamos a la política y a la izquierda. Lo otro era falaz y pernicioso, se acaba de demostrar en todo el Mundo.

SOBRE EDUCACION PARA LA CIUDADANIA

CARTA ABIERTA A UN PADRE OBJETOR

Estimado señor:

Es usted uno de los padres que, al parecer, ha objetado, en nombre de su hijo, y no quiere que se le imparta Educación para la Ciudadanía, ni en castellano, ni en valenciano, ni en inglés. Simplemente, no quiere. Tiene miedo que se adoctrine a su hijo, dice que la educación moral es cosa suya --si es la moral también podría ser la religiosa, digo yo--, y en definitiva parece poder sostener su postura en la argumentación de que la educación es cosa de los padres y que el Estado, vía escuela o sistema reglado de enseñanza, debe limitarse a instruir, es decir, enseñar matemáticas, lengua, informática o geografía, por ejemplo. Esta argumentación, quizá formulada con toda la buena fe --quizá haciendo de usted un claro objeto de instrumentalización política--, no se sostiene por ningún lado: es imposible, no tiene en cuenta la realidad social, ignora las bases ilustradas de las sociedades modernas y no es deseable. Son muchas las diatribas y habrá que probarlas --pensará usted--. En efecto, tiene toda la razón.

Vayamos, pues, por partes. Es imposible porque todo profesor, y de eso tenemos que ser conscientes los mismos docentes, cuando instruye educa, quiéralo o no y casi sin darse cuenta. El profesor, con su puntualidad, su profesionalidad, la actitud ante la asignatura y sus alumnos, la justicia en sus decisiones, etc., etc., no solamente está instruyendo, está educando.

Pero es que, además, su planteamiento, ignora una realidad social lamentable y es que la formas de socialización primaria que tradicionalmente realizaba la familia, cada vez las asume en mucha menor medida o hace casi dejación de ella. ¡Eso quisiéramos los docentes, que las familias, todas las familias, continuaran tomándose muy en serio su función educativa!. Y en todo caso, se quiera o no, la modernidad ha tenido lugar, Kant ha hablado y eso quiere decir que la sociedades liberal democráticas, abiertas, procedimentales y post-tradiciones, no teocráticas, ni fundamentalistas, se basan en la distinción esencial entre moralidad y legalidad. Y eso quiere decir algo muy simple, pero que a la humanidad le ha costado mucho asumir: Las sociedades modernas amparan dentro de sí distintas concepciones de la vida buena, distintas moralidades, religiosas o no, que forman parte de la privacidad de cada individuo o de su familia, pero todas ellas caben, si con alguna de sus prácticas no lo rebasan, dentro del ámbito de la legalidad, de lo público, colectivo y común que es el terreno de la ciudadanía. Y si nos encontramos y nos reconocemos como seres sociales, próximos y humanos lo haremos en el terreno de lo público, de los derechos, de la justicia y de la ciudadanía. No todos somos católicos, protestantes, mahometanos, hombres o de clases elevadas, pero todos somos ciudadanos. Por eso es tan importante una educación en la ciudadanía y no es cosa ni de derechas ni de izquierdas, ni de este partido, ni del otro, es el foro común y público de unas sociedades modernas y democráticas que quieren estar a la altura de los sistemas sociales complejos, interculturales y plurales que nos ha tocado vivir. Y por último, tampoco es deseable que la educación de su hijo sea cosa solo suya y de su familia.

¿Y si un padre es racista, xenófobo, maltratador o violento? ¿Dejaremos que eduque a sus hijos en el racismo, la xenofobia, el machismo o la violencia? Mire, últimamente ha tenido bastante predicamento un bello adagio de los masai: "Hace falta toda una tribu para educar a un niño". La educación es cosa de todos. Ojalá todas las instancias sociales asumieran su función educativa. Si la asume el Estado, las sociedades democráticas, bienvenido sea porque la polis tiene todo el derecho a educar, es decir, a enseñar las bases éticas, jurídicas y políticas en las que se basa nuestra convivencia. Causa hasta cierto rubor decirlo, pero cómo no van a enseñar las sociedades democráticas los fundamentos cívicos, filosóficos y jurídicos que las hacen posible. Algún europeo que siga la polémica debe estar estupefacto. En la agenda de Lisboa que marca los objetivos educativos europeos se establece la competencia cívico-social como una de las competencias básicas que debe asumir un niño. "Es el Estado el que decide las asignaturas que estudian los alumnos.

Los que no estén de acuerdo con alguna que vayan a los tribunales. Lo que no se puede hacer es dejar la decisión en manos de los particulares, alumnos o padres". No son palabras mías, ni de algún responsable gubernamental. Lo decían los obispos en un documento entregado al Ministerio de Educación; pero el documento es del 2004, entonces quien gobernaba era el Partido Popular y se trataba de incluir una asignatura para que los alumnos que no estudiaran religión confesional no se fueran a casa. ¿Coherencia, se llama eso? Venga a mi centro, coja un libro de Educación para la Ciudadanía y léalo, verá como no hay nada tan terrible y quizá se dé cuenta de que le han metido a usted y a nosotros en una refriega política que puede estar bien en otros ámbitos pero que no tiene que trasladarse a las aulas. Queda suyo atentísimo y presto a atender sus objeciones.

Josep Martí Garcia
Catedrático de Filosofía del IES Penyagolosa

http://esquerrasocialistacastellon.blogspot.com/

20 de novembre 2008

CRIMENES DEL FRANQUISMO

Auto de Baltasar Garzón:

LA INSURRECCIÓN MILITAR Y LA DICTADURA DE FRANCO SON DELITOS CONTRA LA HUMANIDAD

El Clarin.cl. 18 de noviembre de 2008

En el Auto de hoy, por primera vez en la Historia de España, un Juzgado:

1. declara que la insurrección militar de 17 de julio de 1936 contra las instituciones y cargos de la República tenía la finalidad de, y era el medio para, cometer crímenes contra la Humanidad, e identifica a los principales responsables de los crímenes;

2. constata que todos los responsables identificados están muertos; declara extinguida la responsabilidad penal de los muertos (sin perjuicio de que si aparece alguno vivo, se proceda contra él);

3. declara que la investigación de cada desaparición y fosa común (crimen contra la humanidad) es competencia del Juez de Instrucción del lugar donde se produjo la desaparición o está la fosa común, y se inhibe a favor de dicho Juez de Instrucción a fin de que proceda en lo sucesivo la investigación;

4. mientras un Juez local de Instrucción no acepte ser el competente, el Juzgado Central de Instrucción Nº 5 (G
arzón) continuará practicando las diligencias judiciales correspondientes, hasta que el Tribunal Supremo se pronuncie sobre quién tiene la competencia en definitiva.


http://www.elclarin.cl/

17 de novembre 2008

LOS AMOS DEL MUNDO

Este Artículo de Arturo Pérez Reverte se publicó en EL SEMANAL el 15 de Noviembre de 1.998. Vale la pena volverlo a leer ahora.

Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del computador, su futuro y el de sus hijos.Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.

Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.

Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros.

Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo.

Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.

Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.

Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.

Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros.Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.

Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.

Arturo Pérez-Reverte'

"El Semanal', 15 de Noviembre de 1998

06 de novembre 2008

GALEANO vs. OBAMA

OJALÁ

Por Eduardo Galeano

¿Obama probará, desde el gobierno, que sus amenazas guerreras contra Irán y Pakistán fueron no más que palabras, proclamadas para seducir oídos difíciles durante la campaña electoral? Ojalá. Y ojalá no caiga ni por un momento en la tentación de repetir las hazañas de George W. Bush. Al fin y al cabo, Obama tuvo la dignidad de votar contra la guerra de Irak, mientras el Partido Demócrata y el Partido Republicano ovacionaban el anuncio de esa carnicería.

Durante su campaña, la palabra leadership fue la más repetida en los discursos de Obama. Durante su gobierno, ¿continuará creyendo que su país ha sido elegido para salvar el mundo, tóxica idea que comparte con casi todos sus colegas? ¿Seguirá insistiendo en el liderazgo mundial de los Estados Unidos y su mesiánica misión de mando? Ojalá esta crisis actual, que está sacudiendo los cimientos imperiales, sirva al menos para dar un baño de realismo y de humildad a este gobierno que comienza.

¿Obama aceptará que el racismo sea normal cuando se ejerce contra los países que su país invade? ¿No es racismo contar uno por uno los muertos invasores en Irak y olímpicamente ignorar los muchísimos muertos en la población invadida? ¿No es racista este mundo donde hay ciudadanos de primera, segunda y tercera categoría, y muertos de primera, segunda y tercera?La victoria de Obama fue universalmente celebrada como una batalla ganada contra el racismo. Ojalá él asuma, desde sus actos de gobierno, esa hermosa responsabilidad.

¿El gobierno de Obama confirmará, una vez más, que el Partido Demócrata y el Partido Republicano son dos nombres de un mismo partido? Ojalá la voluntad de cambio, que estas elecciones han consagrado, sea más que una promesa y más que una esperanza. Ojalá el nuevo gobierno tenga el coraje de romper con esa tradición del partido único, disfrazado de dos que a la hora de la verdad hacen más o menos lo mismo aunque simulen que se pelean.

¿Obama cumplirá su promesa de cerrar la siniestra cárcel de Guantánamo?Ojalá, y ojalá acabe con el siniestro bloqueo de Cuba.¿Obama seguirá creyendo que está muy bien que un muro evite que los mexicanos atraviesen la frontera, mientras el dinero pasa sin que nadie le pida pasaporte? Durante la campaña electoral, Obama nunca enfrentó con franqueza el tema de la inmigración. Ojalá a partir de ahora, cuando ya no corre el peligro de espantar votos, pueda y quiera acabar con ese muro, mucho más largo y bochornoso que el Muro de Berlín, y con todos los muros que violan el derecho a la libre circulación de las personas.

¿Obama, que con tanto entusiasmo apoyó el reciente regalito de setecientos cincuenta mil millones de dólares a los banqueros, gobernará, como es costumbre, para socializar las pérdidas y para privatizar las ganancias? Me temo que sí, pero ojalá que no. ¿Obama firmará y cumplirá el compromiso de Kyoto, o seguirá otorgando el privilegio de la impunidad a la nación más envenenadora del planeta? ¿Gobernará para los autos o para la gente? ¿Podrá cambiar el rumbo asesino de un modo de vida de pocos que se rifan el destino de todos? Me temo que no, pero ojalá que sí.

¿Obama, primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos, llevará a la práctica el sueño de Martin Luther King o la pesadilla de Condoleezza Rice?Esta Casa Blanca, que ahora es su casa, fue construida por esclavos negros. Ojalá no lo olvide, nunca.

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06 de Noviembre de 2008