23 de juny 2009

VALENCIA SIN IZQUIERDA

Vicent Sepulcre*

Por mucho que uno se esfuerce en entender lo que sucede en la ciudad de Valencia, en cuanto a los resultados electorales que van sucediendo en las diferentes elecciones, resulta complejo alcanzar una conclusión, o en términos médicos emitir un diagnostico y como consecuencia un tratamiento para la grave enfermedad que desde 1991 mantiene convaleciente a la izquierda de esta ciudad.

Tal vez conveniente sería entender los motivos que llevaron a la dimisión de Ricard Pérez Casado en 1988, fruto de su oposición a la política municipal de su partido o dicho de otro modo, a su enfrentamiento personal con Joan Lerma, fuere el motivo que fuere, resulta evidente que afecto en las siguientes elecciones municipales, en las que el voto al PSPV descendió y se produjo entonces una unión de las fuerzas políticas de derechas, a mi entender un error estratégico monumental por parte del a fecha de hoy fallecido Vicente González Lizondo, cediendo la alcaldía a Rita Barberá, quien desde entonces ha ganado las elecciones municipales con amplias mayorías absolutas, siendo ya humillante el resultado del 2007 con 21 concejales, con la dramática desaparición de IU al no alcanzar votos suficientes para obtener representación alguna en el consistorio valenciano.

Desde la perdida de la alcaldía que el PSPV mantiene actitudes variopintas, buscando en la mayoría de las ocasiones que una aparición mariana les facilite un candidato capaz de derrotar a Rita en las urnas, pero demostrado a quedado que no es cuestión de candidato, los ciudadanos no tiene tiempo de conocerlos, puesto que los cambia cada cuatro años y los elige un año antes de las elecciones, tarea imposible frente a al magnifico trabajo de popularidad y cercanía que ofrece la Sra. Barberá. Tampoco considero sea cuestión del programa electoral, puesto que no conozco a ningún ciudadano no adscrito a partido político alguno que haya sido capaz de leerse semejante programa e inclusive de recordar alguna propuesta que no le resulte negativa del PSPV.

Ahora, 18 años después de ser nombrada alcaldesa, Rita se encuentra tan fuerte como entonces, con una oposición en ocasiones inexistente o incomprendida por los ciudadanos, con un partido, el PSPV disuelto desde diciembre de 2008, sin dirección política, con una portavoz que dedica más tiempo a sus desplazamientos entre Valencia y Madrid que el conductor del tren que realiza dicho recorrido.

No es posible, ni creíble, que el camino a seguir por una oposición que aspire a ser opción de gobierno sea la de disolver su dirección política, dejando pasar el tiempo, hasta ahora ya son seis meses y sin duda alguna llegaremos al mes de octubre del presente para culminar lo que nuestro secretario general, Jorge Alarte, inicio con su denominado “cambio”.

Es evidente que algo había que hacer en este partido, lo que ha fecha de hoy resulta obvio es lo que no había que hacer, deshacer el partido para dejarlo en posición de pausa e incertidumbre, transmitiendo al ciudadano una sensación de inexistencia y de la vuelta a las luchas internas de poder que siempre han caracterizado a este partido y que sus cargos siempre se encargan en airear mediante filtraciones a la prensa.

La cuestión se mantiene intacta, la izquierda desaparece de Valencia, y esta lejos de resurgir, se mantiene, sobreviviendo para no perder sus puestos de trabajo, esperando como bien dije antes una aparición mariana, que hasta la fecha sigue sin producirse.

*Vicent Sepulcre
Diplomado en Ciencias Empresariales.
Miembro de Izquierda Socialista PSPV-PSOE

El Plural.com. 23/06/09