21 de maig 2009

INSOSTENIBILIDAD DE LAS PENSIONES

LA INSOSTENIBILIDAD DE LAS PENSIONES
Jaime Rosario*

Últimamente ha rebrotado de nuevo el recurrente tema de la insostenibilidad del Sistema de Pensiones, basándose en razones demográficas y asegurando que el 2050 resultará imposible mantener las pensiones de los jubilados con las cotizaciones de los activos. Ante ello algunos predican rebajar las pensiones y acortar su tiempo de percepción retrasando la jubilación (reducir las pensiones y cobrarlas mas tarde). Es una solución tan “cínicamente válida” como la de eliminar a una parte, para que otros puedan cobrar pensión.
Lo que no parece factible, con la estructura socioeconómica existente, es que mientras la esperanza de vida aumenta vayan creciendo al mismo ritmo las cotizaciones de relevo como para seguir una “espiral perfecta” en la que los activos financiaran las pensiones de los jubilados. Esto es así porque en la realidad actual el empleo se considera secundario frente a la maximización del beneficio económico de los planteamientos de gestión neoliberales, de modo que el acceso al trabajo se ha vuelto tardío (con 30 años o mas); la trayectoria profesional ha quedado maltrecha por la precariedad e intermitencia de la ocupación (cada vez hace falta más tiempo para totalizar un año de cotización); y la duración de la edad productiva se ha estrechado. En ese contexto, ¿Cuánto dura la vida laboral de un individuo en el Mercado de Trabajo?: Quince o veinte años (de los 30/35 a 45/50). Y ¿cuántas cotizaciones se pueden totalizar durante ese tiempo?: En muchos casos, apenas un tercio. Después... solo es esperable la expulsión laboral y la exclusión social.
Por otro lado, en el imaginario social existen fantasías que son aprovechadas para manipular a las masas: Mucha gente cree que existe la jubilación voluntaria desde los 60 años y que a los 65 años es la edad de jubilación obligatoria; Mucha gente cree que con haber cotizado 15 años ya tiene derecho a la jubilación por una cuantía del 100% de la base, percibiendo a los 60 años la pensión integra y, además, actualizada de valor; Mucha gente cree que se puede jubilar a los 60 años y que, en todo caso, podría perder un 6% de la cuantía equivalente a su último salario percibido. Nada de eso es cierto. Solo es pura fantasía o confusión.
En cuanto a la polémica jubilación-prejubilación convergen cosas de distinta naturaleza. De un lado, la jubilación a la edad de 65 años no es obligatoria. Su referencia es a efectos del derecho a percibir una pensión equivalente al 100% de la base de cotización de cada uno y siempre que se haya cotizado al menos durante 35 años a lo largo de la vida laboral.
Es decir, si empezó a cotizar a los 25 años y lo hizo ininterrumpidamente hasta los 65, habrá cotizado 40 años y tendrá derecho a la pensión completa, disponiendo aún de un margen de cinco años para afrontar situaciones de dificultad laboral entre contratos de trabajo. En caso contrario (siempre que haya cubierto el mínimo de 15 años de cotización y que los 2 últimos sean inmediatos anteriores a la jubilación) tendrá una reducción porcentual por cada año que le falte para los 35 de cotización. A título de ejemplo, una persona que comenzó a trabajar-cotizar a los 14 años de edad (muchísima gente que ahora tiene 55/64 años) y que siguiera haciéndolo todo el tiempo, cuando cumpla los 65 años habrá cotizado durante 16 años más de la cuenta y habrá producido el equivalente a su propia pensión y prácticamente la mitad de la de otro.
Un fenómeno diferente es lo de las llamadas “prejubilaciones”. Esto no forma parte de nuestro sistema de protección ni tiene base jurídica alguna. Esto es simplemente una argucia utilizada por las empresas para desprenderse de los mayores simplemente por razones económicas. Tiene nefastas consecuencias, como el expulsar del mercado de trabajo a la gente cada vez a edad más temprana (incluso con 45 años).
Por otro lado, la prolongación del tiempo de formación para disponer de una “mano de obra” cada vez mejor preparada, está suponiendo que el primer empleo e inicio de la cotización laboral esté retrasándose hasta los 30 años de edad. Esto, unido a la expulsión temprana del mercado de trabajo, tiende a llevarnos a una realidad de cotización de apenas 15 años y dará lugar a pensiones del 50% de la cuantía actual, que solo podrán percibir cuando alcancen los 65 de edad y siempre que hayan cubierto el mínimo de 15 de cotización. Los 20 años intermedios (de 46 a 65) tendrán que buscarse la vida como puedan y apañarse para que entre los 60 y 65 se encuentren en situación de alta laboral.
Evidentemente retrasar la jubilación y reducir las cuantías de las pensiones, únicamente nos lleva a aumentar la miseria y a prolongarla. Quizás habría que romper ese circulo vicioso y buscar soluciones en la vía de reducir la duración de la jornada laboral (repartiendo el empleo e incrementándose el numero de cotizantes), manteniendo el poder adquisitivo de los salarios medios (limitando los de cuantía astronómica), aumentando el tiempo de ocio (produciendo mayor actividad económica) y adelantando la edad de jubilación a los 60 años con 35/40 de cotización (posibilitando el relevo en el empleo).

*Escritor. (Publicado en LEVANTE-EMV.com, 19 Mayo 2009)

11 de maig 2009

Participación ciudadana

JUNTAS MUNICIPALES EN VALENCIA

La existencia de las Juntas Municipales de Distrito en la ciudad de Valencia pertenece ya al siglo pasado, única ventaja del cambio de siglo es la de hacer que las cosas parezcan mucho más viejas de lo que realmente son, puesto que en aquellos años en los que el PSOE gobernante hizo un intento de descentralización de las funciones del consistorio, creando una red de pequeños ayuntamientos de distrito, posibilitando la participación de los ciudadanos en el gobierno y la administración de la ciudad. A su vez se doto a estas juntas municipales de un presupuesto económico anual, del cual se supone dispone la junta de gobierno de estas juntas, distribuyendo estas migajas según las prioridades que estos observen en su distrito, tal vez fue un inicio hacia los presupuestos participativos, pero desgraciadamente todo quedo en un vano intento, puesto que por motivos electorales fue un proyecto que, como tantos otros del PSOE, cayeron en el olvido con la entrada en el consistorio de la Sra. Barberá.

Actualmente la utilidad de estas juntas de distrito, más allá de los trámites administrativos que los ciudadanos puedan solicitar en estas dependencias, ciertamente de agradecer por no tener que desplazarse en muchas ocasiones, destaca precisamente por su ausencia. Se celebra una junta trimestral, a la que los políticos adscritos, acuden con la intención de pasar rápidamente esta jornada, intentando que la duración de esta reunión supuestamente vecinal sea lo más rápida y con el menor numero de intervenciones posibles. Intentos vanos los realizados por ciertos miembros de la oposición y algún vecino preocupado por su barrio, presentando propuestas de soluciones a problemas reales del barrio, pero ante estas cuestiones, se suceden una serie de intentos por no responder o en todo caso el asunto en cuestión queda aplazado para la siguiente junta, es decir tres meses, y en el mejor de los casos se somete a votación, con el resultado por todos conocido, puesto que el equipo de gobierno goza de una mayoría absoluta.

Entiendo que para todo un concejal de gobierno de un municipio de unos 800.000 habitantes, con todas las funciones que desarrollan y las múltiples actividades político-festivas en las que se ven inmersos, tener que soportar que unos simples vecinos le planteen las inquietudes y problemas que tienen en su barrio les pueda resultar algo cansino y deleznable, intentando no entrar en discusiones

Insto a nuestra alcaldesa a que de una vez por todas dote de unas funciones realmente justificables y adaptadas a la descentralización que en todos los discursos repiten elecciones tras elecciones, intentando de este modo que el ciudadano se sienta más participe de las decisiones y medidas que su ayuntamiento adopta para su barrio, puesto que nos encontramos ante la decisión de tomar en serio las funciones de estas Juntas o de disolverlas, sin menospreciar el trabajo realizado en estas dependencias por los funcionarios adscritos a las mismas, la importancia política atribuida por nuestra alcaldesa a estas juntas resulta irrisoria, el concejal que ejerce de Presidente, es decir como de alcalde, desconoce en la mayoría de las ocasiones la situación del barrio, puesto que cae en este cargo como un paracaidista, sin saber muy bien porque aquí y no allí, intentando que el pleno en cuestión no se extienda demasiado, dejando bien claro todos los presentes que las decisiones a tomar dependen en ultima instancia del Ayuntamiento y de nuestra alcaldesa. Agradable despedida, y hasta dentro de tres meses.

Vicente Sepulcre
Licenciado en Ciencias Empresariales.
Miembro de Izquierda Socialista. PSOE.

El Plural. 09/05/2009

09 de maig 2009

Un problema de reparto y no de riqueza.

UN PROBLEMA DE REPARTO

Mª Eutropia Salinas, Doctora en Sociología
Jaime Rosario, escritor


Esta crisis resulta especialmente peligrosa por su amplitud y magnitud: afecta a todos los países del mundo y los timadores han batido todos los records del “tocomocho” habidos y por haber. De esa manera el problema no es tanto salir de la crisis, sino el cómo se salga de ella.

No es una crisis clásica del capitalismo, sino del capitalismo financiero y a escala mundial. No obstante, tiene especiales repercusiones en España. Según la EPA hemos establecido un record sin precedentes al superar los 4 millones de desempleados. Cifra que se está utilizando por la derecha para culpar de todo al gobierno socialista y especialmente a Zapatero, desviando la atención de las verdaderas causas provocadas por el neoliberalismo imperante 25 años y que realmente nos ha conducido hasta aquí.

Los momentos de crisis son una oportunidad de crecer para lograr un mundo mejor, analizando sus causas y aprendiendo de la experiencia para impedir que vuelva a darse a la vuelta de un tiempo. Pero la crisis es también una “oportunidad de oro” para los mismos que la han provocado y que intentan aprovecharla para seguir obteniendo beneficios futuros a costa de los demás.

En España tiene un componente especial en la construcción absolutamente desaforada que se ha producido desde que el gobierno del PP tuvo la “idea” de declarar edificable todo el territorio, desde el borde del mar hasta las altas montañas y bosques, desencadenando una especulación sin límites que ha terminado por estallar.

El paro revelado por la EPA supone un nivel de desempleo del 17,36% de la población activa. Es decir prácticamente casi la misma proporción del año 1998 (gobernando el PP) en que se totalizaba el 17,99%, “aventajando” a toda la Unión Europea. Lo que apenas mencionan es que en nuestro país ya teníamos la mayor tasa de temporalidad (27,91% del empleo) y que duplicábamos la media europea.

La crisis creada por los “depredadores financieros” la pagan los más débiles una vez más, los trabajadores y especialmente los que tenían trabajo precario. El ajuste se está produciendo en contratos temporales, de más fácil eliminación porque no necesita justificación ni tienen apenas coste. Pero además, da la impresión que los 766.000 empleos destruidos de enero a marzo no son simplemente consecuencia de la crisis: ¿No será una forma de presión fácil y barata de aplicar, dada la precariedad de nuestro mercado de trabajo?, ¿es la oportunidad de los oportunistas de prepararse para cuando el Sistema se restablezca y se vuelva a la maximización de beneficios, repitiendo la misma jugada?

Para ello los agoreros interesados de siempre, los neoliberales como Aznar y su partido el PP, no tienen rubor en proponer las mismas medidas de siempre: Recortar prestaciones de desempleo y el tiempo de percibirlas (para que “los trabajadores se incentiven a buscar trabajo”), retrasar la jubilación dos años más (pasando de 65 a 67, cuando la media de edad real en que la gente se jubila es a los 63,7 y después de amplios periodos de cotización y de etapas de exclusión prematura e involuntaria del trabajo), reducir las pensiones (calculándolas sobre cotizaciones de toda la vida laboral), aumentar la duración de la jornada semanal (volviendo a retomar las 65 horas que ya intentaron anteriormente), el despido sin costo (pretendiendo justificar que así contrataran a más gente al eliminar la indemnización), suprimir la cotización patronal de la Seguridad Social (reduciendo costos a las empresas), y otras lindezas similares que incrementen la tasa de beneficio del capital con la falacia de que si este gana dinero todos podremos tener trabajo.

Están llamándonos vagos a los trabajadores y nos están culpabilizando de una crisis en la que no hemos tenido nada que ver. Nada se dice de constreñir el abanico salarial para evitar esa monstruosa desproporción existente entre el empleado medio y los altos cargos de la empresa que además de remuneraciones astronómicas se reparten bonus y primas millonarias pese a ser los responsables del desastre actual. Nada proponen para atajar el tráfico de billetes de 500 euros y la fuga hacia paraísos fiscales.…

Una vez más los neoliberal-fundamentalistas pretenden que los trabajadores sean los chivos expiatorios de una situación generada por los egoístas, ambiciosos y timadores -especuladores e irresponsables- que se apropian de la riqueza a costa de calamidades para todos los demás. Una vez más el problema del mundo sigue siendo el mismo: un problema de reparto y no de riqueza.

Alicante, Diario INFORMACION
08 mayo 2009

¡¡¡A GANAR!!!

SOMOS MAYORÍA

En España es raro el año que no tenemos que acudir al colegio electoral para elegir a nuestros representantes. Este año nos tocan las elecciones europeas. Entre los hombres y mujeres que van a ejercer su derecho al voto te puedes encontrar de todo; personas que van a votar por inercia les apetezca o no, hombres que siempre se deciden por los mismos, aunque hayan jurado y perjurado que nunca más los volvería a votar, los que se decantan por algún partido exótico, aprovechando que son las europeas y que por un voto no pasa nada…

Las gentes progresistas, aunque a veces nos creamos más especiales que nadie, también formamos parte de estos grupos, aunque hay que reconocer que tenemos un rasgo en común que nos identifica y nos diferencia de otro tipo de votantes (nacionalistas, liberales, ...). A la gente de izquierdas nos hace falta más alicientes para salir a votar, por lo que unas elecciones como las del 7 de junio tenemos que hacer un esfuerzo importante para auto-convencernos de que es importante participar, esfuerzo que no siempre estamos dispuestos a realizar.

Si algún sector de la población destaca por sentirse europeo, por no tener ningún complejo de cruzar la frontera de los Pirineos a aprender idiomas, a trabajar o a terminar estudios superiores, esos somos la gente joven. Siempre se nos acusa de no participar, éste es el momento de hacerlo y de demostrar, que nos importa la Europa solidaria en la que vivimos y que no queremos que se convierta en una simple unión económica, incapaz de plantarle cara a las políticas conservadoras que vienen de EE UU.

Ojala seamos muchos socialistas los que nos auto-convenzamos, los que nos demos cuenta que nos estamos jugando mantener vivo un proyecto como Europa, referente en políticas solidarias, en el que la derecha nunca ha creído. No hay que infravalorar a nuestro rival, todas las encuestas les otorgan unos grandes resultados, pero ahora más que nunca es momento de unirnos los progresistas y de frenar la euforia de una derecha que ya no se acuerda que hace apenas un año perdió de manera contundente las elecciones generales en nuestro país.

Somos mayoría los que creemos en Europa, los que creemos que ahora más que nunca hacen falta medidas sociales para salir de la crisis y no el despido libre como quiere la derecha. Somos mayoría los que en España apostamos por proteger los derechos de los trabajadores y no hacer que éstos paguen todos los platos rotos de la crisis. Somos mayoría y lo vamos a demostrar el próximo 7 de junio. ¡¡¡A GANAR!!!


Manuel Sierra Tamarit
Joven socialista
Buñol. 07-05-2009

02 de maig 2009

LOS RECORTES DEL LÍDER EN LA SOMBRA

Lalo Díez, Concejal socialista del Ayuntamiento de Alicante
Las Provincias, 02-05-2009


La vuelta a la primera de línea política del ex presidente del Gobierno José María Aznar en busca de protagonismo, ante la clara falta de punch de su pupilo y candidato Mariano Rajoy, demuestra la falta de definición del proyecto político del Partido Popular en los últimos años. Tras la primera derrota electoral del PP en el año 2004, Mariano Rajoy ha sufrido diversas revueltas internas, aderezadas por el cerco de la corrupción en el último año y condimentadas por un complejo de inferioridad ante aquel que le cedió el testigo como quien regala un juguete a su niño. Hasta le fecha cada contienda electoral, cada debate del Estado de la Nación e incluso cada tertulia ha servido para cocinar a fuego lento la credibilidad y cada una de las decisiones del líder popular. Sus enfrentamientos con el ala dura del partido, que siempre añoraba aquellos tiempos felices en el rancho de Bush, han sido una constante en el día a día de Mariano Rajoy. Los Acebes, Zaplana, San Gil etc., dieron paso a una nueva camada de políticos encabezados por dos mujeres muy cuestionadas desde sus filas, tanto por sus cualidades como incluso por su forma de posar ante algún medio de comunicación. Lo rancio nunca cambia, por mucho que pasen los años y cambien de siglas o de siglo.

Con todo eso alimentando la prensa y a pesar de contar con un electorado fiel, pero insuficiente hasta la fecha, las posiciones importantes han sido determinadas por aquellos que desde la sombra o desde el altavoz de Faes siguen dirigiendo el Partido Popular. La última demostración ha llegado con la puesta en marcha de la contienda electoral, que ha animado al amigo de Bush a volver a poner los pies sobre la mesa y cuestionar el sistema de políticas sociales y las prestaciones a los trabajadores de este país. No es extraño volver a escuchar las viejas recetas destinadas al recorte de prestaciones sociales, al abaratamiento del despido, la caída del sistema de pensiones o la reducción de los derechos de los desempleados. Nada nuevo en el horizonte de una derecha disfrazada de solidaria, pero que espera la mínima oportunidad para volver a cargar en las espaldas de los de siempre (los trabajadores), todos los costes de la situación actual. Los que crearon esta crisis económica y financiera sin precedentes, gracias a un mercado sin control y a las políticas neoliberales del todo vale, quieren convencernos de que tenemos que volver a confiar en ellos.

Las palabras de José María Aznar pidiendo recortes a las prestaciones por desempleo y solicitando el abaratamiento del despido, son un claro ejemplo de la falta de ética del que nos llevó hasta las Azores de la mano de su amigo Bush. Resulta curioso que sea precisamente alguien como él, el que se atreva a decir todo eso mientras disfruta de un buen sueldo de por vida, de personal de seguridad, de asesores y de toda una serie de privilegios tras abandonar la Moncloa por la puerta de atrás. Las palabras del ex presidente del Gobierno vertidas con su clásica aportación de bilis al debate político, vuelve a situar al mencionado ex, a la cabeza de los planteamientos en la próxima contienda electoral europea. Este es sin duda un buen momento para José María Aznar, de mostrarse como un político coherente con su discurso y por tanto, esperamos con ansiedad que empiece aplicándose a si mismo esos recortes a los desempleados de los que habla. Estamos convencidos de que a estas alturas, ya estará tramitando la documentación necesaria para dejar de percibir el dinero y las prestaciones que todos los años se carga a la cuenta de los contribuyentes, puesto que Aznar siempre se ha mostrado ante el mundo como un ejemplo a seguir. Cuando empiece a aplicar sus recetas que avise y estudiaremos su viabilidad. Mientras tanto mejor que siga dando conferencia en ingles. Al menos así continuará haciendo más amenos y divertidos los telediarios.