30 d’agost 2009

AUTO DE GURTEL: ¿DE QUÉ SE RÍEN?

Manuel Mata
Diputado autonómico socialista
04-08-2009

Estoy en Asturias. Siempre que viajo compro periódicos locales al margen de los nacionales. Desde que me llamaron ayer para darme la noticia del archivo del caso "Camps" estaba deseando comprobar si lo periódicos asturianos harían alguna mención destacable del tema o no. ¡Y vaya si la hacen! , copa las portadas. El asunto se las trae porque parece que Camps está contentísimo y su corte mucho más. Encima se ríen y yo no entiendo dónde le encuentran la gracia.

No conozco el detalle de las diligencias más allá de lo que se ha publicado pero hay que resaltar algunas cuestiones:

- El TSJ desestima sobreseer el asunto por entender que los hechos se habían producido. Esa era la petición concreta de las defensas. "Como nadie nos ha regalado trajes sobresean porque no hay delito". La Sala dice que no, que los hechos se han producido y atiende la petición subsidiaria de que se archive porque los regalos no están vinculados a la actividad administrativa concreta que desarrollan los imputados. La tesis del TSJ es muy dudosa y se analizan algunas sentencias que cita en su apoyo no es desdeñable que el Tribunal Supremo revoque esa causa de archivo. Los que regalan no son "amigos" de la infancia, familiares o admiradores. Los que regalan son una empresa que tiene establecido un sistema de compensar a políticos por conseguir contratos, contabilizan los pagos y los regalos como gastos en sus contabilidades A y B, son gastos de un negocio que gira alrededor de los "regalados".

- El favor más grande que hizo el TSJ a Camps fue admitir las diligencias a los meros efectos de investigar el asunto de los trajes como posible delito de cohecho impropio. Ahí estuvo la trampa. Ponían un límite penal a hechos y a consecuencias jurídicas. Hechos porque excluía otros regalos de igual o superior entidad (robot para los niños, pulsera para la señora, entradas para el circo, etc...) y rechazaba investigar el "agradecimiento" o "la obtención de adjudicaciones". Eso fue así, y no supone que quede para siempre sin investigar, es más, una querella que tenga en cuenta esos elementos debería ser admitida a trámite e investigada.

- Cuando el Juzgado Central de Instrucción dictó el Auto motivado se refería a posibles delitos de cohecho, tráfico de influencias y falsedad en base a unos hechos muy limitados que conoce. ¿qué pasa con los hechos que se han ido conociendo después. Muchos más regalos, conversaciones en las que unos dicen lo agradecidos que están a los otros, los que dicen que harán por los otros cualquier cosa, el conocimiento de que hubo irregularidades en las adjudicaciones, los disparates como pagar doscientos euros por persona por un aperitivo para más de mil, y las que se harán públicas en los próximos días. Una querella por estos hechos y esos posibles delitos sigue teniendo opciones de prosperabilidad.

- Las responsabilidades políticas están intactas. El debate no es si los políticos pueden o no recibir regalos, que también. El problema es que el Presidente Camps se ha revelado como un cobarde. No se atrevió a confesar, aceptar la realidad y combatir jurídicamente la imputación. Negó la mayor y la mayor era cierta, dijo a las Cortes y los medios de comunicación que no le habían regalado nada y le habían regalado y había dado las gracias. Mintió, y sigue instalado en una mentira perversa, no afectaba a su intimidad ni a su esfera personal, mintió en relación a su actuación política, al ejercicio de su cargo y eso es intolerable.

No entiendo pues de que se ríen. Queda mucho partido, muchos escalones y mucha verdad por saber. Muchos nos remiten al veredicto de las urnas, y nos queda esperar que se vote considerando estas cuestiones .

PS: es gratificante leer desde las montañas asturianas los estupendos artículos de Lidia Garrido en El País y de Marisol Hernández en el Mundo, son dos auténticas periodistas.

http://www.manolomata.blogspot.com/

28 d’agost 2009

CONDENAS EJEMPLARES

Vicent Sepulcre

Ante la brutalidad de los actos cometidos por el ser humano, la sociedad, a través de su sistema de justicia, ha ido sucesivamente imponiendo condenas a todos aquellos que por diferentes motivos han causado dolor y muerte a los miembros de esta sociedad, siendo en algunos casos ejemplares, intentado, al margen de hacer justicia, que no vuelvan a repetirse semejantes actos por los que han sido condenados.

Célebres resultan ya los Juicios de Nuremberg, en los que se determinaron y sancionaron las responsabilidades de dirigentes, funcionarios y colaboradores del régimen nacionalsocialista de Adolf Hitler en los diferentes crímenes y abusos cometidos en nombre del III Reich Alemán a partir del 1 de septiembre de 1939.

En esta ocasión, el resultado de este proceso judicial dictó 11 condenas a muerte, 3 condenas a presidio perpetuo, 2 condenas a 20 años de presidio, una a 15 años y otra a 10 años y pese a que deberían haber sido muchísimos más los condenados y así lo denunció la comunidad hebrea, lo cierto es que de algún modo se impartió justicia ante todos los atropellos realizados durante la II Guerra Mundial.

Posteriormente ha habido casos de juicios contra diferentes dictadores, causantes de múltiples asesinatos y genocidios, tales como en Camboya contra Kaing Guek Eav (el Duch), Augusto Pinochet en Chile, etc.

Ahora asistimos a la puesta en marcha de la retirada de la amnistía aprobada en Argentina por Carlos Menem e impulsada Nestor Kirchner, mediante la cual los encausados por varios crímenes, torturas y secuestros durante la década de los 70 quedaban en libertad con total impunidad.

Con la retirada de esta amnistía se condena a varios militares y policías por sus terribles actos sobre civiles, haciendo justicia de una vez por todas, impidiendo que estos macabros personajes puedan seguir paseándose como si de ciudadanos ejemplares se tratasen frente al sufrimiento de los familiares de los desaparecidos.

Todo esto nos lleva a reflexionar al respecto de lo sucedido en nuestro país, puesto que la Ley de Amnistía de 1977 no sólo es que no permite enjuiciar a todos los colaboradores con la dictadura del General Franco, sino que los legitimó para poder continuar activos en la vida política de nuestro país.

Con la aprobación de esta ley se intentó que no hubiera un baño de sangre, posibilitando de este modo que se produjera una transición política calificada de ejemplar, legalizando partidos políticos, devolviendo la libertad a todos los presos políticos, pero olvidando que con esta ley muchos de los verdugos y sus colaboradores quedaban impunes ante sus actos e incluso gozando de posiciones políticas privilegiadas.

En la actualidad, la Ley de la Memoria Histórica, deja bien claro sus carencias y las diferentes imposibilidades de su aplicación en todo el territorio nacional, puesto que deja en manos de los diferentes gobiernos autonómicos la aplicación final de esta ley.

Entiendo que tal vez haya llegado el momento de la derogación de la Ley de Amnistía y la apertura de los correspondientes juicios contra quienes bajo unas injustificadas leyes secuestraron, torturaron y asesinaron a muchísimos españoles que de no ser por sus familiares ya habrían caído en el olvido tal y como pretendían sus asesinos.

Es necesario realizar este proceso, aunque la mayoría ya se encuentren fallecidos por el mero hecho de que los verdaderos culpables no pasen a la historia como ciudadanos honorables sino como asesinos que lo son y poder de una vez por todas iniciar los tramites necesarios para cerrar una herida tan grande en muchas generaciones con vida.

20/08/2009. El Plural / Tribuna libre

07 d’agost 2009

¿BROTES VERDES?

Salvador Gregori
07-08-2009

Los últimos indicadores publicados proporcionan un cierto grado de optimismo respecto a la todavía incierta y complicada situación económica. Los datos de paro registrado en el INEM muestran un descenso en los tres últimos meses. Más allá de situaciones coyunturales o estacionales, la EPA del segundo trimestre ha venido a ratificar que, al menos, se aprecia un frenazo importante en la destrucción de empleo. El efecto del “multiplicador keynesiano” implícito en el “Plan Zapatero” ha sido sin duda uno de los motivos que han permitido generar un leve repunte de la actividad económica. Pero otros hechos pueden ayudar a iniciar la ansiada recuperación económica:

1.- La prestación por desempleo ha propiciado que la renta disponible del sector privado disminuya menos que el PIB, limitándose así la contracción de la demanda agregada. Aunque el saldo presupuestario empeore, su función de estabilizador automático facilita la recuperación económica a medio plazo y, lejos de ser un pago a la inactividad, dicha prestación permite mitigar temporalmente el drama en que las familias quedan como consecuencia de las “excelencias” inherentes al libre mercado.

2.- La inyección de dinero a la banca por parte del BCE y del BdE ha calmado las aguas financieras que amenazaban en convertirse en maremoto y, de momento, el sistema resiste. Algo más que un hilo de crédito empieza a manar de las fuentes crediticias y las refinanciaciones de las deudas sirven para mantener con vida a muchas empresas (y empleos) en dificultades. Las disparatadas recomendaciones oídas sobre la conveniencia de dejar caer entidades financieras en aprietos no han sido seguidas en ningún país. El pánico financiero mundial ocurrido tras la quiebra de Lehman Borthers, puso de manifiesto que el sistema era demasiado importante para dejarlo caer. Otra cuestión será la reflexión que deban hacer las autoridades monetarias sobre el papel regulatorio a ejercer y la conveniencia de permanecer como accionista de referencia en vez de recuperar el dinero prestado.

3.- La ayuda directa para la compra del automóvil ha servido de balón de oxígeno a un sector asfixiado por el desplome de ventas y evitar la materialización de numerosos ERE en curso con la consecuencia directa en su propio empleo e indirectamente a toda la industria auxiliar. De momento se ha quedado en un fuerte ajuste laboral del sector mientras las compras continúan recuperándose. El pulmón industrial de la principal industria exportadora sigue respirando.

4.- El duro ajuste del gasto de las familias españolas ha permitido que el nivel de ahorro haya subido más de 4 puntos superando ya el 10%. Como señaló un directivo del grupo March “Todo lo que hemos gastado de más ahora hemos de hacerlo de menos”. Aunque el consumo de los hogares españoles ha caído en picado, y ello se nota a nivel micro con las ventas al por menor, a nivel macro ha permitido un gran alivio del agujero de nuestra balanza comercial al ser más importante la bajada de las importaciones que el de las exportaciones.

5.- El cambio de normas sobre las provisiones de las hipotecas morosas que acaba de anunciar el BdE incentivará un repunte importante en un sector de la construcción muy tocado. Si a partir de ahora se puede provisionar sólo con el 30% del fallido financiero de una promoción con la condición de que esté terminada, a los bancos y cajas puede interesar financiar a los promotores para que terminen las obras que tienen a medias, aunque no se vendan los pisos. Y, a estos, terminarlos porque de lo contrario jamás los venderían.

Luz al final del túnel o brotes verdes, algo empieza a moverse en la economía que se manifiesta tanto en los elevados índices bursátiles actuales como en el nivel más alto en mucho tiempo del indicador de confianza del ICO. Hay que seguir trabajando muy duro para sortear la actual situación y realizar una serie de reformas estructurales necesarias y urgentes. La del mercado laboral es una de ellas; pero ni es la única ni, quizás, la más necesaria. Parafraseando a Galbraith, no caigamos en el error de que “el hecho de proclamar la necesidad de disponer de nuevas ideas ha servido, hasta cierto punto, como sustituto de las mismas”.

HONDURAS Y LA INFORMACIÓN EN ESPAÑA

En Honduras hubo lisa y llanamente un golpe de Estado. Un general de la vieja escuela, de los formados por los Estados Unidos para combatir “el enemigo interior”, más un senado díscolo y fiel a las viejas oligarquías centroamericanas, pretende dar por finalizada una gestión que, si bien puede ser criticable en algunos aspectos como todas las gestiones de gobierno, está sujeta a la Constitución y las leyes que rigen a la nación hondureña y es expresión de la voluntad soberana de los hondureños. Remplazar la legalidad por medidas de excepción, por nombramientos de urgencia, apresar al presidente y expulsarlo del país, es lisa y llanamente un golpe de Estado. No hay eufemismos que oculten lo que realmente ocurrió: un golpe de Estado.

Pero la prensa española, desde el primer momento, desde los primeros rumores que alertaban de la anormalidad en Honduras, se preocupó más por presentar al presidente Manuel Zelaya como el único responsable de lo ocurrido, que de condenar de antemano cualquier violación del juego democrático. Valiéndose de “fuentes sin confirmar”, se presentó al presidente Zelaya como a un provocador que habría llamado a un referéndum inconstitucional cuyo único objetivo era perpetuarse en el poder. Ahora, a menos de veinticuatro horas y gracias a la televisión venezolana, sabemos que se trataba de una encuesta sin carácter vinculante, que apuntaba a conocer la opinión de los hondureños respecto de si era o no conveniente impulsar reformas a la constitución. La prensa española tiene corresponsales y enviados especiales en Honduras, pero ha sido gracias a la televisión venezolana que el mundo se ha enterado de la presencia de observadores internacionales, incluidos representantes de los Estados Unidos, que estaban en Honduras para verificar el carácter legal y la limpieza de la encuesta. Y fueron esos observadores los primeros en denunciar y condenar sin ambigüedades el golpe de Estado.

Para la prensa española lo relevante era que la constitución hondureña no permite la realización de consultas con forma de referéndum -siempre vinculantes- en un lapso de tiempo determinado antes y después de unas elecciones. Se decía, se informaba, con lenguaje sibilino, que el presidente Zelaya había violado la constitución y, de una manera más vil aún, sin palabras -porque la desinformación provoca silencios e inmovilidades-, se invitaba a considerar a Zelaya como el único responsable de lo que ocurriera.

Para la prensa española Zelaya es “un hombre de Chávez”, se citaba que, pese a ser un liberal, había dado un giro a la izquierda que lo acercaba a las posiciones del presidente venezolano, pero se omitía señalar que en casi toda América Latina, con diversas expresiones y también con excepciones –Colombia por ejemplo- está enmarcada un proceso de cambios estructurales, sociales, políticos , económicos y culturales, que garantizan el imperio de la legalidad y la normalidad democrática en un continente que se vio privado de esas conquistas de la sociedad civil. Décadas de golpes de Estado y cuartelazos impulsados por los Estados Unidos hicieron de América Latina un espacio geográfico en donde la democracia era casi una quimera.

La prensa española, responsable de una sociedad desinformada y que se auto sustenta en sus prejuicios, sobre todo en lo que refiere a América Latina, en los momentos en que había que condenar sin paliativos el golpe de Estado en Honduras, se empeñaba más en demostrar ciertas excentricidades del mandatario constitucional hondureño, como que su hija habría denunciado que le impedía tener novio hasta que cumpliera treinta años, o que él y su familia “habrían estado involucrados” en una serie de asesinatos no aclarados. Qué lejos quedan los tiempos en que los periodistas y los directores de periódicos sabían separar la paja del trigo.

Hoy, Lunes 29 de Junio, un artículo de El País habla de “La tentación de la presidencia vitalicia”, y el tono de la información -todo lo impreso en un periódico es información o desinformación- apunta a que una vez más el presidente Zelaya es el único responsable de lo ocurrido pues habría caído en esa terrible tentación de repetir mandato. Me temo –porque soy optimista- que el autor del artículo ignora que Felipe González fue presidente del gobierno español entre 1982 y 1996, que François Mitterrand fue presidente de la república francesa entre 1981 y 1995, que Helmuth Kohl fue canciller de Alemania entre 1982 y 1998, y que Margaret Tatcher fue primera ministra del Reino Unido entre 1979 y 1990. Todos ellos gobernaron, para bien y para mal, por más de diez años sus respectivos países, y sólo a un imbécil se le ocurriría pensar que esas largas permanencias en el poder pusieron en peligro las democracias europeas.

Pero Honduras es un país centroamericano, es parte de América Latina, y para la prensa española el continente americano sólo puede ser analizado y explicado desde el prejuicio. Cito textualmente del artículo: “La lista de los mandatarios latinoamericanos que lo han conseguido (prolongar sus períodos al mando de sus naciones) o lo intentan se expande de norte a sur de la región. En la mayoría de los casos, el carisma y la popularidad adquiridos en su primer mandato, les inyectan unas ansias de permanecer en el poder que muchos consideran irresponsables”.

Mi amigo, el maestro de periodistas italianos, Gianni Mina, me señaló una vez las gotas de veneno subliminal que se cuelan en este tipo de artículos de “análisis” y que violan el derecho a la información. “ La lista de los mandatarios que lo han conseguido o lo intentan se expande de norte a sur de la región”. Ningún español, acostumbrado a la desinformación, le pedirá al autor del artículo esa “lista que se expande”. Ningún español conforme con la desinformación le pedirá los nombres de algunos de los que consideran irresponsables a quienes integran la lista de mandatarios latinoamericanos que han prorrogado sus mandatos. Ningún español resignado a la desinformación le preguntará si también González, Mitterrand, Kohl y Tatcher integran esa lista de irresponsables.

Para Javier Lafuente, el autor del artículo que he citado, lo ocurrido en Honduras, el golpe de Estado, debe ser entendido desde el prejuicio de un español al que la boina todavía ciñe peligrosamente la frente. Para él “Manuel Zelaya ha protagonizado la última intentona”. Se está refiriendo a la realización de una encuesta no vinculante y sin otro fin que conocer la opinión de los hondureños respecto de hacer o no reformas a la Constitución. Si esto no es prejuicio y casi apología del golpe de Estado, entonces es pura y llana ignorancia de un europeo con olor a fritanga.

Luis Sepúlveda, Gijón, 29 de junio de 2009

06 d’agost 2009

CALLAN COMO BELLACOS

DIPUTADOS DEL PSOE ACUSAN A CAMPS Y RAJOY DE "CALLAR COMO BELLACOS" Y EXIGEN LA DIMISIÓN DE DE COSPEDAL

MADRID, 6 Agosto 2009. (EUROPA PRESS) -

Diputados del PSOE aprovechan sus páginas personales de Internet para acusar al líder del PP, Mariano Rajoy, y al presidente valenciano, Francisco Camps, de "callar como bellacos" en relación con el caso 'Gürtel' y censurar a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, por poner ejemplos "tan disparatados" como que el Gobierno "usa" la Fiscalía para perseguir a Camps en lugar de a ETA. Los parlamentarios socialistas exigen la dimisión de De Cospedal por estas palabras y le aconsejan, además, que se lea el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo.

Así, en un comentario publicado en su página personal de Internet, que recoge Europa Press, el diputado del PSC José Vicente Muñoz constata que el Tribunal Superior de Justicia de Valencia (TSJV), en su archivo de la causa abierta contra Camps, "da por probado" que el jefe del Ejecutivo valenciano "mintió", por lo que considera que él y a Rajoy deberían pedir "disculpas" a los ciudadanos.

"Pero no --lamenta--, callan como bellacos y ponen ejemplos tan disparatados, como el utilizado por De Cospedal, de que el Gobierno usa al Ministerio Público para perseguir a Camps en lugar de a ETA", denuncia Muñoz, quien pide a De Cospedal que "pague" por sus "excesos" verbales dimitiendo, que se lea el Pacto Antiterrorista y que deje de "manipular" el terrorismo cuando aún están presentes "el dolor y la rabia" de los españoles por las dos últimas víctimas mortales de la banda criminal.

LA LEY ES ANCHA CUANDO SE TIENE PODER

Aunque, a su juicio, el PP "no crea" en los órganos judiciales y piense que los demás harían "lo que ellos han hecho de presionar a los jueces más que amigos de Camps para evitarle el banquillo", el parlamentario socialista subraya que el proceso continúa. "No dejemos (a los 'populares') que lo adulteren", concluye.

En esta misma línea se expresa el diputado del PSOE por Granada José Antonio Pérez Tapias, adscrito a la corriente Izquierda Socialista, quien lamenta que el presidente valenciano se haya ido "de rositas" después de que el TSJV archivara el pasado lunes el caso de los trajes que presuntamente recibió de la trama corrupta liderada por Francisco Correa, y se queja de que la ley sea "ancha" cuando se tiene poder.

En un artículo publicado en 'blog', Pérez Tapias defiende que mientras que unos tienen el gobierno, los socialistas, otros, como el líder del PP, Mariano Rajoy, tienen "el poder hasta cuando no gobiernan" y "más" si gobiernan, aunque sea en una comunidad autónoma, como es el caso de Camps.

"¿No es tener mucho poder irse de rositas cuando se ha mentido en público y ocupando un cargo de máximo nivel? ¿No es tener mucho poder el mantener estrechas relaciones que anuncien por dónde pueden ir resoluciones judiciales?", se pregunta. A su entender, todo ello es cuestión de "poder, por más que la resolución del mencionado tribunal sea conforme a derecho". "¡Qué ancha es la Ley cuando se tiene poder!", resume Pérez Tapias.

LA INQUISICIÓN DEBE PERSEGUIR A LOS GÜRTEL

De su lado, el parlamentario del PSOE por Albacete Manuel Pérez Castell defiende la necesidad de que "la inquisición" --como así definió Rajoy recientemente lo vivido por el PP en relación con la trama-- debiera perseguir "a los Gürtel', como lo hizo con las meigas".

"La Justicia no puede estar nunca muerta, y yo espero el juicio del Supremo" sobre el recurso de casación presentado por la Fiscalía contra el sobreseimiento de la rama valenciana del 'caso Gürtel', manifiesta Pérez Castell. Un asunto sobre el que el alto tribunal adoptará una decisión "entre ocho meses y un año", según avanzó ayer el presidente de la Sala de lo Penal del Supremo, Juan Saavedra Ruiz.

04 d’agost 2009

LO QUE MUESTRAN CAMPS Y RAJOY

EL PODER Y EL GOBIERNO

José Antonio Pérez Tápias
Diputado IS-PSOE

Toca hacer un acto de fe en nuestro Estado democrático de derecho, reforzar esa fe con recursos ante el Tribunal Supremo, manifestarla diciendo de corazón que acatamos las sentencias y que expresamos nuestro mayor respeto por todos los tribunales de un poder judicial independiente, incluido el Tribunal Superior de Justicia de Valencia, el que ha archivado el caso de Camps y otros altos cargos del PP imputados por cohecho debido a los regalos en especias bajo forma de trajes recibidos de empresas y empresarios de la trama Gürtel (Correa...). Historia conocida de todos, también ese final de sobreseimiento que a decir verdad era esperado, empezando por Rajoy, que por eso estaba tan tranquilo apostando a bombo y platillo por Camps, su apoyo inquebrantable desde aquel Congreso de Valencia, tierra donde el Cid, después de muerto, ganó importantes batallas: todo un antecedente medieval de las posteriores batallas político-mediáticas del siglo XXI. ¡Quién se lo iba a decir a Rodrigo Díaz de Vivar cuando exigió juramento -y de camino le ofreció lealtad- a Alfonso VI de Castilla en Sta. Gadea de Burgos! Hay lealtades que resucitan a los muertos y, si no, que se lo digan a Camps, o al mismo Rajoy.

¿Qué decir, cuando se puede decir tanto y cuando hay que decir a la gente que no se acuerden en demasía de aquel reciente alcalde de Jerez, tan sentencioso? Lo que se puede decir, políticamente hablando, es que unos tienen el poder, hasta cuando no gobiernan, y otros tienen solamente el gobierno. Es algo que la izquierda tendría que decirse todos los días, y más cuando está en el gobierno. Todo lo demás son ingenuidades, como bien sabía Salvador Allende y lo decía cuando gobernaba.

¿No es tener mucho poder el mantener estrechas relaciones que anuncien por dónde pueden ir resoluciones judiciales? ¿No es tener mucho poder mantener vivo un coro mediático que se haga eco de las cuitas propias, incluso de las calumniosas acusaciones de inquisición a quien ninguna culpa tiene en el asunto? ¿No es tener mucho poder irse de rositas cuando se ha mentido en público y ocupando un cargo político del máximo nivel? ¿No es tener mucho poder el tener un Trillo como máximo muñidor del Reino, cuando hace mucho que tenía que haber dimitido? ¿No es tener mucho poder, aunque sea prestado, para lograr que ni la estética se erosione cuando falta la ética? Todo ello es cuestión de poder, por más que la resolución del mencionado Tribunal sea conforme a derecho.

¡Qué ancha es la ley cuando se tiene poder! Y por otro lado se tiene el gobierno, cuando hay que andar bien espabilado para que no mengüe su poder. Para ello hace falta abundar a diario en el análisis de la realidad: ¿de dónde salen quienes ocupan las distintas instancias de poder en una sociedad? ¿Qué relaciones mantienen entre ellos? ¿Qué conexiones existen entre quienes ocupan los distintos poderes en la sociedad, en la economía, en el Estado? ¿Cuál de esos poderes es determinante en cada caso, es decir, cuál tiene mayor fuerza para condicionar a los otros? ¿O es que todo ello deja de ocurrir en una democracia, aun cuando esa democracia no sea perfecta?

¡Qué incordio de preguntas! ¡Parecen hechas desde un manual de materialismo histórico! ¡Lo malo es que ahora sólo circulan manuales de marketing electoral y eso no alcanza ni para la publicidad! Otros, los que tienen poder hasta cuando no gobiernan, y más si gobiernan aunque sea en una comunidad autónoma, se han quedado con el santo y seña de la agitación y la propaganda.

Martes 4 de agosto de 2009
http://argumentosptapias.blogspot.com/

A MODO DE RECORDATORIO

DESEMPOLVANDO GOLPES DE ESTADO

Marcos Roitman Rosenmann


Todo hacía presagiar que los golpes de Estado eran recuerdos de una época sombría en América Latina. Atrás quedaban las dictaduras que poblaron el continente en los años 70 y 80 del siglo pasado. Un nuevo marco internacional se erguía bajo el paraguas del fin de la guerra fría y la ideología de la globalización. En medio de las reformas neoliberales y la reconversión del capitalismo, las protestas sociales eran reprimidas con fórmulas más “civilizadas”. No hacia falta recurrir a las fuerzas armadas. Poco o nada hacía albergar un cambio de perspectivas en la región. Sobretodo cuando se materializó el consenso entre la socialdemocracia, la izquierda institucional y la derecha de seguir el sendero del neoliberalismo.

En medio de este desierto, en 1994 el EZLN abría la puerta y otro mundo era posible. Las luchas sociales y los esporádicos espasmos de protesta se transformaron en un vendaval. Las opciones frente al neoliberalismo reclaman las autonomías regionales, el derecho de las minorías a su diferencia, acabar con la impunidad, las nacionalizaciones y el fin de las políticas excluyentes. Era un punto de inflexión. Un nuevo modo de entender la política desde abajo. Se demanda la ciudadanía plena con participación democrática.

Los gobiernos neoliberales ven zozobrar sus proyectos fundados en la democracia de mercado. Los efectos que produce son hambre, pauperización, pérdida de derechos civiles y exclusión social. Venezuela da un primer toque de atención. En 1998, Hugo Chávez, militar díscolo, gana las elecciones. Su programa contiene una reforma constitucional, una política anticorrupción y el desarrollo de la democracia participativa. La profundización de su proyecto inicial, la reforma agraria, la lucha contra el analfabetismo, salud para todos y la definición anticapitalista de su ideario le suman apoyos populares. Pero al mismo tiempo lo convierte en mal ejemplo para la región, siendo objeto de las críticas más abyectas. El neoliberalismo tiene un enemigo claro: Chávez y su programa. A partir de ese instante sus detractores hablarán de chavismo identificándolo como el renacer del caudillismo, el populismo y el neoestatismo desarrollista.

Mientras Venezuela cambia de rumbo, en Argentina estalla la crisis del neoliberalismo. El presidente Fernando de la Rúa se ve obligado a dimitir en los últimos días de 2001. “Que se vayan todos” será el sentir del pueblo a la política formulada desde arriba. La decisión de aplicar el corralito, consistente en prohibir las transferencias al exterior, en restringir el monto de dinero retirado de los bancos y la obligación de pagar con tarjetas de crédito, débito o cheques es la gota de agua que colma el vaso.

Otro tanto sucederá en Bolivia. La guerra del agua en Cochabamba, contra la privatización en el año 2000, presagia la dureza de posteriores enfrentamientos. La masacre del 12 y 13 de octubre de 2003 en el Alto y La Paz, con 26 muertos y 92 heridos, según datos, concluye con la renuncia y posterior huida a Miami del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada el 17 de octubre de 2003. La Central Obrera Boliviana, el Movimiento al Socialismo, junto al resto de organizaciones populares, son clave en su caída. También lo fue la retirada del apoyo de sus aliados de la derecha Manfred Reyes Villa (NFR) y de la socialdemocracia del MIR con Paz Zamora.

Ecuador vivirá algo similar en abril de 2005. Con el precedente de la destitución de Jamil Mahuad en el año 2000. Ahora es Lucio Gutiérrez quien abandona el poder por las presiones de las clases populares y el movimiento indígena Pachakutik. El estribillo “Lucio fuera” se generaliza por la acción de la radioemisora La Luna, que mantendrá informada a la ciudadanía hasta la huida de Gutiérrez en helicóptero a Brasil. Pero el neoliberalismo se cobra más víctimas entre sus adeptos. En Paraguay, la renuncia de Raúl Cubas en 1999; en Perú, Fujimori en 2000, acusado de corrupción, seguirá el mismo camino.

Si las fuerzas populares habían derrocado presidentes, no siempre lograban un triunfo electoral. Pasará tiempo para que las urnas reflejen la profundidad de las luchas democráticas. Primero Bolivia, luego Ecuador y por último Paraguay inscriben su nombre entre los gobiernos nacionalistas, democráticos, populares y antiimperialistas en la primera década del siglo XXI. A lo que se deben sumar los triunfos de Lula en Brasil y de Tavaré Vásquez en Uruguay, cuyas vocaciones reformistas rompían los ciclos de poder de las burguesías trasnacionales, creando expectativas sobredimensionadas a su posterior quehacer. En Chile el paradigma del neoliberalismo triunfante es gobernado por socialistas con una constitución emanada de la dictadura. Sin embargo, la corrupción, el aumento de paro, la desigualdad social y el fracaso del sistema educativo hablan de una crisis del modelo.

Así, el mapa de la región sufre un cambio. El equilibrio se rompe. Los gobiernos anticapitalistas modifican el escenario. Crean organismos fuera de la tutela de Estados Unidos y las trasnacionales. La integración se piensa desde dentro y desde abajo, emerge el ALBA frente al ALCA, el Banco del Sur frente al Banco Mundial y UNASUR. La solidaridad se realiza sobre bases de igualdad. La cooperación tiene otra lógica. Las luchas populares se conectan aprovechando la experiencia regional como vía campesina, los foros mundiales, etcétera. Los triunfos de Evo Morales en Bolivia, Correa en Ecuador y Lugo en Paraguay constituyen un escenario no previsto en los años 90 del siglo XX.

Lo anterior dispara las alarmas. Las empresas trasnacionales, el imperialismo y las burguesías locales ven peligrar sus intereses y su hegemonía. Es necesario revertir los procesos en marcha desestabilizando los gobiernos legítimos. El fallido golpe de Estado en abril de 2002 en Venezuela señala el retorno a un camino abandonado. Y para evitar sorpresas, en otros casos se recurrirá a fraudes electores. México, sin ir más lejos, en 2006. Los indeseados serán apartados impidiendo su acceso al Poder Ejecutivo.

El miedo se apodera de las oligarquías apoyando cualquier solución para retornar al poder. Los consensos de las transiciones llegan a fin.

Durante las dos administraciones Bush, Estados Unidos tuvo una política fundada en el unilateralismo, el combate contra el narcotráfico y el terrorismo internacional. El gobierno demócrata la aplica con ciertos matices y suma la doctrina Obama, versión moderna de la enmienda Platt: lo que es bueno para Estados Unidos es bueno para América Latina. Ello supone el retorno de la política del garrote y la zanahoria. Y si en los 60 del siglo XX los enemigos a derrotar fueron la revolución cubana y el “castrismo”, hoy es “el chavismo” y sus aliados. Cualquier golpe de Estado con este enunciado será bienvenido, aunque formalmente se le condene al infierno.


La Jornada. México. 27 Julio, 2009