31 de maig 2010

UNA MALA NOTICIA

Jordi Palafox*

La decisión de CAM de crear con otras tres cajas una unión de protección, apoyo y defensa mutua (SIP), una figura muy diferente de una fusión, es una mala noticia para el sistema bancario valenciano. Lo es, en primer lugar, porque supone la pérdida de capacidad de decisión sobre aspectos clave de la actividad bancaria de uno de los dos pilares financieros de la economía. El traslado de esta capacidad fuera de la Comunidad Valenciana, en un mundo con información imperfecta y hoy restricción crediticia, no beneficiará a las miles de pequeñas empresas y familias que tiene como clientes.

Y también es una mala noticia porque sus gestores, tras semanas de desconcertante comportamiento haciendo públicas cuantas negociaciones entablaban, parecen querer emular ahora a muchos otros del sector en el empeño de realizar declaraciones inverosímiles. Una actuación que, unida a una imprudente gestión del riesgo previa, se ha llevado por delante una parte de la reputación de nuestro sistema financiero y ha acabado con las cajas de ahorro tal y como las hemos conocido hasta hoy.

Los directivos de CAM pueden autoproclamarse líderes de la operación, equiparar el SIP a una fusión para así autoconsiderarse tercera caja de ahorros de España o pretender que los 1.600 millones a pedir al FROB son una sagaz optimización del regalo al sector que se nos pide a los contribuyentes. Pero no debieran obviar la realidad si pretenden no dañar de manera irreversible la reputación de la entidad. Al menos en dos hechos obvios. Primero, que quien lidera el SIP es Cajastur que logra un peso similar al de CAM (40%) con una diferencia actual de tamaño abismal. Las cifras son tediosas pero ilustrativas. CAM tiene unos recursos propios casi el doble de los de Cajastur, un activo total 4,8 veces superior, una inversión crediticia quíntuplo de la de aquella y unos depósitos de la clientela cuádruples (balance público a 31 de enero 2010). Y además el nuevo consejero delegado del mismo, su hombre fuerte, proviene de la caja asturiana. ¿Dónde está pues el liderazgo de la CAM?

Y segundo hecho: si solvencia, mora y viabilidad eran óptimas, como autopublicitaba temerariamente la semana pasada un alto ejecutivo de CAM en Valencia, ¿cómo se justifica acordar un SIP a los pocos días y anunciar acto seguido una solicitud de 1.600 millones al FROB? La tozudez de la realidad siempre se impone. La que sufre es la reputación.

Cuestión distinta es que se haya conseguido el pleonasmo de El Gallo de que lo que no pué ser no pué ser y además es imposible, haciendo inviable un gran grupo financiero valenciano pero con proyección española y europea. Sin duda hoy los costes de tal operación eran enormes, pero también lo eran sus beneficios a largo plazo. La aportación a este fracaso de la prepotencia de muchos de los dirigentes económicos y políticos de la ciudad de Valencia que desconocen las raíces históricas de esta sociedad en la que viven y los rasgos definitorios de su conformación actual ha sido inestimable. Apalancados sobre ella, un grupo bien organizado ha trabajado con ahínco durante muchos años para hacer imposible la unión con Bancaja. No han dudado en fomentar la duplicidad de la red de oficinas, la adquisición de una plataforma informática incompatible, la compra de participaciones industriales que evitaran sinergias o la contratación de informes de elevado coste y dudosa independencia que consideraban inviable la fusión.

Ya al menos desde principios de los noventa, hay informes técnicos concluyendo que el coste económico de la fusión era inasumible. Es lo que explicó con claridad meridiana Luis Berenguer, ayer en el Parlamento Europeo y hoy en la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, en estas páginas en 2000: "Siempre he creído que la fusión entre la CAM y Bancaja era un proyecto disparatado alumbrado por ciertos ambiciosos ejecutivos de Bancaja empeñados en absorber la CAM".

Pero no hay que equivocarse. Este grupo transversal ha podido ser --¿y va a seguir siendo?-- ejecutor de la versión del siglo XXI del Alicantón, o del Sureste, porque lo alienta la soberbia de quienes, acostumbrados a hacer y deshacer a su antojo en la Administración capitalina, por no entender no han entendido ni siquiera cómo funciona la asamblea general de la CAM elegida con el diabólico sistema que establece su reglamento electoral. Así, entre la prepotencia y las torpezas de unos y las ambiciones nada altruistas de otros hemos perdido uno de nuestros dos cimientos financieros. Algo impensable en Euskadi o Cataluña pero también en Andalucía o Galicia. Ahora solo falta que Olivas y Rato pacten otro acuerdo, por supuesto liderado por Bancaja en la misma forma que este lo ha liderado la CAM, para que nos quedemos sin ninguna de las dos cajas, pilares básicos de la financiación de nuestra economía.

*Jordi Palafox es catedrático en la Universitat de València y ex vocal del consejo de administración de Bancaja entre 1998 y 2006.

El País. 30-05-2010

27 de maig 2010

LA CARCAJADA DEL CAPITAL

José Antonio Pérez Tapias
Diputado socialista

Entre índices de paro, porcentajes en los ajustes y vaivenes de las bolsas, las crónicas informan de cómo están los mercados. Dan cuenta al detalle de sus estados de ánimo: están tensos, albergan incertidumbres, se hallan inquietos o muestran su impaciencia. Tan convencidos quedamos por ese lenguaje antropomórfico que asumimos el imperativo de calmar a los mercados, no sea que se desboquen más y nos lleven al abismo.

En medio de expresiones metafóricas tan de andar por casa no falta quien dice, entre la candidez y el cinismo, que lo que sucede a los mercados nos pasa a todos, pues todos somos el mercado. Aparte esa indicativa fusión de la pluralidad en la unidad, que deja pequeño el dogma trinitario –al fin y al cabo todos los mercados tienen una sola naturaleza: capitalista-, quienes hacen suya la situación hasta subsumirse por completo en ella quieren hacernos cargar con las consecuencias de su injusta falacia. Ésta empieza por prescindir de la distinción del castellano entre ser y estar. ¡Ojo, todos estamos en el mercado, pero no todos somos el mercado!

Al fiel apologista del mercado le podemos recordar a Orwell, para que vea que no despachamos su teoría sin más. Como decía algún personaje de Rebelión en la granja, todos somos iguales, pero unos más iguales que otros: estamos igualados tanto más a la baja cuanto más descendemos en la escala que define nuestra posición en el mercado. Y desde abajo, la intranquilidad del mercado es muy distinta del desasosiego de quienes están en él sin ser el mercado. Pero resulta que hay que acabar con la intranquilidad del primero aunque sea a costa del desasosiego de los segundos. ¿O no era el hombre para el mercado? ¡Sólo faltaba que el mercado fuera para el hombre!

La reflexión económica sobre temas tan teológicos, o teológica sobre cuestiones tan económicas –lo saben los eclesiásticos cordobeses que han llevado Cajasur al infierno-, ve quebrada su serenidad por la gran carcajada que resuena en los espacios mediáticos de la aldea global. Parece la carcajada del diablo, como escribió alguno. En su inmanencia bajo los cielos es la carcajada del capital, del verdadero –el ídolo reclama mayúscula: “el Capital”-, el que reside en los grandes bancos, el que se parapeta en las SICAV, el que se oculta mediante ingeniería financiera, el que no soporta gravámenes, el que se refugia en paraísos fiscales sin conocimiento del bien y del mal… La carcajada se hace estruendosa al oír hablar de un “impuesto para los ricos” cuando llegue el momento oportuno. ¡Pues que los busquen, que el capital ya está a salvo!

(Publicado en el diario Granada Hoy el 27 de mayo de 2010)

24 de maig 2010

ES LA DEMOCRACIA ESTUPIDO

Antonio García Santesmases*
Catedrático de Filosofía Política de la UNED
El Mundo, 24 mayo 2010

Se ha citado tantas veces la frase que ha quedado olvidado el contexto en el que se produjo. Recordémoslo. Bush padre había triunfado sobre Sadam Hussein y había decidido proclamar el siglo veinte como el siglo americano. Nadie podía imaginar que tras la caída del comunismo pudiera ser derrotado en las elecciones de 1.992; todos daban por supuesto un segundo mandato y, sin embargo, un joven candidato demócrata comenzó a hablar de los problemas de la gente y provocó un vuelco electoral. América podía ser muy grande y el siglo podría ser americano pero la situación interna del país reclamaba una atención inexcusable a los problemas de la gente corriente, a esos problemas que no estaban en la agenda internacional, pero sí condicionaban la vida cotidiana del americano medio.

Visto lo ocurrido los últimos días a uno le dan ganas de preguntar: ¿sabemos realmente lo que estamos haciendo? Confieso que desde hace muchos años no he visto un espectáculo tan obsceno como el que estamos viviendo. Creo que son muchos los que comparten la misma percepción. Se están dando por evidentes tantas cosas que dudo que tengamos alguna claridad sobre las consecuencias de las decisiones que se están tomando.

Reconstruyamos la historia. Un candidato electoral a la presidencia del gobierno se presenta en la sede de los sindicatos y promete que jamás tomará ninguna medida sin contar con el apoyo de las organizaciones sindicales. Estamos en febrero del 2.008. Ha sido una legislatura muy dura por los problemas derivados de la memoria histórica, por la negociación fallida con ETA, por el estatuto catalán y por la reforma en los derechos cívicos. La derecha política no ha cejado en su papel de oposición; la calle ha sido tomada por la jerarquía de la Iglesia y la derecha social ha logrado golpear sobre la figura del presidente del gobierno.

En todo ese contexto al menos una noticia parece positiva. La economía está en buenas manos; nadie podrá decir que Zapatero ha improvisado; ha delegado todo el poder en un ministro de los gobiernos de Felipe González, que ha ganado el debate televisivo a Pizarro y encuentra toda clase de parabienes en el mundo económico y financiero. Solbes asiste también al mitin donde se promete solemnemente que no volverán los tiempos anteriores, que no repetiremos la triste historia de los años ochenta y noventa cuando se fracturó la antaño familia socialista entre el gobierno y el movimiento sindical.

A lo largo de estos dos años una y otra vez se la ha conminado al presidente del gobierno a ser un líder de verdad, a mirar por los intereses nacionales, a asumir la impopularidad imponiendo medidas crueles pero necesarias; sólo el que es capaz de confrontar con los más próximos es digno de llegar a los altares de los grande dirigentes. Recordemos el debate reciente en el congreso del partido socialista en Andalucía entre Felipe González y Candido Méndez donde la moderadora elogiaba la contundencia del anterior presidente frente a la pasividad del actual. Los líderes se miden por la capacidad de asumir riesgos y Zapatero estaba paralizado esperando a que escampara.

Pues bien entre unos y otros, entre las críticas internas y el misterioso dictado de los mercados ya lo han logrado. Ya han conseguido que el presidente del gobierno se desdiga de sus promesas electorales, se enfrente con su base social y rompa con sus aliados estratégicos. La sorpresa viene de que los que le conminaban a actuar de esta manera tampoco le aplauden; ahora insisten en que había que haberlo hecho antes, que ha demostrado su incompetencia y que es el momento de presentar la dimisión y marcharse o, al menos, de convocar elecciones generales.

Y el problema es que si todo fuera tan sencillo, si todo fuera producto de la incompetencia del equipo económico del presidente, y fuera seguro que con estas medidas vamos a recuperar el crecimiento económico, vamos a acabar con el paro, vamos a salir de la crisis, mucha gente por fin respiraría. Sería incluso posible reclamar la solidaridad de los instalados frente a los excluidos.

El problema es que las medidas de congelar las pensiones, parar las obras públicas, bajar el salario de los funcionarios, controlar el gasto de la ley de dependencia, son todas ellas medidas que no sabemos si son la interrupción provisional de un modelo o son, por el contrario, el preludio de algo mucho más grave. Ya no se oculta que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades no sólo los españoles sino todos los europeos desde hace muchos años; ahora se proclama que todos los elementos del modelo social europeo deben ser puestos en cuestión.¿ por cuanto tiempo?. Nadie lo sabe. Sólo nos dicen (el señor Trichet) que es la crisis más grave desde la primera guerra mundial.

Si es así es para echarse a temblar porque hay que poner encima de la mesa dos guerras mundiales, el Gulag, el Holocausto, Hiroshima. Pongamos que se trata de algo más modesto, que sólo se trata de poner fin al Estado del bienestar. Pongamos que se quiera decir que ya no volverá a ver pleno empleo, que es imposible la redistribución de la riqueza, que es impensable la democracia económica, que no hay posibilidad de tener garantías laborales, que hay que adelgazar el Estado, que acecha la privatización de los servicios públicos, y que nuestras pensiones corren un serio peligro.

Si esto es así, y cualquier lector atento podrá confirmar que no otra cosa es la que transmiten los líderes europeos, entonces hay que ser consecuentes y darnos cuenta de que no estamos ante un problema económico, estamos ante algo mucho más grave, estamos ante un problema civilizatorio. No hay que remontarse a la primera guerra mundial para recordar que el Estado del bienestar nace de un pacto entre la derecha y la izquierda, entre los empresarios y los sindicatos, entre socialdemócratas y democristianos, para evitar la fractura social de la Europa de los años treinta.

Hay que volver a recordar que en aquella Europa el liberalismo quedó puesto radicalmente en cuestión por el fascismo y por el estalinismo. Eran muchos los que pensaban que las democracias liberales no sobrevivirán al siglo de los extremos. Y a pesar de todo sobrevivieron y ganaron al nazismo y al fascismo y a pesar de ello Churchill, que había ganado una guerra, perdió las elecciones. Y comenzó un nuevo mundo, gracias a Keynes y a Beveridge, como explica muy bien Ignacio Sotelo en un libro reciente sobre el origen, el apogeo y el declive del Estado Social.

El pacto entre la democracia competitiva de partidos y el Estado del bienestar keynesiano ha constituido la gloria del modelo europeo, los treintas años de la denominada época dorada. Cuando se acepta que los mercados dictan la política, que la soberanía es una quimera, que los sindicatos son organizaciones anacrónicas, hay que recordar esta historia para darse cuenta que nos estamos jugando el futuro de la democracia.

No pudo volver la vieja democracia liberal tras la segunda guerra mundial porque no eran posibles las dos naciones, porque la clase trabajadora había sido decisiva para acabar con el fascismo y porque los derechos económico-sociales eran una conquista que las distintas fuerzas del espectro político aceptaban. Cuando hoy vemos como algunos jalean estar en una España intervenida y otros disfrutan cuando los líderes incumplen sus promesas electorales hay que recordar lo elemental. No es lanzando a los parados contra los funcionarios, ni a los trabajadores contra los inmigrantes como se consolida una democracia. La democracia requiere virtudes cívicas donde es imprescindible la solidaridad. Sin ella no es factible la cohesión social. Pero la solidaridad no se puede fundar en un mundo donde la élite de poder va aumentando continuamente su riqueza mediante toda clase de medidas financieras y fiscales mientras los funcionarios, los trabajadores con empleo, los sindicalistas, los médicos y los profesores, son los que aparecen ante la opinión pública como unos privilegiados.

Los clásicos de la sociología se quedarían impresionados viendo lo que nos está ocurriendo. Los responsables de la crisis se blindan más y más; los líderes políticos pierden toda autonomía mientras se les retuerce la mano; la soberanía salta por los aires; y los que aparecen como privilegiados son los que están sufriendo las consecuencias de la crisis. Evidentemente no las están sufriendo como las sufre el trabajador en paro, el excluido o el inmigrante sin papeles, pero lograr que la batalla sea entre los oprimidos, enfrentando a unos contra otros, es el último prodigio al que estamos asistiendo.

Un prodigio que puede seguir asentando el triunfo de las derechas políticas en Europa, que puede propiciar la victoria de la derecha política en España, pero que tiene un problema, que están poniendo en juego las bases de esa misma democracia. Europa, la Europa ilustrada y cosmopolita, la Europa que recogió lo mejor del liberalismo, la Europa que supo llegar a un acuerdo entre democristianos y socialdemócratas, se fundo en el recuerdo de una terrible guerra y en la convicción de que las instituciones políticas liberales no sobrevivirían auspiciando la desigualdad, fomentando el privilegio y practicando la insolidaridad. Sólo domesticando el capitalismo pudieron hacer que la democracia arraigara; hoy estamos asistiendo al proceso contrario, hoy vemos como los mercados arrodillan a la política y por ello tenemos que preguntarnos por el futuro de la democracia. Esa es la cuestión, estúpido, esa es la auténtica pregunta.

*Antonio García Santesmases, es miembro fundador de Izquierda Socialista-PSOE

19 de maig 2010

ES NECESARIA UNA EUROPA DIFERENTE


Manuel Moret*

La ofensiva que los mercados han lanzado contra el euro en las últimas semanas ha forzado a que los países miembros de la Unión Monetaria se movilizaran con rapidez. La carencia de un gobierno en condiciones de coordinar una política económica común, lo han suplido creando un fondo de 750.000 millones de euros para evitar la bancarrota de algunos de sus socios. La repetición de esa amenaza financiera, no es en absoluto descartable. Así, la política —es decir, el acuerdo— podrá frenar las pretensiones de esa dictadura de los mercados.

¿Pero qué política han impuesto los mercados tras el abordaje?: la recuperación a toda prisa de la estabilidad presupuestaria que se marcó en Maastricht, poniendo más énfasis en el recorte del gasto, que en mantener los estímulos para el crecimiento y el empleo. Nadie se percató de que lo acordado en 1992 fue un Pacto por la Estabilidad y el Crecimiento (PEC). Las prisas por escapar de las garras del lobo impidió a nuestros mandatarios europeos recordarles a esos inversores que los abultados déficit eran consecuencia de los fondos públicos que utilizaron para sacar al sistema financiero del sumidero al que el engaño y la estafa lo condujeron; que el apalancamiento y la escasez del crédito destrozó la economía real, cayendo así los ingresos públicos a la vez que obligaba a los gobiernos a afrontar los destrozos de una crisis que dejaba tras de sí a millones de parados. Y también se les pasó por alto establecer sólidas medidas económicas y jurídicas con las que hacer pagar tanto daño causado e impedir desastres futuros.

Esos mismos mercados siguieron dictando a los gobiernos cómo Europa debía atajar el déficit generado: reduciendo a la vez gasto social e inversión pública. Una vieja forma conocida de transferir los costes de la crisis a los más débiles. Es decir, la misma filosofía subyacente en la política conservadora: mercados desregulados, estados muy ligeros de equipaje, rebajas de los pocos impuestos que mantenemos y mucho beneficio privado. En definitiva neoliberalismo puro y duro.

Los estímulos públicos para fortalecer una demanda efectiva que genere crecimiento y empleo, ¡fuera! Eso pertenece al pasado y solo conviene utilizar para sacar del atolladero a bancos en apuros. Y una vez superados, a volver a lo de siempre: beneficios multimillonarios para los gestores y accionistas. La verdad es que no cabía esperar otra cosa de esta Europa neoliberal ampliada, a la que no acaban de agradarle los gobiernos progresistas. Los de Grecia, Portugal y España son tres excepciones bajo peligro de extinción, a veces por errores propios y también a una ciudadanía cada día más distante de la política.

La Europa del pacto social está en declive. Aquel esfuerzo centenario del movimiento obrero y del pensamiento progresista por garantizar distribución justa de la riqueza, solidaridad e igualdad de oportunidades para todos, parece que quiere caducarse, poniendo así en riesgo el futuro y permanente desarrollo de nuestro sistema democrático. Nos alejamos así de una Europa solidaria, de progreso y bienestar. Es necesario que los hombres y mujeres progresistas europeos, dejando temporalmente aquellos matices que pudieran dificultarlo, logren un amplio acuerdo democrático, ilusionante y movilizador, alternativa real al neoliberalismo.

Tarea que deberían impulsar la CES, las y los europarlamentarios progresistas y sus partidos, y las organizaciones cívicas con presencia en casi todos los países europeos. Sería abrir una gran ventana a la esperanza.

*Manuel Moret Gómez, es miembro de la Coordinadora de Attac-PV

16 de maig 2010

REIVINDICAR LA POLÍTICA, RECUPERAR LA DEMOCRACIA.

JUAN SOTO*

Mucho se ha escrito en relación con las duras medidas económicas anunciadas por el gobierno para hacer frente a la actual situación y la necesidad que comparto plenamente de reequilibrarlas adoptando medidas que extiendan la solidaridad de manera visible y clara implicando a los sectores mas poderosos de la sociedad, con la imposición sobre las grandes fortunas, los grandes empresas, y los bancos. De no ser así la explicación pedagógica a la sociedad es simplemente imposible.

Pero me gustaría en esta breve reflexión centrarme en la dimensión política y democrática de fondo que subyace en este tema. Los causantes ideológicos y económicos de esta crisis que en muchos casos actúan al margen del sistema, de la soberanía de los países democráticos, ejerciendo una presión indecente sobre los gobiernos legítimos y sus poblaciones no pueden ni deben diseñar las soluciones a esta crisis, sometiendo a través del chantaje a la ciudadanía democrática y a sus gobernantes.

En los primeros momentos de esta situación existía un gran consenso entre la izquierda y los sectores progresistas europeos, de la necesidad de introducir reformas estructurales sobre el capitalismo para recuperar el control político, económico y democrático, sobre unos agentes sin escrúpulos que no dudaron en exigir la salvación económica del sistema financiero que ellos mismos habían contaminado para amasar ilegalmente grandes fortunas especulativas. Este SOS para financiar con dinero público del Estado el saneamiento de las entidades financiera venía, paradojas de la vida, de quienes defienden en el terreno ideológico la no injerencia del Estado en la política y en la economía. Hoy la necesidad de alumbrar una alternativa al neoliberalismo en el terreno económico y al neoconservadurismo en el político no sólo es un derecho sino un deber moral y democrático.

Comprobamos que la realidad objetiva no es la base de las decisiones económicas, sino las amenazas de los de siempre sobre las economías nacionales, elegidas de maneras selectivas, para seguir actuando sin control a través de las enormes rendijas de las democracias occidentales para seguir manteniendo sus posiciones de privilegio de siempre.

Estamos ante un tema que debería trascender las ideologías clásicas, para convertirse en una prioridad democrática. Lamentablemente no parece que la derecha vaya a acompañar el impulso de estas reformas estructurales inaplazables para devolver a la ciudadanía el control político y económico de sus decisiones superando una situación de democracia amputada. Y este reto, o lo asume la izquierda o no se hará.

*Juan Soto, es Coordinador d'ESQUERRA SOCIALISTA-PSPV-PSOE y Concejal del Ayuntamiento de Valencia.

14 de maig 2010

POR UNA AUSTERIDAD JUSTA

IZQUIERDA SOCIALISTA-PSOE SE MANIFIESTA
A FAVOR DE UNA AUSTERIDAD JUSTA


Izquierda Socialista, corriente de opinión del PSOE, ante el plan de ajuste presentado por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el Congreso de los Diputados, siendo consciente de los graves momentos por los que pasa la economía española y de los ataques especulativos sufridos por el euro como moneda sobre la que gravita la economía europea, insiste en la exigencia de que las medidas de austeridad que se adopten sean efectivamente equitativas.

El Gobierno ha tomado la difícil decisión de acometer un recorte del 5% sobre el sueldo de los funcionarios, de congelar las pensiones –salvo las mínimas y las no contributivas- y de reducir significativamente las inversiones en obra pública, entre otras medidas, para entre 2010 y 2011 ahorrar 15.000 millones de euros más en el gasto público. Junto a eso, y en línea con lo apuntado por el presidente del Gobierno en su intervención ante el parlamento y por lo anticipado por otros miembros de su gabinete, consideramos absolutamente necesario proceder en el momento y la manera oportunos a llevar a cabo medidas de política fiscal encaminadas a incrementar los ingresos del Estado por la vía de impuestos a grandes fortunas y al patrimonio, de aumento de la fiscalidad de los bonos financieros y sobre los beneficios de bancos y grandes empresas. Por otra parte, hay que fortalecer las vías públicas de financiación, fundamentales para la activación económica. Tales medidas son imprescindibles para que sea verdad que el coste de la crisis no lo pagan sólo trabajadores y pensionistas.

Además del intento de estabilizar la moneda europea, gracias a los acuerdos de los gobiernos de la “Eurozona” y al fondo de 750.000 millones de euros constituido para ayudar a países de la misma con graves dificultades para afrontar su deuda, urgimos igualmente a nuestro Gobierno a que siga trabajando con empeño creíble por el buen gobierno económico de la UE, por la regulación del sistema financiero internacional, por el control de los hedge funds o fondos de alto riesgo, por una tasa a las transacciones financieras en el mercado global, por la erradicación de los paraísos fiscales y por el fortalecimiento del sistema financiero publico. Es necesario impulsar todo ello en la UE y en foros internacionales, como ha de ser en la próxima reunión del G 20 en Toronto.

Como el conjunto de la militancia del PSOE, manifestamos nuestra solidaridad con las trabajadoras y trabajadores afectados por las duras medidas de ajuste anunciadas por el Gobierno. Comprendemos asimismo la respuesta sindical a esas medidas, esperando que las movilizaciones anunciadas por UGT y CCOO, desde la responsabilidad y el principio de proporcionalidad que caracteriza a los sindicatos de clase, no impidan la continuidad del diálogo social.

Coordinadora Federal de Izquierda Socialista del PSOE
14 de mayo de 2010

13 de maig 2010

LA IZQUIERDA ECONÓMICA PLANTEA ALTERNATIVAS

Políticos e intelectuales no liberales ofrecen otras opciones para equilibrar el déficit


Impactados por el anuncio de las medidas de ajuste del presupuesto público del Gobierno, políticos y economistas contrarios a la doctrina económica liberal sacaron ayer sus calculadoras para demostrar que hay alternativa.

La principal sorpresa entre los intelectuales de la izquierda económica radica en que el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero haya concentrado todo el ajuste en el tijeretazo al gasto público, lo que afecta negativamente al PIB y por tanto al crecimiento, sin introducir fórmulas para equilibrar el presupuesto por la vía de los ingresos.

La repercusión del Impuesto sobre el Patrimonio, clave para recaudar más
.
Todos los consultados coinciden en bloque en considerar absurda la desaparición del Impuesto sobre el Patrimonio. "Su recuperación serviría para financiar el gasto de dependencia", apunta como ejemplo Alberto Montero, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga. En la misma línea, Alfredo Serrano, profesor de Economía de la Universidad Pablo Olavide de Sevilla, propone que se recupere al menos para niveles muy altos. Serrano reconoce que eliminar Patrimonio está en línea con lo que se ha hecho en toda la Unión Europea, pero recuerda que la diferencia estriba en que "España tiene establecido un tipo máximo para el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) muy por debajo de la media UE-15".

ICV propone un Impuesto sobre la Riqueza que sustituya al desaparecido sobre el Patrimonio y que gravaría "la tenencia de bienes muebles e inmuebles desde un millón de euros". Según sus cálculos, permitiría recaudar "2.250 millones de euros más al año".

De lo que se trata, explica Miren Etxezarreta, catedrática emérita de la Universidad Autónoma de Barcelona, es de "mirar dónde está el dinero en este país y tomar medidas que obliguen a utilizar parte para reducir la deuda pública". Otro de los puntos para lograrlo sería la reforma del IRPF. "En los últimos años se han reducido sistemáticamente los impuestos a las rentas más altas", comenta Montero. "Incluso cuando se veía que esto iba a llegar", en referencia a la situación actual de desequilibrio presupuestario, "no se hizo nada", añade. "En una década se ha pasado de gravar con un 56% las rentas más altas al 43%", recuerda Serrano.

Se propone elevar la fiscalidad a las empresas con más beneficios

ICV concreta en sus propuestas que la reforma del IRPF debería establecer "un nuevo tramo con un tipo marginal del 50% para las rentas superiores a 8.000 euros mensuales", medida que permitiría recaudar 2.940 millones más.

En el IRPF, Serrano recomienda fijarse también en el alto volumen de gastos deducibles que se han establecido y que introducen "bastante arbitrariedad, porque no responden a criterios de redistribución de la riqueza".

Carmen Torres, economista, apunta que el IRPF debería eliminar la fórmula de la declaración conjunta, que desincentiva el acceso de la mujer al mercado laboral. Suprimirla supondría 2.000 millones más para la recaudación.

La coincidencia es total también en la necesidad de gravar con un impuesto más alto el beneficio que obtienen los grandes patrimonios a través de las SICAV, instrumentos de inversión que sólo tributan con un 1%.

El siguiente foco de los economistas consultados se dirige a las empresas con mayores ganancias, que se han beneficiado de la rebaja en el Impuesto de Sociedades aplicada por el Gobierno del PSOE, la primera en toda la historia del impuesto. Según ICV, "aplicar un 35% a las empresas con base superior a 1.000 millones de euros, lo que afectaría a 14 firmas, supondría 2.500 millones adicionales de recaudación". "Hay mucha capacidad aún de incrementar la presión fiscal", comenta Etxezarreta recordando que "la media europea está en el 42% frente al 31% en España".

Para quien busca en la tiranía de los mercados el argumento para meter tijera, Montero, Serrano y Etxezarreta proponen obligar a la banca a comprar más deuda pública para mitigar los movimientos especulativos.

Por la parte del gasto, poco creen que se deba hacer. Etxezarreta recuerda que menos inversión es menos empleo y menos sueldo (también el de los funcionarios) significa menos consumo. La idea más repetida es la reducción del gasto militar, incluida la retirada de Afganistán, que supondría 400 millones al año, según ICV.

PUBLICO. ANA TUDELA MADRID 13/05/2010

10 de maig 2010

AVANCE VALIOSO EN LA DEMOCRACIA INTERNA DEL PSPV-PSOE

El pasado día 8 de mayo el Comité Municipal del PSPV-PSOE de Valencia Ciudad aprobó el Reglamento de la Comisión Ejecutiva Municipal.

En el Artículo 36 de ese Reglamento se establece que:

“El/la portavoz del grupo municipal socialista del Ayuntamiento de Valencia asiste a las reuniones del Pleno y de la Comisión Permanente de la Comisión Ejecutiva Municipal. Asimismo, el/la Secretario/a General de Jóvenes Socialistas asiste a las reuniones del Pleno de la Comisión Ejecutiva Municipal con voz y voto.

También, podrán asistir a las reuniones del Pleno de la Comisión Ejecutiva Municipal el coordinador/a de Izquierda Socialista como corriente reconocida en el Partido.”

Este Reglamento constituye un avance y un precedente a invocar en el seno de las Agrupaciones Locales del PSOE y del PSPV en las que esté presente Izquierda Socialista para tratar de conseguir el mismo estatus.

Valencia, 10 de mayo de 2010

IS-PSPV/PSOE

08 de maig 2010

LA UPM Y EL MEDITERRANEO

LA UNIÓN POR EL MEDITERRANEO (UPM) COMO CATALIZADORA DEL DESARROLLO SOSTENIBLE EN EL MEDITERRÁNEO


Andrés Perelló*

El proceso de Barcelona supuso, sin duda, un enorme progreso en la cooperación mediterránea a nivel político y comercial, pero sus ambiciones económicas y sociales no se han visto todavía concretadas. Es evidente que queda mucho por hacer para avanzar hacia un modelo global de desarrollo sostenible para toda la región euro-mediterránea. Por ello, la UpM será el principal instrumento superador de estas carencias, trabajando bajo el objetivo prioritario de desarrollar el máximo de mecanismos de cooperación entre los países de la región para reducir nuestras diferencias económicas, sociales y políticas.

La UpM está llamada a jugar un papel esencial en la búsqueda de soluciones a nuestros problemas comunes en ámbitos como el agua, la energía, el cambio climático o las cuestiones marítimas, entre otros. Reforzar el diálogo y la cooperación e instaurar un clima de confianza y de paz son elementos esenciales para la estabilidad y la seguridad de la región y, por lo tanto, para asegurar su sostenibilidad.

Para avanzar en el desarrollo sostenible, se debe dar prioridad a determinados ejes de cooperación, de los que vamos a hablar en esta mesa redonda:

- la cooperación energética, que convendría ampliar a otras fuentes de energía alternativa y reforzar las redes nacionales de energía;
- la cooperación en el sector de las PYMES, como herramienta indispensable para el desarrollo y la creación de empleo;
- la cooperación en el campo de la prevención de la contaminación marina;
- la cooperación en la cuestión del acceso al agua, incluyendo la prevención de conflictos en este campo;
- la cooperación en transferencia de tecnología, ciencias y educación, muy especialmente con el refuerzo de la Universidad Euro-mediterránea.

En este sentido, es esencial que no sufran más retrasos los proyectos Euromed que se refieren a la descontaminación del Mediterráneo, a los corredores marítimos y terrestres y al plan solar mediterráneo.

La cooperación medioambiental debe servir para garantizar el que es uno de los derechos humanos fundamentales: el derecho a la calidad de vida en un entorno adecuado. Las políticas medioambientales comunes, que contribuirán sin duda a mejorar las condiciones de vida de nuestros conciudadanos, también están en relación directa con la lucha contra la exclusión social. Se trata de favorecer un desarrollo económico equitativo entre las dos orillas del Mediterráneo, de manera que superemos las grandes disparidades sociales y económicas existentes.

En definitiva, tal y como el Parlamento Europeo ha subrayado en numerosas resoluciones, la consecución de un desarrollo sostenible para la región se basa en reforzar la dimensión social, cultural y civil de la cooperación euro-mediterránea y no limitarse, en esta nueva fase que se abre con la UpM, al establecimiento de simples acuerdos comerciales.

ALGUNOS DATOS SOBRE CONTAMINACIÓN Y CAMBIO CLIMÁTICO EN EL MEDITERRÁNEO

. La principal amenaza para el ecosistema mediterráneo son la alta concentración humana en sus costas y también el creciente tráfico marítimo, con el consecuente riesgo de vertidos por el transporte de crudo.

. El Mar Mediterráneo abarca más de 20 países de tres continentes.

. La población, en su conjunto, supera los 400 millones de personas distribuidas en 584 ciudades.

. Tiene 750 puertos turísticos y 286 comerciales. Los puertos petroleros son 82.

. Comprende más de 46 mil kilómetros de costas.

. Acoge la actividad de 13 plantas de producción de gas y 180 centrales termoeléctricas.

. La renovación de sus aguas superficiales lleva entre 80 y 100 años.

. El Mediterráneo es atravesado anualmente por más de 200 mil embarcaciones de grandes dimensiones.

. En las aguas mediterráneas se puede encontrar 38 miligramos por metro cúbico de alquitrán pelágico, contra 10 miligramos del mar de los Sargazos, 3,8 en el mar del Japón o los 2,2 de la corriente del Golfo de México.

. Entre 100 mil 150 mil toneladas de hidrocarburos terminan anualmente en las aguas del Mediterráneo.

. Desde 1985 se han registrado en el Mediterráneo 27 grandes accidentes con naves petroleras que han derramado más de 270 mil toneladas de hidrocarburos (el más grave fue el accidente del Haven, en 1991 frente a las costas de Génova y con el derrame de 134 mil toneladas de hidrocarburos). En el Mediterráneo se registran, además, un promedio de 60 pequeños accidentes, en los que 15 ven involucradas a naves que derraman petróleo o sustancias químicas.

. En el Mediterráneo hay actualmente 110 especies exóticas aparecidas debido al cambio climático. Sólo en el Canal de Sicilia fueron detectadas 10 nuevas especies originarias del Mar Rojo y 12 del Océano Atlántico.

* Andrés Perelló es Diputado al Parlamento Europeo, miembro de la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, y de la Delegación en la Asamblea Parlamentaria Euromediterránea.

05 de maig 2010

Ens prenen o som panolis?

Vicent Gisbert*

El diccionari defineix al «panoli» com «persona curta d´enteniment, ignorant». Bé, a vegades, llegint o sentint declaracions d´alguns polítics es té la sensació que als ciutadans ens prenem per panolis i ignorants que no sabem on tenim la mà dreta.Una mostra d´aquesta circumstància, és a dir, en prendre´ns com a panolis, la tenim en el conseller de Sanitat quan, fa uns dies, deia que no es pot parlar de «privatització» en la sanitat pública valenciana atés que es presta un servici públic i gratuït. Això faltava, que les empreses concessionàries de fer negoci —gestionar, diuen— amb la nostra salut, damunt d'embutxacar-se el beneficis, ens cobraren o penjaren als hospitals allò de «reservado el derecho de admisión»! Clar que donen un servici públic doncs, no pot ser d´altra forma per exigència constitucional però, baix ningú concepte és gratuït: hi ha que cobren, i ben cobrat, de tots per comprometre´s a prestar-ho. Però, a més, a fi d'any s´embutxaquen uns beneficis milionaris que són, també, de tots.

En definitiva, primer, el conseller ens vol fer creure, fent-nos uns ignorants, que apropiar-se d'uns beneficis econòmics que, de no haver optat per aquesta forma de gestionar la nostra salut, revertirien al sistema públic de salut, no és privatitzar i, segon, es creu tant intel·ligent, i a nosaltres tan ignorants, que pensa que disfressant el sant com en la pel·lícula «El jueves, milagro», de García Berlanga, aconseguirà enganyar-nos venent una realitat que no és tal.

Igual ocorre quan Francisco Camps, i els seus consellers, ens venen que el millor de la «política de grandes eventos» que porta a cap a la Generalitat, com la Fórmula 1 o la Copa del Amèrica, són els «beneficis socials» que genera. Açò dels «benefici socials» està molt bé però, per què aquells que sí que saben de beneficis com Fernando Roig, l'amo de la Fórmula 1 i el de la Copa del Amèrica no es conformen també amb els «beneficis socials» i, malgrat, reclamen beneficis en euros comptants i sonants?

Molts valencians renunciaríem als «beneficis socials» que ens pertanyen per la celebració, per eixample, de la carrera de Fórmula 1, per participar, en canvi, en el repartiment de beneficis en euros que la mateixa deixa en les ja forrades butxaques d´Ecclestone o el yernísimo Agag (per cert, algun dia sabrem quant ens costa als valencians les seues aventures empresarials relacionades amb l'automobilisme?).

Diuen els jugadors de cartes que moltes vegades el pitjor no és perdre, sinó la cara de fava que se't queda. Ací ens pot passar el mateix. Com la realitat, per molt que es disfresse, no hi ha qui la canvie, al fi, i a diferencia del final imposat per la censura franquista en la pel·lícula referida de García Berlanga, el verdader Sant no apareixerà per resoldre'ns els problemes i tindrem que, entre tots els panolis i com sempre, pagar les barrabassades d'uns pocs. Però, eixa és la conseqüència, no de ser panolis, sinó de practicar-ho!

*http://www.levante-emv.com/opinion/2010/05/05/

LAS LECCIONES DEL GOBERNADOR DEL BANCO DE ESPAÑA

Juan Torres
04 de mayo de 2010


El gobernador del Banco de España ha vuelto a intervenir en la vida pública, haciendo gala de que es una de las grandes figuras de la política española y no un simple técnico como dicen de sí mismos él y sus colegas. Y lo ha hecho también una vez más defendiendo las posiciones de la patronal y de los grandes bancos y grupos financieros a los que sirve. Mostrando igualmente que ni él ni la institución que gobierna son tan independientes como dice su estatuto.

Ahora afirma que hay que "extraer lecciones de Grecia". Una recomendación muy sensata que todos deberíamos seguir si no fuera porque las lecciones que extrae son del mismo tipo que las que extrae de cualquier circunstancia que sea, llueva o haga sol.
El gobernador no dice que haya que sacar lecciones de la política de los gobiernos conservadores que llevaron a Grecia a la ruina. Una política que es la misma que su institución defiende.

El gobernador no recomienda que saquemos lecciones de la especulacióin que se ha cebado sobre la economía griega en los últimos meses de mano de fondos especulativos que no buscan sanearla ni darle más estabilidad sino ganar miles de millones aunque sea a costa de que todo salte por los aires.

El gobernador no tiene que aprender ni nos recomienda a los demás que aprendamos a controlar a los bancos para que no vuelvan a provocar la crisis que ha obligado a que los gobiernos de medio mundo, entre ellos el griego, tengan que endeudarse hasta las cejas enriqueciendo así a la banca privada que provocó la crisis.

El gobernador no recomienda que saquemos lecciones del mal funcionamiento de la zona euro, de la falta de coordinación política o de la ausencia de instituciones y mecanismos que permitan hacer frente a los desequilibrios que, como en el caso griego, se puedan producir.

El gobernador no saca conclusiones de la falta de control de los bancos que estafaron al pueblo griego, o de la complicidad del Banco Central Europeo con los banqueros que se enriquecieron ocultando las cifras del déficit griego.

El gobernador tampoco extrae lecciones de la ceguera de los supervisores que como él no apreciaron lo que se venía encima a pesar de ser tan listos, de autoproclamarse depositarios de la verdad y de tener a su disposición los medios más privilegiados para seguir la coyuntura económica.

El gobernador no saca lecciones de la burbuja inmobiliaria y financiera que los bancos centrales como el suyo dejaron expandirse. El gobernador no nos dice que extraigamos lecciones de la deriva regresiva de las políticas fiscales de los últimos años.

El gobernador no extrae lecciones del incremento de la desigualdad de los últimos tiempos, ni le preocupa que el ahorro se haya estado dirigiendo hacia la especulación. El gobernador no extrae lecciones de lo que están haciendo los bancos con el dinero público que en lugar de utilizar para financiar la economía lo usan simplemente para mejorar sus resultados y repartir dividendos multimillonarios a sus accionistas.

El gobernador no extrae lecciones de lo que ocurre cuando los mercados se debilitan pr la precariedad en el empleo y los bajos salarios. El gobernador no saca conclusiones del hecho de que los bancos multipliquen artificialmente la deuda gracias al sistema de reservas fraccionarias que produce inestabilidad permanente y las crisis financieras recurrentes.

El gobernador no tiene nada que aprender del hecho evidente de que la plena libertad de movimientos de capital está generando la etapa de mayor y más dañina inestabilidad financiera de la historia. El gobernador no extrae lecciones de la falta de opacidad en la que actúan los bancos y los grandes financieros y su propia institución oculta la situación real de los bancos españoles engañando a la ciudadanía.

El gobernador no extrae lecciones de los problemas que plantea la cada vez mayor concentración del poder financiero y de la banca y se dispone a entregar en bandeja a los banqueros españoles parte del mercado que hasta ahora controlaban las cajas de ahorro. El gobernador mira a otro lado y no es capaz de extraer lección alguna de lo que ha supuesto no disponer de banca pública y dejar la financiación imprescindible de la vida económica en manos de los bancos privados.

No. De nada de esto extrae lección alguna el gobernador.

Las lecciones que según él hay que extraer del caso de Grecia es que en España se deben rebajar los derechos sociales reduciendo el gasto público público, y los derechos y los salarios de los trabajadores reformando las leyes que regulan el mercado de trabajo.

Esa es la única lección que según el gobernador del Banco de España, como según la patronal y los banqueros, debemos aprender los españoles. Una lección falsa con la que consuman un vergonzoso engaño a los ciudadanos porque ocultan a la ciudadanía que lo que ha pasado o pase con las cuentas del Estado o en el mercado de trabajo no es causa sino efecto de lo ocurrido en el sector financiero y en el mercado de bienes y que por tanto es en estos espacios en donde se debe actuar.

Concretamente, reduciendo los derechos, los privilegios y el poder de los financieros, de los banqueros y de la gran patronal y no de los trabajadores de a pie. Conseguirán lo que se porponen si la ciudadanía no se moviliza y se enfrenta a ellos con decisión. Pero yo no pierdo la esperanza de que así sea y de que, en Grecia, aquí y en todos los sitios, se ponga algún día de relieve el latrocinio que están llevando a cabo los banqueros y la complicidad vergonzosa de estos funcionarios que en lugar de servir al Estado y a los ciudadanos trabajan a su servicio.

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02 de maig 2010

Motivar e integrar a los sectores de la cultura desde las acciones del PSPV-PSOE

Intervención de Maite Ibáñez, miembro de la Comisión Ejecutiva Municipal de Valencia, en la Conferencia Política Municipal celebrada el 24 de abril de 2010.


Es necesario, desde la autocrítica, analizar qué medidas reales podemos desarrollar en el contexto actual.

En primer lugar, cuando hablamos de gestión cultural como elemento de intermediación y al servicio de sus protagonistas, es necesario plantear su definición, es decir, quiénes son los actores o protagonistas de la acción cultural. Porque, si la derecha compra cultura, es decir, ni la produce ni la genera, ¿cómo podemos crear un clima favorable para motivar, desde las instituciones, la producción cultural? Estas medidas deben evitar la fuga de artistas, escritores, músicos, etc. que, o bien se marchan a otra ciudad o permanecen aislados, sin ofrecer este potencial cultural generado naturalmente, sin duda, bajo otro marco.

La creación artística debe nacer desde el propio tejido. Por esta razón subrayaría la doble necesidad: ¿cómo tenemos que recibirlo y cómo tenemos que potenciarlo?

En cuanto a la formación de esos agentes, no hay que olvidar la configuración del sector y su construcción a posteriori. Es decir, los futuros agentes culturales, profesionales que parten de las universidades, en ocasiones, trabajan desde programas obsoletos, faltos de dotación, actividad y apertura hacia el exterior. En este sentido la Universitat de València necesita una clara modernización.

En segundo lugar, se ha planteado la participación de la ciudadanía. Debemos reflexionar sobre cómo llegamos a la óptima participación. Como primera medida, la creación de mesas de trabajo y nuevas conferencias políticas donde invitemos a profesionales que puedan sumar ideas y plantear deficiencias. Considero fundamental establecer las bases de la relación entre todos los agentes implicados: artistas, profesionales, gestores, ámbito privado y ciudadanía.

Además, vivimos en un momento asociativo, donde cada vez más sectores reclaman una participación más abierta. Por esta razón, las mesas de diálogo intersectoriales celebradas periódicamente tienen que servir de marco consultivo, de verdad. En estos momentos, con el gobierno del Partido Popular estos grupos ni siquiera son citados para “cubrir el expediente”. Sin embargo, desde los sectores profesionales de toda España están trabajando en la construcción del Manual de Buenas Prácticas.

Como tercera medida, y concretamente cuando hablamos de las dotaciones en centros culturales, bibliotecas, etc. hay que ampliar el lugar de la cultura a otras áreas sociales. Por ejemplo, los hospitales públicos en Valencia carecen del servicio de bibliotecas que permitan tanto al enfermo como a los familiares que le acompañan poder disfrutar y acceder a ese servicio.

En un cuarto punto, revisamos las universidades populares que no sólo presentan una deficiente dotación de material, profesorado e instalaciones, que impiden cubrir la demanda cultural de ese sector de la población. Es alarmante que los contenidos se integren en programas absolutamente anquilosados. Desde hace 5-6 años parece que fuera de asignaturas como bailes de salón, corte y confección o cultura general no haya más vida. Nuestros mayores merecen otro tratamiento, otra calidad en la enseñanza y nuevas metodologías y programas que les acerquen a la realidad y necesidades actuales.

Las infraestructuras, contenedores y lugares para la cultura ya están construidos. Es decir, no hay necesidad de multiplicar la presencia de museos (ya tenemos el IVAM, el San Pío V, el Museo de la Ciudad…), ni auditorios (construimos el Palau de la Música). El problema es que algunos de estos edificios presentan graves deficiencias en su estructura (grietas, humedades, abandono…). Valencia tiene edificios estupendos, un excelente tejido patrimonial, barrios históricos como el Cabañal. El problema es su general abandono y poco cuidado. En el caso de los museos nos encontramos con deficiencias en su contenido (con programaciones de muy bajo nivel) y en su continente (edificios poco cuidados), en los que, además, tenemos que pagar una entrada cada vez que queremos visitar.

A partir de la recuperación de nuestra ciudad como históricamente ha sido, ciudad de la singularidad, abierta al mar, con su diversidad cultural, podremos traducir nuestro patrimonio en un valor cultural. Es decir, es necesario favorecer la convivencia con otras comunidades, inmigrantes, minorías religiosas, que debemos integrar en el tejido cultural. En este sentido, es importante el apoyo a las instalaciones deportivas, como herramienta de convivencia. El llamado ocio alternativo vinculado a la animación sociocultural, la salud y el deporte.

Por tanto, los socialistas debemos generar una alternativa de política cultural apoyada en valores. La respuesta a las necesidades en el sector de la cultura nace de la construcción de una alternativa real a partir de nuestra propia identidad. Para ello, y como primera medida, la suma de agentes de intervención tiene que ser extensible a todos. A partir de entonces podremos definir claramente qué cultura queremos. ¿Queremos una cultura apoyada en valores, en modernización, en una clara apertura a la ciudadanía, en la defensa del patrimonio…?

Retomando el comienzo de esta intervención, debemos reflexionar sobre cómo generar motivación en los sectores culturales, y de esta forma favorecer la integración en las actividades planteadas desde el PSPV-PSOE. La ciudad está dormida y los sectores culturales desencantados. Sólo tenemos que recordar las últimas concentraciones de denuncia, contra la censura en el MuVIM y Canal 9, o en apoyo a la recuperación del barrio del Cabañal. Como resultado, contamos con una participación baja.

El problema principal es la inexistencia de una conciencia de la carencia. En medio de este clima de adormecimiento debemos reivindicar la cultura como un producto principalmente humano (y no económico), que integre la ciudad en los ciudadanos y viceversa. En definitiva, recuperar el espíritu que en los 90 situó a Valencia a la cabeza del panorama cultural dentro y fuera de nuestras fronteras. Pero el planteamiento de este tipo de discursos no debe hacernos caer en demagogias, sino generar actividades que sumen propuestas de profesionales, colectivos y ciudadanos. Configurar una futura mesa de trabajo donde la participación y consulta aporten nuevas voces y generen ilusión e iniciativas de cambio.