31 de juliol 2010

CUANDO NOS ASALTAN NUESTROS FANTASMAS

Angel Sánchez

Los fantasmas están al acecho. La autorecriminación por creer que se debe hacer más de lo que se está haciendo es uno de ellos. La incomodidad e incluso el astío ideológico es otro. El pensar y creer que no estamos donde debiéramos es uno de los más insistentes. Lo mejor para combatirlos es tener uno o varios alter egos para reconfortarse. Yo los tengo y lo agradezco, no sabéis hasta que punto.

Hacemos lo que podemos, casi siempre. Evidentemente siempre se podría llegar más lejos, pero eso en la mayoría de ocasiones no depende de nosotr@s como militantes individuales. ¿Tenemos que hacer un esfuerzo?. Si, pero midiendo las consecuencias y marcándonos los límites ( no solo políticos sino personales para no acabar quemados y abandonando).

Sobre el astío ideológico, que decir... Pues que el socialismo es así de autoexigente. Se instala en nuestra cabeza y, como dice uno de mis "alter egos", dibuja un comic que solo es eso; un comic ideológico sin ninguna transferencia a la realidad. Debemos de ser conscientes y valorar nuestras fuerzas en contraste con las de los adversarios internos que, siendo compañeros, defienden otras políticas y otras ideas que difieren de lo que consideramos una política de izquierdas y progresista.

Pensar y creer que estamos incómodos en la organización donde hemos decidido militar es el último de mis fantasmas, pero el combate ya lo he librado en muchas ocasiones y en esta, no estoy dispuesto a ceder: estoy donde quiero estar y por lo que quiero estar. He dicho en multitud de ocasiones que, si Izquierda Socialista no existiera, yo no estaría en el Partido, por eso, estoy muy agradecido a ese puñado de Socialistas que, contra viento y marea, con errores y aciertos, han mantenida viva una mínima llama de esperanza para los socialista en el PSOE. La lucha es larga, dura y pesada. Debemos estar dispuestos a priorizar, renunciando a ideas o propuestas de forma temporal. Debemos ser inteligentes. Coherentes con nuestras ideas pero inteligentes en su aplicación.

Entiendo a los que, cansados de reveses deciden abandonar, pero esta es mi última etapa en la larga carrera de fondo que ha sido en mi vida la militancia política, y no estoy dispuesto a renunciar, ni a mis ideas ni a mejorar la sociedad a través de las reformas que sean precisas, aunque esto requiera postponer los grandes objetivos. Con la paciencia que sea necesaria, con la templanza y la humildad de reconocer los errores, sin orgullo de haber acertado y sin regodearse en el error de otros, desde la lealtad, pero si con el orgullo de pertenecer a un grupo, a una corriente que tras treinta años luchando, todavía sigue viva y muy viva.

SALUD Y SOCIALISMO.

Publicado por Esquerra Socialista El Campello.30 Julio 2010
http://esquerrasocialistaenelcampello.blogspot.com/

23 de juliol 2010

FEDERALISMO

La decisión del Tribunal Constitucional es la última de muchas otras que han ido agotando el pacto de la transición del franquismo, por el que se aceptó la Monarquía y se constituyó el Estado de las Autonomías pero que negó el derecho de autodeterminación. El Estado actual y su entramado institucional está configurado para evitar que lo que el pueblo decida se convierta en ley. Y eso es un evidente recorte de los derechos democráticos. El tribunal Constitucional no puede estar por encima de la voluntad del pueblo

La defensa de los derechos nacionales no nos hace olvidar la crisis económica que sufre el pueblo trabajador, con los millones de parados o la reforma laboral que quieren implantar. En particular no me olvido de quienes en Madrid han votado la reforma laboral y aun quieren imponer medidas más duras contra el pueblo trabajador. No se puede seriamente defender los derechos nacionales y al mismo tiempo recortar los derechos sociales del pueblo trabajador. La convocatoria sindical de una huelga general el próximo 29 de septiembre es la respuesta.

Mi postura siempre ha sido clara, soy federalista, por lo tanto entiendo este país como una suma de territorios con diferencias pero que puedan entenderse y que debe ser lo que cada uno de ellos quiera ser, por encima de imposiciones, todo ello encajado en un estado plural. Lo que no ha quedado claro es la visión desde la izquierda. Y es que en la izquierda hay posiciones que también minimizan el federalismo y lo someten a un internacionalismo como si ambas cosas fueran incompatibles. Todavía hay una izquierda jacobina a la que las autonomías y el federalismo les produce alergia. Una izquierda jacobina que defiende un estado centralista indivisible incapaz de entender que es compatible la solidaridad con el reparto territorial del poder.

La presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, se ha pronunciado este viernes sobre la reforma de la Constitución, asegurando que "hay que reformarla", ya que de lo contrario "no hay futuro posible". Sus palabras textuales fueron: "La Constitución de 1978 ha propulsado cambios sociales importantísimos. Pero debe tener una continuidad como la tuvieron las Constituciones del siglo XIX y del XX, y para que se desarrolle su potencialidad debe ser reformada. Si no, no hay futuro posible".

Ante la voluntad del pueblo solo entra la alternativa de reformar la Constitución y caminar hacia un Estado Federal.

José María Domínguez, miembro de IS-PSPV

El Dissabte. Benicarló, 18-07-2010

17 de juliol 2010

RESOLUCION SOBRE CATALUNYA

RESOLUCION DE LA COORDINADORA FEDERAL DE IS-PSOE


La Coordinadora Federal de la corriente de opinión de Izquierda Socialista-PSOE, reunida en Madrid el día 16 de julio, a propuesta de los compañeros de la corriente de Catalunya, ha acordado la siguiente

RESOLUCION DIRIGIDA AL COMITÉ FEDERAL DEL PSOE,

Es necesario reconocer la trascendencia que tiene que más de un millón de ciudadanos hayan salido a la calle en Barcelona el pasado 10 de julio. Unos convocados por las instituciones de la Generalitat para protestar la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut de Catalunya. Otros, reafirmando “somos una nación” y la necesidad de avanzar o dar un paso decisivo hacia la “independencia”.

Ante ello, hemos de seguir denunciando al PP tanto por presentar la demanda de inconstitucionalidad del Estatut, como por la actitud de oponerse a la renovación de los cargos caducados del Tribunal Constitucional. Igualmente, reiteramos a los órganos de dirección del PSOE la necesidad de avanzar decididamente hacia un desarrollo federal de la Constitución.

Pensamos que el giro político producido en Cataluña, sumado al contexto actual de crisis, obliga a:
1.- Un mayor entendimiento entre los proyectos políticos de los socialistas a nivel estatal y a nivel de la nación catalana, para diseñar e impulsar una estructura federal del Estado. Es necesario, igualmente, renegociar entre los gobiernos central y catalán ciertos aspectos clave del Estatut derivados de la sentencia del TC (justicia, lengua, nación, etc.)

2.- Propiciar un amplio trabajo político en Catalunya y en el Estado explicando que el socialismo tiene modelo territorial propio: el federalismo. Un modelo que permite una unidad basada en el respeto a la pluralidad de naciones, nacionalidades y regiones existentes, y que puede garantizar un proyecto estatal sostenible, más viable y solidario

3.- Orientar con preferencia la actividad política y pedagógica de las instituciones públicas y del Partido hacia un serio compromiso contra el paro y por la creación de empleo, contra reformas laborales y ajustes estructurales regresivos, por un fortalecimiento del sector publico financiero, por una reforma fiscal progresiva, contra el fraude fiscal, por la imposición de un impuesto bancario, al patrimonio y a las grandes fortunas, por la erradicación de los paraísos fiscales y contra el movimiento especulativo de capitales.

12 de juliol 2010

DESPRESTIGIAN A VALENCIA LOS QUE NO PAGAN LOS TRAJES Y LOS ´PELUCOS

ANDRÉS PERELLÓ: ´DESPRESTIGIAN A VALENCIA LOS QUE NO PAGAN LOS TRAJES Y LOS ´PELUCOS´

Finalizado el semestre de la presidencia española de la UE, el eurodiputado valenciano del PSOE Andrés Perelló hace balance del trabajo realizado, que el Consell critica porque, dice, "no tiene ni puñetera idea de Europa". Adelanta que está dispuesto, con la eurodiputada Josefa Andrés, a comparecer en las Corts y exponer su labor. Es el "examen" al que el PP quería someter a Leire Pajín. "Lo que quería el PP era hacerle un auto de fe", matiza el parlamentario.

- El Consell denuncia que el Gobierno ha ignorado a la Comunitat durante la presidencia española de la UE...
Quien ha pasado de largo por la Unión Europea y por la presidencia española es el Consell, que no se entera de nada porque tiene que dedicar todo su tiempo a tapar la corrupción que lo invade como una epidemia. La presidencia ha sido acreditada por Barroso y por todos los grandes líderes europeos por su efectividad y por haber sido la más resolutiva en el tiempo más difícil. Entre esos líderes no estaba Camps, no fue consultado.

- Sin embargo, actos en la Comunitat Valenciana...
Se han hecho en Valencia, en Alicante. Ha habido nueve encuentros de nivel en materias como seguridad ciudadana y colaboración internacional; cítricos y salud; o el Plan de energía solar del Mediterráneo. También tuvo lugar la reunión internacional de mujeres. Se han hecho más que en otras regiones, lo que pasa es que, como los dirigentes del PP no valoran más que lo que hacen ellos, ni siquiera los han anotado. Lo que se ha hecho en la Comunitat multiplica por diez lo que se hizo en el semestre que correspondió a Aznar y no abrieron el pico.

- Se ha criticado que no ha habido acuerdos estrella.
Hemos puesto en marcha el servicio exterior [embrión de diplomacia europea]; hemos estrenado el Tratado de Lisboa, pese a estar dos meses sin Comisión Europea; se ha presentado la propuesta de gobernanza económica; ha salido una directiva sobre transplantes; se ha aprobado el acuerdo con EE UU sobre transferencia de datos bancarios para combatir mejor el terrorismo... Y eso, en tiempo de crisis económica. Pero Camps y el Consell, que no tienen ni puñetera idea de Europa, no saben ni lo que se ha hecho aquí.

- Ha denunciado el reparto de las ayudas de la UE para desarrollo rural a los ayuntamientos del PP y anuncia que quiere llevar la "manipulación" de Canal 9 a Bruselas. ¿No teme que lo acusen de irse fuera para dar mala imagen a la Comunitat, como ocurrió con el urbanismo valenciano?
Que me acuse el PP de algo, me da risa porque quien desprestigia la Comunitat son, por este orden, los que se gastan el dinero público en saraos, 'pendoneos' privados y grandes eventos que no sabemos a quién sirven; los que no pagan los trajes y los 'pelucos' que lucen; los reparten las subvenciones entre amiguetes. Todos esos son los que desprestigian la Comunitat, y no hace falta que diga quiénes son. Yo no me dedico a eso sino a poner las cosas en su sitio y a impedir que el dinero de los españoles y los europeos se reparta entre cuatro amiguetes del presidente [Francisco Camps].

JUANJO GARCÍA GÓMEZ. LEVANTE-EMV. 12 julio 2010

09 de juliol 2010

NEOLIBERALISMO OBLIGATORIO

Ignacio Ramonet*

“Inclina la cerviz, altivo sicambro; adora lo que quemaste y quema lo que adoraste", ordenó el obispo Remigio al bárbaro Clodoveo cuando tuvo éste que convertirse al cristianismo para ser rey de Francia. Y eso mismo parecen haberle exigido al socialdemócrata José Luis Rodríguez Zapatero, los jefes de Gobierno del Eurogrupo, en Bruselas, el 7 de mayo pasado, cuando se sumaron al Fondo Monetario Internacional (FMI) y a los mercados financieros para obligarle a renegar de toda veleidad social, y a convertirse en el acto al credo neoliberal.

Apenas cinco días después, con el fanatismo de los conversos (mas con pretendido " desgarro interior "), el Presidente del Gobierno -que afirmaba, en 2004, "gobernaré para los más débiles", y reiteraba, en 2008, "gobernaré pensando en los que no tienen de todo"- anunciaba un plan de ajuste terriblemente impopular. Cinco millones de pensionistas, tres millones de funcionarios, cientos de miles de ancianos necesitados de asistencia y medio millón de futuros padres de 2011 padecerán las consecuencias del brutal recorte.

Al mismo tiempo, otros jefes de gobierno socialdemócratas, en Grecia y en Portugal, se veían también forzados a ir a Canossa, a retractarse y humillarse, y a acatar las tesis ultraliberales que hasta entonces, en principio, habían combatido.

Insólito cambio. Porque hace menos de dos años, después de la quiebra del banco Lehman Brothers en Estados Unidos, los partidarios del neoliberalismo estaban derrumbados y a la defensiva. Ellos eran quienes renegaban entonces. La "crisis del siglo" parecía demostrar el fracaso de su ideología de la desregulación, y la necesidad de recurrir de nuevo al Estado para salvar la economía y preservar la cohesión de la sociedad.

Los Gobiernos, incluso los de derechas, recobraban su función de actores primordiales del área económica; nacionalizaban entidades financieras y empresas estratégicas, inyectaban masivamente liquidez en el sistema bancario, multiplicaban los planes de estímulo... Tanto gobernantes como economistas se felicitaban por esas decisiones que correspondían a las lecciones sacadas de la crisis de 1929, cuando se demostró que las políticas de deflación, de austeridad y de restricción del crédito condujeron a la Gran Depresión.

Por eso, en otoño de 2008, todo el mundo anunció el "regreso a Keynes". Estados Unidos lanzó un plan de rescate de los bancos de 700.000 millones de dólares, seguido de otro de 800.000 millones de dólares. Los Veintisiete de la Unión Europea (UE) se pusieron de acuerdo en un paquete de estímulo de 400.000 millones de euros. Y el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, constatando, en noviembre de 2008, que "los tres años consecutivos de superávit presupuestario nos permiten ahora incurrir en déficit sin poner en riesgo la credibilidad de las finanzas públicas", anunció un ambicioso Plan de Estímulo a la Economía y al Empleo de 93.000 millones de euros.

Además, en varias Cumbres del G-20, los dirigentes de los Estados más poderosos decidían terminar con los paraísos fiscales, controlar los fondos de alto riesgo ( hedge funds ) y sancionar los abusos de los especuladores causantes de la crisis. José Manuel Durão Barroso, Presidente de la Comisión Europea, declaraba: "Las autoridades políticas no toleraremos nunca más que los especuladores vuelvan a levantar cabeza y nos arrastren a la situación anterior".

Y sin embargo, hemos vuelto a la situación anterior. De nuevo los mercados y los especuladores tienen la sartén por el mango. Y las autoridades políticas se arrodillan. ¿Qué ha ocurrido? El peso de la deuda soberana consentida por los Estados para salvar a los bancos (1) ha servido de pretexto para un espectacular cambio de situación. Sin el mínimo reparo, los mercados y la especulación financiera, apoyados por las agencias de calificación (totalmente desacreditadas hace apenas unos meses), atacan directamente, en el seno de la UE, a los Estados endeudados, acusados ahora de vivir por encima de sus posibilidades. El objetivo principal es el euro. El Wall Street Journal (2) reveló que un grupo de importantes responsables estadounidenses de hedge funds , reunido el 8 de febrero en un hotel de Manhattan, habría decidido aliarse para hacer bajar la moneda única europea a 1 euro frente a 1 dólar. En aquel momento el euro valía 1,37 dólares; hoy ya sólo vale 1,22 y sigue amenazado...

Los mercados quieren su revancha. Y reclaman, con más vigor que nunca, en nombre de la "indispensable austeridad", el desmantelamiento de la protección social y la drástica reducción de los servicios públicos. Los Gobiernos más neoliberales aprovechan para exigir mayor "integración europea" en cuyo nombre tratan de forzar la adopción de dos instrumentos que no existen: un gobierno económico de la Unión y una política fiscal común. Con el apoyo del FMI, Alemania ha impuesto planes de ajuste a todos los miembros de la UE (Grecia, Portugal, España, Italia, Francia, Reino Unido, Rumanía, Hungría, etc.) cuyos Gobiernos, de pronto obcecados por la reducción del gasto público, han acatado sin rechistar. Aunque ello amenace a Europa con caer en una profunda Depresión

En la misma línea, Bruselas desea sancionar a los países que no respeten el Pacto de estabilidad (3). Berlín pretende ir más lejos y añadir una sanción altamente política: la suspensión del derecho de voto en el Consejo europeo. Con un claro objetivo: ningún Gobierno debe salirse del carril neoliberal.

En el fondo, ese es el saldo político de la actual crisis de la deuda soberana: no parece quedar espacio, en el seno de la UE, para ninguna opción de progreso. ¿Admitirán los ciudadanos semejante regresión? ¿Puede aceptarse que quede descartada cualquier solución democrática de izquierdas de impulsar al avance social?

Notas:
(1) Un informe de la Comisión Europea señala que el total de fondos comprometidos para los bancos asciende a 3,3 billones de euros, o sea ¡el 28% del PIB de la UE!, El País , Madrid, 20 de junio de 2010.
(2) The Wall Steet Journal , Nueva York, 26 de febrero de 2010. http://online.wsj.com/article/ SB10001424052748703795004575087741848074392.html
(3) Adoptado en 1997 y que limita a 3% del PIB el déficit público.

*LE MONDE DIPLOMATIQUE. Jueves 08 de Julio de 2010

06 de juliol 2010

JULIO DE 1936

JULIO DE 1936

Josep Fontana*

Santos Juliá expone en un artículo publicado en El País el 25 de junio una tesis sobre la naturaleza de la Guerra Civil española que puede resumirse en la frase con que el propio periódico la sintetiza: “Las matanzas en el bando antifranquista durante la Guerra Civil no fueron de los republicanos, sino de los partidarios de una revolución social que, de haber triunfado, también hubiera supuesto el fin de la República”.

La tesis no es nueva. Es la de los sublevados –que pretendían que su objetivo era prevenir una imaginaria insurrección comunista–, la de la carta colectiva de los obispos o la del revisionismo neofranquista de nuestros días. No es de extrañar que la caverna de Intereconomía haya reaccionado con voces de júbilo para celebrar el regreso del hijo pródigo a la verdadera fe.

Tengo demasiado respeto a Santos Juliá como para despachar este asunto de la manera simplista en que lo hace Intereconomía; pero no puedo evitar la expresión de algunas discrepancias. Lo que había en España el 18 de julio de 1936 era un régimen democrático empeñado en una política reformista, definida así en el pacto del Frente Popular: “La República que conciben los partidos republicanos no es una República dirigida por motivos sociales o económicos de clases, sino un régimen de libertad democrática, impulsado por razones de interés público y progreso social”. Los “partidos obreros” habían aceptado estos límites por unas razones que Martínez Barrio expuso claramente en 1937: “El pacto del Frente Popular fue una necesidad política y moral, tanto para los partidos republicanos como para las organizaciones obreras. Advertían aquellos la rápida desintegración de las esencias del régimen y el peligro, cada vez más cercano, de que la Constitución del año 31, violada con reiteración, fuera abolida definitivamente. Los partidos obreros observaban, a su vez, que el terreno legal donde la derecha quería colocarlos les traería desastre idéntico al sufrido por las clases trabajadoras en Alemania y Austria”.

Aunque hablasen de revolución para azuzar los miedos de la derecha, los militares y sus asociados se sublevaron en realidad contra la democracia republicana. Lo dicen sus primeros textos internos, como el de Mola, que proclama: “Es lección histórica, concluyentemente demostrada, la de que los pueblos caen en la decadencia, en la abyección y en su ruina cuando los sistemas de gobierno democrático-parlamentario, cuya levadura esencial son las doctrinas erróneas judeo-masónicas y anarco-marxistas, se han infiltrado en las cumbres del poder”. Lo que debía hacerse era “un corte definitivo, un ataque contrarrevolucionario a fondo”, de modo que en el futuro “nunca debe volverse a fundamentar el Estado ni sobre las bases del sufragio inorgánico, ni sobre el sistema de partidos (…), ni sobre el parlamentarismo infecundo y nocivo”. De forma más expresiva lo decían los militares de su entorno, que, como nos cuenta su secretario en la primera versión de sus recuerdos, sostenían que “hay que echar al carajo toda esta monserga de derechos del hombre, humanitarismo, filantropía y demás tópicos masónicos”, lo que ejemplificaban con “la limpia que hay que hacer en Madrid entre tranviarios, policías, telegrafistas y porteros”.

Cuando se analiza la violencia inicial del levantamiento, se puede ver que se trata sobre todo de asesinatos preventivos, movidos por el deseo de desarticular hasta sus raíces la sociedad republicana. Se mata a alcaldes y concejales, a sindicalistas o a maestros de escuela. ¿Cómo explicar de otro modo el asesinato en los primeros días de tantos maestros de escuela? ¿O el hecho de que hubiese tantas víctimas en provincias que votaban tradicionalmente a las derechas y donde el movimiento había triunfado sin resistencia? No eran víctimas de una guerra civil que no existía aún cuando sus muertes fueron decididas, sino de un proyecto de exterminio colectivo.

En un balance sobre la violencia roja y azul que aparecerá próximamente, José Mª García Márquez ha reconstruido la realidad de los asesinatos del verano de 1936 en la provincia de Sevilla. Se trata de hombres y mujeres que murieron sin dejar rastro, no porque fuesen víctimas de actos incontrolados, sino porque hubo una voluntad deliberada de ocultación. Una de las aportaciones más interesantes de su investigación es la certeza de que las autoridades de la revuelta tenían exacta noticia de cada muerte que se producía.

Esta primera oleada salvaje de los muertos en los descampados y en las cunetas, realizada cuando no había motivo alguno que pudiera legitimarla, es la que revela con más claridad la naturaleza y el sentido de esta violencia fundacional. Después empezó una Guerra Civil que desbordó el proyecto político republicano y dio paso a una situación nueva, en que el análisis de la violencia de ambos bandos debe hacerse sin duda con algunas de las cautelas que preocupan a Santos Juliá. Pero la suposición de que la crisis del proyecto del Frente Popular se hubiese producido de todos modos sin la provocación inicial de la revuelta no aparece justificada por el estudio de lo que ocurrió en la primavera anterior. Y, privada de esta legitimación, la violencia azul del verano de 1936 resulta ser el mayor crimen colectivo de la historia de España: un crimen contra la humanidad que no tiene amnistía ni perdón.

*Josep Fontana, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es catedrático emérito de Historia y dirige el Instituto Universitario de Historia Jaume Vicens i Vives de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. Maestro indiscutible de varias generaciones de historiadores y científicos sociales españoles, investigador de prestigio internacional e introductor en el mundo editorial hispánico, entre muchas otras cosas, de la gran tradición historiográfica marxista británica contemporánea, Fontana fue una de las más emblemáticas figuras de la resistencia democrática al franquismo y es un historiador militante e incansablemente comprometido con la causa de la democracia republicana y el socialismo.

Público, 29 junio 2010

01 de juliol 2010

¿Y CÓMO ESTÁN USTEDES CON LA CRISIS?

Jaime Rosario y Mª Eutropia Salinas*

Hace un par de días una amiga nuestra nos comentaba la inquietud que se estaba dando en Argentina en relación a la situación económica en España y preguntaba por email: ¿Y cómo están ustedes con la crisis? Intentamos explicarle que el fondo de la cuestión es que para que los Mercados recuperen la confianza, la tienen que perder los ciudadanos.

La reciente huelga de empleados públicos se convocó en protesta por los recortes del gasto público anunciados por el Gobierno por exigencia de la UE de una fuerte e inmediata reducción del déficit público (a costa de reducir los salarios de funcionarios, congelar las pensiones para el próximo año y frenar las inversiones en obras y servicios públicos), al objeto de recuperar la confianza de los mercados financieros. Todo esto significa que dos importantes colectivos que contribuían a sostener la actividad económica por el gasto privado, al disponer de ingresos seguros, van a contar con menos recursos para mantener el consumo interno y van a ahorrar más en previsión de males mayores. La segunda consecuencia es que el tirón de las políticas keynesianas que se estaban impulsando para la reactivación económica y el empleo, sencillamente, se han ido al traste.

Y todo ello se está haciendo en toda Europa para equilibrar las cuentas públicas que se desnivelaron con la crisis económico-financiera al endeudarse los Gobiernos para rescatar al Capital Financiero-especulador responsable de tal crisis mundial. Curiosamente estos no solo se han recuperado sino que aun ganan más y más cada día a costa de especular contra la Deuda Pública, logrando incrementar los intereses que van a percibir, al tiempo que rinden a los Gobiernos que se encuentran impotentes para poder ponerle coto a ese capitalismo de casino y bandidaje.

Esta opinión se encuentra ampliamente extendida en toda España y es percibida, consciente o inconscientemente, por la mayoría de la población. Aunque determinados sectores lo utilizan según les conviene y lo manejan para provocar la confusión necesaria para pescar en rio revuelto.

Está claro que el neoliberalismo tiene entre sus seguidores amplios efectivos entre la clase política y, por tanto, incluso en los propios gobiernos. Pero ello no nos debe llevar necesariamente a la conclusión de que determinados países son simplemente los sicarios del capital internacional. Esto, sin duda, es cierto –unas veces más cierto que otras- dependiendo de los propios posicionamientos ideológico-políticos y de los intereses personales de los gobernantes de turno. Pero nosotros creemos que la situación actual es bastante más compleja y que nos encontramos en un momento en que el propio neoliberalismo se está reinventando a sí mismo (como con Reagan-Thatcher y hasta Bush) para lograr su continuidad durante al menos otros treinta y tantos años.

Y para ello les estorban los Estados, especialmente cuando el estado adopta su responsabilidad social respecto al bienestar y controla así amplios espacios de servicios públicos que les limitan en sus posibilidades de negocio (la salud, la educación, la previsión social, la protección social, etc.). Al fin y al cabo, no es más que las viejas formulas que siempre han intentado imponer: menos Estado y más Negocio.

Pero justo en este momento esos intereses se encuentran en la mejor de las situaciones para imponerse al Estado y mantener o acrecentar la desregulación que les permita perpetuarse y maximizar sus beneficios y su poder. Justamente en estos momentos los Estados se encuentran en una situación de debilidad que puede ser utilizada para anularlos. Es una magnífica ocasión para los oportunistas del capitalismo depredador.

Desde ahí se puede entender que el próximo 29 de Septiembre los sindicatos de toda Europa se movilicen en contra de las medidas de austeridad que los gobiernos de la Unión Europea están adoptando. En España las dos centrales sindicales mayoritarias (UGT y CCOO) ya han convocado la Huelga General en esas fechas, al tiempo que saben perfectamente que no pretenden derribar al Gobierno socialista sino protestar contra esas medidas de rendición del Estado frente al Capital e intentar evitar males mayores defendiendo nuestros derechos como ciudadanos.

No obstante esta política común de recortes en los países de la UE está teniendo por resultado que los especuladores-financieros hayan descubierto un nicho de negocio en la distorsiones que ellos mismos provocan en los Mercados al resultar más fácil y más rentable atacar la Deuda para obtener pingües beneficios a costa de hipotecar a los Estados y, por tanto, al conjunto de los ciudadanos.

Además, en el caso de nuestro país, el frenazo en la actividad económica y del empleo, al pincharse la burbuja inmobiliaria y aumentar espectacularmente el desempleo, ha significado un importante incremento del gasto público en las prestaciones por desempleo y que el Gobierno intenta mantener al tiempo que se ve obligado por la reducción acordada en Europa para cumplir el Pacto de Estabilidad.

Por otro lado, ese frenazo en la actividad económica y del empleo también ha brindado una aprovechable ocasión para debilitar al Movimiento Obrero y reducir el poder del Estado para posibilitar la explotación de otros espacios de negocio en un futuro próximo. De ahí los planteamientos de la gran patronal que presionan constantemente para lograr bajar las cotizaciones sociales de los empleadores, reducir las indemnizaciones por despido, liberar totalmente la contratación temporal, eliminar la tutela judicial y la causalidad de los despidos, ampliar a los 30 años los contratos en formación y anular la negociación colectiva, mediante la generalización del descuelgue, en un primer paso. Posteriormente esto se complementaría con la reducción de la cuantía de las pensiones (cálculo sobre toda la vida laboral), el retraso de la edad de jubilación (a los 67 años), la ampliación a 40 años de cotización para el 100% de la pensión, la sustitución del sistema público de reparto por un sistema privado de capitalización y el adelgazamiento del Estado, reduciendo el número de empleados públicos que sostienen todo el entramado del Estado Social.

*Jaime Rosario, Licenciado en TS, DNI 21328837V y
*Mª Eutropia Salinas, Doctora en Sociología, DNI74167166D

Diario Información. Alicante. 18 de junio de 2010